Todo lo que debe saber sobre el salario mínimo de 2026 que decretó el Gobierno
viernes, 20 de febrero de 2026
La medida impacta a un total de 2,4 millones de trabajadores y sus familias, que suman alrededor de 10 millones de personas
El Gobierno le puso fin a la novela que comenzó hace ocho días en el Consejo de Estado. Tras una mesa de concertación salarial a comienzos de la semana, el Ministerio de Trabajo expidió la resolución con la que mantuvo en 23,7% el aumento del salario mínimo para 2026, el más alto en la historia.
La medida, que impacta a un total de 2,4 millones de trabajadores y sus familias, que suman alrededor de 10 millones de personas, mantiene el salario base en $1,75 millones, más un auxilio de transporte de $249.095, para un total de $2 millones.
Si usted aún tiene preguntas sobre lo que sucederá si gana el salario mínimo, aquí le respondemos todo sobre el ajuste.
¿Quiénes reciben subsidio de transporte?
Este punto es clave, porque no todos los trabajadores gozan de este beneficio. El Código Sustantivo del Trabajo establece que lo reciben los empleados que, primero, tienen un contrato de trabajo subordinado (a término fijo, indefinido o por obra o labor). No aplica para trabajadores autónomos ni para contratos por prestación de servicios.
También cobija a quienes devenguen hasta dos salarios mínimos mensuales. Con el ajuste de 2026, el tope para recibir el auxilio de transporte es de $3.501.810.
Además, no aplica para quienes habitan en el sitio de trabajo ni para aquellos que son transportados directamente por la empresa.
2. ¿Qué sube con el mínimo?
Hay varias categorías que tienen relación directa. Por ejemplo, en educación se incluyen las matrículas y los cursos privados o técnicos, mientras que en el segmento denominado trabajo y formación se contemplan los aportes de aprendices al Sena. En la categoría de multas y sanciones se encuentran las multas de tránsito y algunas sanciones administrativas, y en seguros se agrupan el Soat y otros seguros cuyas indemnizaciones se calculan con base en salarios mínimos.
En el sector salud, en la categoría servicios particulares, se afectan las consultas médicas privadas, las cuotas reguladas o también conocidas como cuotas moderadoras y los copagos del sistema, así como los aportes a la seguridad social de trabajadores independientes y empleadores se afectan.
En el sector vivienda se ajusta la Vivienda de Interés Social, VIS, y la Vivienda de Interés Prioritario, VIP, cuyos topes están fijados en salarios mínimos. Sobre esto ya hay un proyecto de decreto que busca desindexar este rubro para fijarlo en pesos.
“Estas categorías son las que tienen un impacto directo; sin embargo, hay varios servicios cuyo valor no está indexado al salario mínimo, pero que en enero sí se vieron afectados por la magnitud del ajuste, como el transporte, los restaurantes, las peluquerías y algunas cuotas de administración, entre otros”, dijo David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente.
3. ¿Qué pasa con las pensiones?
Asofondos advirtió que el Gobierno Nacional ha tomado dos decisiones en materia pensional que, aunque formalmente independientes, generan efectos acumulativos sobre los trabajadores afiliados y los pensionados del régimen privado. Se trata, por un lado, del mayor incremento real del salario mínimo en los últimos 50 años y, por otro, de la modificación del parámetro de deslizamiento de este ingreso.
El impacto conjunto de estas medidas trasciende lo técnico. El gremio presentó los riesgos sobre el seguro previsional, que cubre pensiones de invalidez y sobrevivencia, así como un menor ahorro pensional, mesadas más bajas en el presente y el futuro, y mayores exigencias de capital y tiempo para lograr una pensión.
La combinación del alza real del salario mínimo y el nuevo parámetro de deslizamiento eleva de forma importante los umbrales de capital necesarios para acceder a una renta vitalicia. En 2025, el costo estimado de una renta vitalicia equivalente a un salario mínimo para una persona en edad de pensionarse rondaba los $350 millones. Para 2026, ese valor ascendería a cerca de $550 millones, lo que supone un incremento de 57% y obliga a los colombianos a ahorrar alrededor de $200 millones adicionales para pensionarse.
El documento analiza estas dos medidas por separado y detalla cinco efectos principales sobre los afiliados, los pensionados y el funcionamiento del sistema.
4. El deslizamiento del salario mínimo
El deslizamiento del salario mínimo, establecido en el artículo 2.2.17.2 del Decreto 1485 de 2025, define el indicador que deben usar las aseguradoras para proyectar el crecimiento anual de las mesadas en las rentas vitalicias.
Según el decreto, el ajuste se calculará con base en el mayor valor entre dos variables: el promedio del crecimiento real anual de la productividad registrado en los últimos 10 años, acordado por el Comité Tripartito de Productividad, y 35% del promedio de la variación anual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) certificada por el Dane en ese mismo periodo.
En términos prácticos, este cambio implica que, cuando el salario mínimo aumente por encima de la inflación y la productividad, el Gobierno deja de asumir el impacto que ese incremento genera sobre el costo de las pensiones. Como resultado, esa carga se traslada a los afiliados y pensionados, quienes deberán enfrentar mayores exigencias de ahorro o mesadas más bajas.