Hacienda

Tasas de los TES a un año alcanzaron su nivel más alto en la historia al ubicarse en 13,4%

Gráfico LR

En lo corrido del año, la tasa de los títulos de corto plazo se ha incrementado en dos puntos porcentuales. En la primera subasta del año, la tasa de corte se ubicó en 11,490%

Juliana Trujillo Velásquez

Marzo fue un mes atípico para la deuda pública del país por varias razones. Durante las primeras semanas se evidenció una ligera inversión de la curva de rendimientos de los TES, reflejada en tasas más altas para los bonos de corto plazo frente a los títulos a 10 años. Este comportamiento, poco común en condiciones normales de mercado, encendió señales de alerta entre los inversionistas.

Además, los TCO alcanzaron un nuevo máximo histórico al ubicarse en 13,494%. Para encontrar un nivel comparable es necesario remontarse al 10 de enero de 2023, cuando la tasa llegó a 13,050%, que en ese momento representaba un récord.

Gráfico LR

En marzo no solo se igualó ese nivel, sino que se superó en cerca de 0,4 puntos porcentuales, consolidando un nuevo techo en el costo de financiamiento de corto plazo del Gobierno. Este incremento refleja la fuerte presión que ha enfrentado el tramo corto de la curva de TES en 2026.

Basta recordar que, en la primera subasta del año, la tasa de los TCO se ubicó en 11,490%, lo que implica que, en pocos meses, los bonos a un año se han encarecido en dos puntos porcentuales. Este comportamiento ha estado impulsado, en gran medida, por una mayor percepción de riesgo fiscal por parte del mercado.

El nuevo máximo se da, además, en la antesala de una nueva reunión del Banco de la República, en la que el mercado ya anticipa posibles incrementos en la tasa de intervención, actualmente en 10,25%.

Esto cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que la tasa del Emisor define el piso del costo de financiamiento en el corto plazo. En otras palabras, un eventual aumento en la tasa de política monetaria podría intensificar aún más la presión sobre los rendimientos de los títulos de corto plazo.

Al respecto, Felipe Campos, gerente de inversión y estrategia de Alianza Valores, señaló que “todo parece indicar que el Banco de la República va a seguir subiendo tasas, pero la pregunta es si el Emisor va a tener la necesidad de llegar hasta esos niveles de deuda de corto plazo del Gobierno”. Según el experto, un escenario deseable sería que la tasa de intervención se ubique alrededor de 12%, evitando así superar los niveles actuales de los TCO.

Campos también destacó lo diciente que resulta que las tasas actuales superen los registros de 2023, en un contexto macroeconómico distinto.

“La diferencia es clara. En ese momento, la inflación estaba en máximos históricos, del orden de 13%, al igual que la tasa de política monetaria. Hoy la inflación está en 5,29% y la tasa del Emisor en 10,25%. Sin duda ha pesado el déficit fiscal y, en parte, también las estrategias de la Dirección de Crédito Público. Se ha generado una sobreoferta de bonos a un año que el mercado ha absorbido a tasas más altas”, explicó Campos.

Bajo este panorama, cobra mayor relevancia analizar la tasa real de los TCO, es decir, aquella que descuenta el efecto de la inflación. Al ajustar la tasa nominal de 13,494% por la inflación de 5,29%, se obtiene una tasa real cercana a 8,2%, que también se ubica en niveles históricamente altos. Esto confirma que, más allá del efecto inflacionario, el costo real de financiamiento del Gobierno en el corto plazo atraviesa un momento exigente.

LOS CONTRASTES

  • Felipe CamposGerente de inversión y estrategia de Alianza Valores

    “En 2023, los bonos de corto plazo estuvieron cerca de 14%. La diferencia es que hoy tanto la inflación como la tasa del Emisor son mucho menores que en ese año”.

  • David CubidesEconomista jefe Banco de Occidente

    “Pese a que el ciclo alcista que se anticipa busca controlar las expectativas de inflación, se prevé que tenga un impacto, incluso en el tramo medio de la curva de los TES”.

Esta semana la Dirección de Crédito Público realizó una emisión de $1,5 billones en TES en pesos colombianos con vencimiento a cuatro años, en la que la tasa de corte fue de 14,030%. El dato refleja la presión que también enfrenta la curva en el tramo medio y abre la pregunta sobre si, con la presión fiscal y un posible incremento en la TPM, los bonos a un año seguirán acercándose a la barrera de 14%.

Al respecto, David Cubides, economista jefe de Banco de Occidente, señaló que los factores fiscales y políticos seguirán siendo determinantes para el comportamiento de la deuda pública. “Las señales en materia fiscal, el tema político y el ciclo electoral empezarán a ser muy relevantes. Nuevas medidas del Gobierno que impliquen mayor gasto o endeudamiento podrían desfavorecer la deuda pública en Colombia”, afirmó.

El analista agregó que este entorno también podría seguir presionando, especialmente, el tramo corto de la curva, aunque no descarta efectos en plazos mayores. “Esto afecta más a la parte corta que a los bonos a 10 años, pero un ciclo alcista en tasas de interés como el que se anticipa para Colombia también podría presionar los bonos en el mediano plazo, en la medida en que estas tasas buscan controlar las expectativas de inflación, que aumentaron tras el incremento de 23,7% del salario mínimo”.

Así, la reunión del próximo martes de los codirectores del Banco de la República no solo será clave para el rumbo del costo del dinero, sino también para el nivel al que se financian los bancos en un entorno de presión fiscal.

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