Un balance positivo en lo económico con grandes retos por delante

Leonardo Villar Gómez

Al cumplirse dos años del gobierno Santos el balance económico es positivo, pero los retos continúan siendo formidables.

El crecimiento en 2011 fue uno de los más dinámicos de las últimas décadas y pese a la desaceleración del período más reciente, el PIB crecerá en 2012 a un ritmo favorable para nuestros estándares históricos. Además, la creación de casi 2 millones de empleos en dos años ha ayudado a reducir la pobreza y la inequidad en la distribución del ingreso. Todo esto en un entorno de inflación baja y con un relativo equilibrio en el frente fiscal.

La buena posición de las finanzas públicas ha estado sin embargo vinculada a los enormes recursos fiscales que genera el auge en las exportaciones de petróleo y carbón, el cual podría no durar para siempre. La caída en el precio del crudo que observamos en mayo pasado fue un campanazo de alerta y muestra que el relativo equilibrio fiscal que tenemos es insuficiente. Debería ahorrarse una porción importante de los ingresos extraordinarios que está recibiendo el sector público y generar superávits que reduzcan nuestra vulnerabilidad ante cambios abruptos en el entorno internacional. Un mayor ahorro público ayudaría también a enfrentar la apreciación del peso. No por casualidad, los países de la región con mejor manejo en el frente cambiario y mayor crecimiento económico durante los últimos años tienen cuentas fiscales superavitarias. En Perú, el excedente del gobierno se deposita en el banco central para que este pueda acumular reservas internacionales por montos muy superiores a lo que puede hacer en Colombia nuestro Banco Central.

La necesidad de buscar un superávit en las finanzas públicas exige retomar la discusión sobre una reforma tributaria que parece haber sido archivada. El gobierno debe retomar también el liderazgo en varios frentes de la política económica en los que empiezan a sentirse rezagos importantes. Las reformas laboral y pensional no se deben postergar más. Colombia mantiene índices inaceptables de informalidad en su mercado de trabajo y menos de una cuarta parte de los trabajadores está generando las condiciones necesarias para obtener una pensión en el futuro. Asimismo, los enormes avances que ha tenido la salud con el sistema de aseguramiento creado por la Ley 100 y con la igualación de los servicios de los regímenes subsidiado y contributivo podrían ponerse en riesgo si no se hacen urgentemente los ajustes que requiere el sistema.

Por su parte, la reforma institucional del sector de infraestructura constituyó un progreso indispensable, pero cada vez adquiere mayor urgencia la ejecución de los proyectos. En materia de política comercial, la apertura de mercados a través de TLC y la normalización de las relaciones comerciales con los países vecinos han sido avances importantes, pero es mucho lo que puede hacerse para mejorar el relacionamiento con las economías asiáticas que hoy representan los principales motores de la economía mundial.