Energía

Subsidios a la gasolina y diésel podrían dejar un hueco fiscal de $10 billones

Gráfico LR

Moody’s Ratings advirtió que congelar los precios internos de los combustibles aumentaría déficit del Fepc

Juan Camilo Colorado

Aunque el recrudecimiento de las tensiones en Medio Oriente volvió a impulsar la cotización del petróleo brent, que nuevamente superó la barrera de US$85 tras su primera alza en marzo, el panorama del sector deja un sabor agridulce.

Esto, luego de que un informe de Moody’s Ratings reveló que mantener los subsidios a los combustibles tiene repercusiones sobre el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, Fepc, y la caja de Ecopetrol. La calificadora advirtió que, si los precios internos de los combustibles no se alinean con las referencias internacionales, el déficit del Fepc podría ascender a $10 billones en 2026.

Esto se debe a que el alza en la cotización del brent está ampliando el déficit entre $1 billón y $1,8 billones al mes. Además, si el barril cierra 2026 en US$93, el déficit del Fepc podría alcanzar los $24 billones.

Sin embargo, que el brent se cotice por encima de los niveles previos al conflicto no es del todo negativo. De hecho, las exportaciones petroleras crecieron 32,4% en mayo frente al mismo mes de 2025 y sumaron US$1.407,7 millones.

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Pero un barril de brent por encima de US$85 implica una ampliación del déficit del Fepc si no va acompañado de un ajuste en los precios internos de los combustibles para alinearlos con las referencias internacionales.

De acuerdo con Julio César Vera, presidente de XUA Energy, la diferencia frente a la referencia internacional es cercana a $7.000 por galón en el diésel y de $240 en la gasolina corriente.

Además, el grupo de investigaciones económicas de Grupo Cibest señaló que la brecha entre el ingreso al productor y el precio de paridad de exportación (PPE) era de $5.163 por galón en el caso del diésel, mientras que la gasolina corriente se ubicó $492 por debajo del PPE al cierre de junio.

Sin embargo, un eventual aumento en los precios internos de los combustibles debe analizarse con cautela, ya que cualquier ajuste tendría un impacto directo sobre la inflación.

Al respecto, Frank Pearl, presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas, explicó que “si un brent más alto se refleja en los precios de los combustibles, este incremento tendría efectos directos sobre los costos del transporte de carga y pasajeros, así como sobre las actividades productivas que dependen de estos energéticos, lo que podría traducirse en aumentos de precios de bienes y servicios de consumo masivo”.

LOS CONTRASTES

  • Julio César VeraPresidente de XUA Energy

    “Es clave avanzar en el desmonte de subsidios, con efecto en las finanzas públicas de $1,2 billones al mes y que afecta la caja de Ecopetrol y su capacidad de inversión”.

  • Frank PearlPdte. Asociación Colombiana de Petróleo y Gas

    “El impacto del brent caro en la inflación dependerá de las decisiones que se tomen con el instrumento. El traslado de alza al precio interno no sería inmediato”.

Aunque Germán Ávila, ministro de Hacienda, aseguró a finales de junio que no habría ajustes en los precios de los combustibles durante julio, Grupo Cibest estimó que incrementos mensuales de $500 a partir de agosto permitirían reducir en $2 billones el déficit del Fepc este año, frente a un escenario en el que las referencias permanezcan congeladas.

“Bajo este escenario y ante la ausencia de ajustes futuros en los precios internos de los combustibles, estimamos que el déficit del Fepc podría llegar a $14 billones en 2026, lo que sería consistente con un Brent promedio de US$81 por barril y una tasa de cambio cercana a $3.615 por dólar. Esta cifra podría presionar las cuentas del Marco Fiscal de Mediano Plazo, que calculó un monto de apenas $6 billones por este concepto”, agregaron.

El impacto en Ecopetrol

Mantener los subsidios a los combustibles también tiene implicaciones sobre los ingresos de Ecopetrol. Moody’s explicó que este mecanismo limita la capacidad de la petrolera para trasladar a los consumidores el mayor costo del petróleo utilizado para producir combustibles, lo que reduce la generación de flujo de caja de su negocio de refinación.

“Normalmente, la mejora en los márgenes de refinación (entre US$14 y US$15 por barril en los últimos trimestres) respaldaría la rentabilidad del segmento downstream. Sin embargo, la política orientada a proteger a los consumidores atenúa parcialmente ese beneficio para Ecopetrol, que debe vender sus combustibles refinados a precios regulados en lugar de hacerlo a plena paridad de mercado”, concluyó la calificadora.

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