"Crecimiento económico debe traducirse en mayor nivel de ingresos para los más pobres"
sábado, 2 de mayo de 2026
Expertos economistas y académicos debatieron sobre los avances y desafíos en materia de empleo y distribución del ingreso
En la primera jornada del Festival de Economías para la Vida, el segundo panel trató el tema de "Por el bien de todos: primero los pobres (empleo y distribución del ingreso)". En este, expertos nacionales e internacionales debatieron sobre los avances y desafíos de Colombia en materia de empleo y distribución del ingreso, destacando los últimos resultados del mercado laboral en materia de desempleo.
El panel contó con la participación de importantes economistas y académicos como Diego Ramírez Reynoso, Óscar Murillo, María Consuelo Ahumada y Daniel Ossa, quienes analizaron el impacto de las políticas laborales y sociales impulsadas en los últimos años.
Uno de los ejes centrales fue la crítica al enfoque neoliberal que, según los panelistas, ha dominado históricamente las políticas económicas.
Daniel Ossa, economista y profesor de la Universidad de Denver, explicó que este paradigma ha atribuido el desempleo y la informalidad a una supuesta excesiva intervención del Estado, promoviendo medidas como "la flexibilización laboral, la reducción de salarios y el debilitamiento de la protección social". A su juicio, estas políticas han derivado en un aumento de la desigualdad y una mayor concentración del ingreso en el capital.
En contraste, señaló que en los últimos años se ha intentado romper con ese modelo mediante incrementos significativos del salario mínimo y reformas laborales que recuperan derechos, lo que ha permitido reducir brechas entre salarios y productividad. No obstante, advirtió que el principal desafío sigue siendo la falta de una política de industrialización que garantice empleo sostenible a largo plazo.
Por su parte, María Consuelo Ahumada, académica de la Universidad Externado, resaltó que los avances recientes en indicadores sociales, como la reducción de la pobreza, mejoras en condiciones de vida y mayor acceso a servicios, responden a un enfoque orientado a beneficiar a los sectores históricamente excluidos.
Subrayó además la importancia de políticas con enfoque de género, como el reconocimiento de la mujer campesina y mejoras en acceso a salud y pensiones. Ahumada también enfatizó que más allá de los datos, "uno de los cambios más relevantes ha sido la instalación de una narrativa que plantea la posibilidad real de avanzar hacia una mayor justicia social, en un contexto marcado por décadas de políticas neoliberales".
El debate también abordó la distribución del ingreso desde una perspectiva cuantitativa. Se expuso que, históricamente, la proporción de la riqueza que reciben los trabajadores ha disminuido, pasando de cerca de 44% en los años noventa a niveles inferiores a 40% en años recientes.
Sin embargo, en los últimos tres años se ha registrado una recuperación hasta aproximadamente 43%, lo que refleja una mejora en la participación del trabajo en la economía.
Asimismo, se destacó que los mayores incrementos en ingresos han beneficiado a los sectores de menores recursos, impulsados en parte por el aumento del salario mínimo, considerado como un “efecto faro” que influye en toda la estructura salarial. También se evidenció un crecimiento más equitativo en la generación de empleo, con una mayor participación de las mujeres frente a periodos anteriores.
Los panelistas coincidieron en que el crecimiento económico debe ir acompañado de una discusión sobre quién se apropia de sus beneficios. En ese sentido, advirtieron que sin políticas redistributivas claras, el aumento de la producción puede traducirse en una mayor concentración de la riqueza.
El panel planteó que el reto de Colombia no solo pasa por generar más empleo, sino por garantizar que este contribuya a una distribución más equitativa del ingreso, con un enfoque que priorice a los sectores más vulnerables y promueva un desarrollo económico más inclusivo.