Tasa de desempleo en septiembre bajó a 8%, con cerca de 2,11 millones de desocupados
sábado, 31 de octubre de 2026
El Dane reportó que el empleo estuvo jalonado por el comercio, la industria y el transporte, que adicionaron 364.000 empleos; en contraste, el agro perdió 184.000
Luego del repunte que tuvo el desempleo en agosto por cuenta del impacto del terremoto en el sector empresarial, el mercado laboral volvió a mostrar señales de alivio en septiembre: la desocupación retomó la senda que traía antes del sismo y aproximadamente 16.200 personas dejaron de estar sin trabajo.
De acuerdo con cifras del Dane, la tasa de desempleo retornó a niveles de 8%, lo que representó una caída de 0,2 puntos porcentuales frente al noveno mes de 2025, cuando fue de 8,2%. En otras palabras, la cantidad de personas sin empleo cayó de 2,13 millones a poco más de 2,11 millones.
Este resultado respondió más a una menor participación que a un salto en la contratación, pues la tasa global de participación bajó de 63,9% a 63,8%; mientras que la de ocupación se mantuvo en 58,7%, con un total de 24,25 millones de personas.
Al respecto, Iván Jiménez, director del Observatorio Laboral de la Pontificia Universidad Javeriana, señaló que esta disminución en el desempleo empieza a reflejar el fin de la incertidumbre preelecciones. “Cuando esta temporada pasa, la gente se calma y vuelven los niveles de inversión a la normalidad”.
A su vez, explicó que se da una reactivación del comercio, la cual adjudicó tanto a la caída del dólar como a un mayor compromiso por parte de las empresas con generar empleo.
Frente a este punto, el informe del Dane mostró que la rama que más aportó al aumento en la ocupación fue comercio y reparación de vehículos, con una adición de 162.000 trabajadores durante el último año. Le siguieron las industrias manufactureras, con 100.000 empleos; y el transporte y almacenamiento, con 84.000. Entre las tres ramas sumaron 346.000 puestos.
Cosa contraria sucedió en el sector agro, que se consolidó como la rama que más restó a la variación de la población ocupada, con una reducción de 184.000 empleos en un año. Jiménez atribuyó ese comportamiento a los ciclos propios de la actividad. “Se acaban algunos periodos estacionarios, luego vienen otros y eso hace que el empleo en el agro sea súper fluctuante, que aumente o baje”.
Por su parte, Mariana Quinche, economista de Bbva Research, explicó que aunque se crearon en total 322.000 empleos a cierre de septiembre y esta cifra representa una mejora frente a la destrucción de empleo registrada en agosto, el crecimiento continúa por debajo de su promedio histórico y de los niveles observados en el primer semestre del año”.
Otro de los frentes que perdió terreno fue el empleo público: la rama de administración pública y educación pasó de 2,99 millones a 2,97 millones de ocupados, con una caída de 23.000 personas; al mismo tiempo que los trabajadores del Gobierno se redujeron en 68.000.
“Esta última rama presentó su primera contracción desde julio de 2025”, advirtió Quinche, quien agregó que el aumento del empleo particular contrastó con la reducción de los empleados del Estado.
En cuanto al balance por posición ocupacional, los obreros y empleados particulares fueron los que más aportaron al aumento del empleo, con 184.000 personas más; seguidos por los trabajadores por cuenta propia, con 144.000; y los patronos o empleadores, con 72.000.
En materia regional, el empleo se vio más jalonado por las cabeceras municipales, donde la tasa de desempleo cayó de 8,8% a 8,6%. Allí, la población ocupada aumentó en 195.000 personas y los desocupados se redujeron en 26.900.
Al revisar por ciudades, Quibdó volvió a encabezar la lista de mayor desocupación en el trimestre julio-septiembre, con una tasa de 23,4%. Luego, se ubicaron Cartagena, con 13,7%; y Tunja, con 13,2%. En contraste, Bogotá (7,6%), Villavicencio (7,7%) y Medellín (7,8%) registraron las menores tasas.
De cara a los próximos meses, Jiménez apuntó que serán clave los efectos que la Ley de Rescate Económico pueda tener sobre el mercado laboral, pues aunque detalló que la reducción del gasto estatal puede ayudar a dinamizar el gasto público, alertó que la propuesta de volver a cargar aportes parafiscales y de salud a la nómina podría frenar la formalización.
“Volver a ponerle costos a la nómina, sin tener impacto sobre los trabajadores, sino solo sobre los costos de las empresas, puede ser un desincentivo a las economías formales y a seguir disminuyendo la brecha de desempleo”, agregó Jiménez.
Además de seguir viendo la reactivación tras el sismo, la atención estará puesta sobre el peso del fin de año en el empleo.