Se incrementa la probabilidad de un fenómeno de El Niño a 82% a partir de este mes
sábado, 16 de mayo de 2026
Gobierno alertó que llegará más pronto de lo esperado y descartó que sea moderado. Pacífica, Andina y Caribe, las más afectadas
El fenómeno de El Niño es una realidad. Cada vez crecen más las alertas de que este evento climático sea el más fuerte desde que se tienen registros. Además, modelos de predicción internacionales observan que está avanzando más rápido de lo esperado en el océano Pacífico.
Con base en estos datos, el Gobierno Nacional también encendió las alarmas para Colombia. El Ideam elevó de 62% a 82% las probabilidades de que se empiecen a sentir las condiciones tipo El Niño a partir del trimestre mayo-junio-julio, y podrían alcanzar un 96% hacia finales del año, con una intensidad prevista entre fuerte y muy fuerte.
“Se descarta que vaya a ser un Niño moderado. En este momento, las dos probabilidades son fuerte o muy fuerte. Esto tiene implicaciones en la intensidad y en el tiempo”, dijo Ghisliane Echeverry Prieto, directora general de la entidad.
La advertencia fue emitida de manera conjunta por el Ideam, el Ministerio de Ambiente, encabezado por la ministra encargada Irene Vélez Torres, y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Ungrd, con la participación de su director, Carlos Carrillo.
Las regiones más impactadas
De acuerdo con el informe oficial, el deterioro de las condiciones climáticas ya está generando impactos visibles. Entre el 1 y el 14 de mayo, las alertas por incendios forestales pasaron de siete a 90 casos en el territorio nacional. Más de la mitad de los municipios con alertas activas se concentran en la región Caribe.
Además, durante los primeros 13 días de mayo se registraron condiciones térmicas superiores a los promedios históricos en varias regiones del país. En la región Caribe, Valledupar alcanzó 38,4 °C, mientras que Santa Marta llegó a 37,2 °C. En San Andrés, la temperatura máxima de 33,7 °C superó incluso el récord histórico.
En la región Andina también se reportaron incrementos sostenidos, con anomalías destacadas en Barrancabermeja, Medellín y Bogotá, en donde hubo aumentos por encima de 4,4°C. A su vez, en la región Pacífica, Quibdó alcanzó 34,4 °C, mientras que Yopal y Puerto Carreño, en la Orinoquía, registraron aumentos cercanos a cuatro grados por encima de promedios históricos.
“La predicción climática del Ideam, que es la misma que ha acertado en las lluvias de enero y febrero, está mostrando que para junio, julio y agosto vamos a tener aún menos lluvias de lo normal. La condición de sequía se está exacerbando en todo el territorio. Las regiones más afectadas son las regiones Pacífica, Andina y Caribe”, agregó Echeverry Prieto.
Pronósticos Internacionales
El Centro de Predicción Climática de la Noaa estima una probabilidad de dos tercios de que el fenómeno de El Niño alcance una categoría fuerte o muy fuerte hacia el otoño o el invierno del hemisferio norte.
El nuevo informe señala que la temperatura del océano se encuentra actualmente apenas por debajo del umbral necesario para declarar oficialmente condiciones de El Niño, aunque se espera que supere ese límite el próximo mes.
Esto representa un cambio importante frente a las proyecciones del mes anterior, cuando aún predominaban condiciones neutrales. Los expertos explican que la creciente confianza en la formación del fenómeno está relacionada con una extensa masa de agua cálida acumulada bajo la superficie del Pacífico ecuatorial central y oriental. Ese calor, al emerger, podría activar y fortalecer rápidamente el evento durante el verano y el otoño.
Sectores más golpeados
De acuerdo con las nuevas proyecciones de la Noaa, la posibilidad de que el fenómeno se convierta en un “Súper El Niño”, una categoría reservada para los eventos más intensos, aumentó de una probabilidad de una entre cuatro a una entre tres para noviembre y enero.
Si se llega a confirmar un episodio fuerte, sus impactos podrían sentirse a escala mundial. En Colombia, históricamente el sector más golpeado es el de la agricultura.
Según un informe de Corficolombiana, el PIB del sector agropecuario crece 0,5 puntos porcentuales menos en periodos en los que se presenta un fenómeno de El Niño.
De acuerdo con el estudio, en un escenario sin Niño, el PIB aumenta a un ritmo de 2,5%, mientras que cuando se presenta el evento climático se reduce a 2%.
En ese mismo sentido, el subsector del agro que más se afecta es el de la pesca. Su crecimiento económico pasa de 5,4% a solo 1,1%, una caída de 4,3 puntos. Le siguen la silvicultura (-1,9 pp), la agricultura (-0,9 pp) y la ganadería (-0,4 pp).
Otro efecto inevitable se verá reflejado en el precio de los alimentos. Según el mismo estudio de Corficolombiana, El Niño ha generado presiones inflacionarias en la comida durante las últimas dos décadas, con un impacto significativo en los perecederos.
En un escenario sin el fenómeno climático, la inflación de alimentos suele estar en alrededor de 7,7%, mientras que con la llegada del evento sube a 8,9%. En el caso de los perecederos, la variación es más pronunciada, pasa de un IPC promedio de 8,4% hasta 14,9%.
A su vez, el análisis señala que después de finalizado el fenómeno de El Niño se observa una fuerte desaceleración en la inflación de alimentos, especialmente de los perecederos.
“Un Niño fuerte además eleva la inflación de alimentos en promedio en 3,9 puntos porcentuales, afectando principalmente los cultivos de arroz, plátano, caña de azúcar, yuca y papa. Dentro de la ganadería, el subproducto más afectado es la oferta de leche”, señala el informe de Corficolombiana.
Así se ha comportado El Niño
Para comprender la magnitud de lo que este periodo bajo condiciones de El Niño traerá, es necesario analizar la presencia que ha tenido en años anteriores y las consecuencias térmicas que dejó en 2010, 2016 y 2024.
Al observar el mapa de calor a finales de 2009, que marcó el inicio del ciclo que se extendió hasta 2010, se evidencia la concentración de calentamiento hacia el oriente del país.
La mancha térmica de colores cálidos se pintó con fuerza sobre la Orinoquía, donde el aumento de condiciones secas disparó el riesgo de incendios forestales.
Sin embargo, el impacto no fue exclusivo en esta zona, pues la mayoría de las ciudades en las regiones Caribe y Andina presentaron anomalías de hasta 2°C por encima de lo normal, y en casos específicos como Cesar, las temperaturas sobrepasaron los 38°C.
Seis años después, en 2016, el mapa de calor en febrero demostró una realidad mucho más agresiva y se consolidó como uno de los más fuertes de la historia junto a los presentados en 1997-1998. La mancha térmica se intensificó con anomalías que superaron los 5°C en Cesar, Bolívar, la Guajira, Boyacá, Huila y Tolima. Ese año, la falta de lluvias y el calor dispararon las alertas por incendios forestales en el Caribe y la región Andina, además de reducir el caudal de los ríos.
El mapa más reciente, de febrero de 2024, confirma que el calentamiento global está potenciando estos fenómenos. Las anomalías se registraron en zonas como La Guajira y Boyacá.
El evento más fuerte en tres décadas
Según centros meteorológicos internacionales, como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, Noaa, se prevé la ocurrencia de un “súper El Niño”, que sería el más fuerte desde 1997.
En climatología, se denomina “súper El Niño” a los episodios en los que la temperatura superficial del mar registra anomalías iguales o superiores a 2,0 °C durante un periodo prolongado. Desde 1950, este umbral solo se ha alcanzado o superado en cuatro episodios: 1972 -1973, 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016.