Sarabia pide que Petro declare ante la Fiscalía por escándalo de interventores en salud
jueves, 29 de enero de 2026
A través de su abogada, Lina Sandoval, solicitó formalmente que el presidente Gustavo Petro rinda declaración juramentada, con el fin de esclarecer el origen de la información
La embajadora de Colombia en el Reino Unido, Laura Sarabia, volvió a acudir a la Fiscalía para pedir que se profundicen las investigaciones alrededor de los nombramientos de interventores en el sector salud.
A través de su abogada, Lina Sandoval, solicitó formalmente que el presidente Gustavo Petro rinda declaración juramentada, con el fin de esclarecer el origen de la información que, según la defensa, se utilizó de manera falsa para señalarla de tener injerencia en esas designaciones.
Esta petición hace parte del proceso por presunta desinformación que enfrenta Sarabia y, se sustenta en la entrega de nuevas pruebas a la Fiscalía, entre ellas conversaciones digitales que, según su defensa, demostrarían que la hoy embajadora no participó en la selección de interventores ni dio instrucciones al respecto.
El objetivo principal, según señalan, es establecer quién suministró al jefe de Estado información erróneo sobre la autoría de las hojas de vida que llegaron a su despacho y que terminaron detonando este escándalo en el sector de la salud.
Además de la citación del presidente, Sarabia insistió en que se recojan y analicen grabaciones de las cámaras de seguridad del Palacio de Nariño, específicamente de las zonas cercanas al despacho presidencial correspondientes al 30 de octubre de 2024.
De acuerdo con la abogada, ese día ingresaron funcionarios clave, entre ellos el entonces superintendente de Salud, Luis Carlos Leal, y el ministro Guillermo Alfonso Jaramillo, quienes habrían sido convocados para explicar el origen de los perfiles de los interventores cuestionados.
Además, también se recuerda que Sarabia, cuando ocupaba cargos en el Gobierno, emitió una circular en agosto de 2024 en la que dejaba explícito que nadie estaba autorizado para transmitir instrucciones en su nombre y que cualquier directriz debía ser previamente verificada.
Este documento es presentado como un elemento central para desvirtuar las acusaciones sobre una supuesta intervención indirecta en decisiones del sector salud.
Sin embargo, no es la primera vez que la embajadora solicita este tipo de diligencias. Su defensa ya había elevado requerimientos similares en febrero y marzo de 2025 y ahora reitera su disposición a ampliar declaración dentro del proceso.
Estas solicitudes se dan, además, en el contexto de una denuncia paralela por violencia de género interpuesta por Sarabia, lo que añade una dimensión adicional a un caso que sigue escalando tanto en el plano judicial como en el político.