Son seis empresas las que agrupan 72% de la capacidad total de generación de energía
sábado, 18 de julio de 2026
Superservicios alertó sobre los riesgos energéticos de cara al fenómeno de El Niño, teniendo en cuenta que 57,1% de la capacidad instalada depende de las fuentes hídricas
La Superintendencia de Servicios Públicos alertó sobre una alta concentración en la propiedad y representación de las plantas de generación de energía. De acuerdo con el informe Generación Eléctrica en Colombia 2026, entre las empresas con mayor participación están EPM, Enel, Isagen, Celsia, AES y Tebsa, que concentran 71,7% de la capacidad total de generación, pese a que en el mercado operan 108 agentes.
Según explicó el ente de control, este factor, sumado a la aparente desconcentración de los proyectos futuros, sugiere una dinámica de consolidación que resulta clave revisar para establecer si los promotores más pequeños están siendo absorbidos o representados comercialmente por los de mayor tamaño.
En materia territorial, el panorama es similar. De los 26 departamentos conectados al Sistema Interconectado Nacional, solo cinco concentran cerca de 55% de los proyectos de generación actuales y futuros: Antioquia, Córdoba, Atlántico, Cundinamarca y La Guajira.
En el otro extremo están Chocó, con 0 megavatios (MW), y Putumayo, Quindío, Nariño, Caquetá y Arauca, con capacidades instaladas que van desde 5,5 MW hasta 63 MW. Según la Superintendencia, esta situación incrementa el riesgo de abastecimiento ante fallas en el Sistema de Transmisión Nacional, STN, y el Sistema de Transmisión Regional, STR, que abastecen estos territorios.
Al respecto, la Superservicios señaló que esta asimetría territorial incrementa el riesgo de restricciones de despacho y de congestión en las áreas operativas con mayor concentración de demanda.
Una de las mayores brechas entre el peso demográfico y la capacidad de generación se registra en Bogotá, que cuenta con apenas 6,1 MW de capacidad instalada y 79,4 MW proyectados.
Esta asimetría, advirtió la Superservicios, no solo aumenta el riesgo de restricciones de despacho y congestión en las áreas con mayor demanda, sino que también “confirma una dependencia estructural total del área de mayor demanda del país sobre la red de transmisión, lo que debe traducirse en un foco reforzado de inspección, vigilancia y control sobre la confiabilidad de las líneas que abastecen el Área Oriental”.
Los riesgos, sin embargo, no solo están asociados a la concentración de la generación, sino también al retraso en la entrada de nuevos proyectos. Con corte a marzo, el reporte encontró que, de los 11.236 MW previstos, solo 880 MW entraron en operación, lo que dejó una brecha de 10.376 MW.
A esto se suma que 51 de los 340 proyectos aprobados para ingresar a la matriz energética “fueron objeto de liberación de su capacidad de transporte por incumplimiento”, mientras que 135 de los 289 proyectos vigentes permanecen a la espera de la expansión del STN o del STR.
Con respecto a las fuentes de energía, el informe mostró que más de 57% de la capacidad instalada depende del recurso hídrico, especialmente de unas pocas cuencas y embalses. Antioquia, por ejemplo, concentra 5.988,6 MW de capacidad hidráulica, equivalentes a casi 95% de la capacidad total del departamento.
“Esta concentración de capacidad en pocas unidades de alto impacto incrementa el riesgo asociado a mantenimientos mayores o a fallas no programadas”, indicó el ente de control, que advirtió que estas alertas cobran mayor relevancia ante la llegada del fenómeno de El Niño.
Pese a ello, el balance también evidenció el avance de la transición energética. Con corte a marzo, la energía solar se ubicó como la segunda fuente con mayor capacidad instalada en el SIN, superando incluso al gas natural.
En contraste, la participación del carbón en la capacidad de generación cayó de 74,3% en 1990 a 14,7% en la actualidad. Además, de cara a 2032, ninguno de los proyectos aprobados para entrar en operación corresponde a una termoeléctrica a carbón.
Para los próximos años, la Superservicios proyecta que la cuota de energía solar ascenderá a 36,4% y la de la eólica subirá a 6%, mientras que la participación de la hidráulica y el gas caerá a 61,9% en conjunto.