Solo hay un punto de carga por cada 337 carros eléctricos, en total hay 229 electrolineras
lunes, 25 de mayo de 2026
El Runt registra 77.215 vehículos de este tipo en el país, pero solo existen 229 puntos de carga. Además, cuatro de cada 10 electrolineras están ubicadas en Bogotá
La llegada de nuevas marcas al mercado de vehículos eléctricos e híbridos, impulsada por compañías como Tesla y la china BYD, abrió un nuevo panorama para la movilidad en Colombia, pero también despertó interrogantes sobre qué tan preparado está el país para una adopción masiva de estas tecnologías.
Si se suma la cantidad de vehículos eléctricos matriculados hasta el 21 de mayo de 2026, que asciende a 77.215 según cifras del Runt, actualmente existe un punto de carga por cada 337 vehículos no impulsados por combustibles fósiles, pues el país apenas cuenta con 229 electrolineras.
La situación se vuelve más desafiante si se tiene en cuenta que, según estimaciones del Ministerio de Minas y Energía, para 2030 el país requerirá 20.000 puntos de carga para atender la creciente demanda, además de inversiones de entre US$255 millones y US$390 millones.
Las ventas de este tipo de vehículos vienen en auge. Según cifras de la Andi y Fenalco, en lo corrido de 2026 se han vendido 14.541 vehículos eléctricos, lo que representa un crecimiento de 207% frente a 2025, además de 27.238 híbridos, un alza de 73,4% frente al año pasado. Sin embargo, el ritmo de crecimiento de los puntos de carga no avanza a la misma velocidad.
A través de un sondeo, se evidenció que en Colombia los puntos de carga están distribuidos principalmente entre operadores como Enel, Terpel, EPM y otros jugadores del sector.
Enel lidera el mercado de electrolineras en Colombia, con una red de 101 puntos de carga, 67 de ellos ubicados en Bogotá. Le sigue Terpel, con 60 puntos distribuidos en 13 departamentos, de los cuales 16 están en la capital. En tercer lugar aparece EPM, con 48 puntos instalados en Antioquia, el Eje Cafetero y los Santanderes.
Ángela Álvarez, experta comisionada de la Creg, comentó hace un par de semanas que el rezago en la instalación de puntos de carga y estaciones en regiones distintas al centro del país se debe a que los operadores privados prefieren actuar con cautela antes de expandirse hacia otros territorios.
“Usualmente, la Costa tiene una tipología especial, entonces los operadores esperan crecer primero al interior del país, mirar el comportamiento y luego sí se atreven (…) hasta cuando no ven que sí sirve, no se atreven a incursionar en las nuevas tecnologías”, dijo Álvarez.
Para Andrés Camacho, exministro de Minas y Energía, el rezago en la infraestructura de carga surgió de una disyuntiva entre construir primero la red para impulsar la demanda de vehículos eléctricos o esperar un mayor crecimiento del mercado antes de fortalecer la infraestructura nacional de carga. Para el exministro, el fuerte crecimiento en las ventas terminó evidenciando el rezago entre ambos frentes, aunque considera que esto también representa una oportunidad.
“Es una buena noticia ese crecimiento de la demanda que, hoy por hoy, representa un déficit en la infraestructura existente, pero también es un mercado que impulsará la necesidad de más cargadores eléctricos y el aumento de esa infraestructura (...) la regulación tendrá que actualizarse rápidamente”, agregó Camacho.
El Gobierno, en línea con su apuesta por la transición energética, ha venido impulsando nuevas medidas para lograr una interoperabilidad entre los puntos de carga, es decir, que sean compatibles entre sí bajo estándares comunes y datos abiertos. Esto permitiría reducir la saturación en la demanda de conexión de los vehículos mientras se fortalece la infraestructura.
Para lograr dicha interoperabilidad, el MinMinas propuso que “todo prestador de servicio de carga u operador de punto de carga para vehículos eléctricos e híbridos enchufables deberá contar con al menos un conector Tipo 2 o su equivalente a nivel nacional en todas sus estaciones de carga de Nivel 2 y 3”.
También mencionaron que todas las estaciones de carga de nivel 3 deberán contar con al menos un conector CCS Combo 2, o su equivalente homologado a nivel nacional.