Tras liberaciones de militares queda pendiente el proceso de paz

Colprensa

Con la liberación ayer de los 10 policías y militares secuestrados en poder de la guerrilla de las Farc por más de 10 años, que serían los últimos canjeables, se cumple uno de los principales requisitos por parte de la sociedad colombiana y el Gobierno para comenzar a pensar en la posibilidad de llegar a diálogos de paz con ese grupo armado.

Los conocedores del tema como el ex presidente Andrés Pastrana han recomendado que en caso de pensar en acercamientos con las Farc, se debe hacer en completo hermetismo y en un lugar fuera del país para no tener zonas de distensión como el Caguán.

El Presidente Juan Manuel Santos dijo en su intervención, tras la liberación de los militares, que no basta con dejar de secuestrar, e insistió en que hay muchos colombianos que reclaman el regreso a la libertad de sus familiares. Entre estos citó el caso de una señora, funcionaria de la Alcaldía de Bogotá, quien le dijo que su esposo llevaba 13 años en cautiverio.

'Esta liberación y sobre todo el compromiso de las Farc de no volver a secuestrar es un gesto que valoramos en toda su dimensión. Hay cientos de familias que no saben del paradero de sus seres queridos, por eso no basta con dejar de secuestrar', señaló.

Santos dijo que agradece las ofertas de buena voluntad de mucha gente, pero indicó que la paz es un asunto de Colombia 'lo vamos a resolver nosotros, los colombianos, y ese tema es de manejo exclusivo del Presidente de la República'.

Entre tanto, la liberación de los militares se dio ayer entre los límites de los departamentos de Meta y Guaviare, hasta donde llegaron seis miembros de la policía y cuatro del ejército que permanecían en cautiverio. Algunos de ellos estuvieron retenidos cerca de 14 años y fueron entregados a una comisión humanitaria.

Una vez tocaron tierra fueron recibidos por una comisión médica de la Cruz Roja. Luis Alfonso Beltrán fue el primero en bajar del helicóptero y fue secuestrado el 3 de marzo de 1998 en el ataque a El Billar, Caquetá. Los liberados llegaron anoche a Bogotá donde se reencontraron con sus familiares.