Una de cada diez botellas de licor es adulterada

Bloomberg

Andrea Carranza Garzón - acarranza@larepublica.com.co

Cada año un colombiano consume, en promedio, 85 botellas de cerveza, 3 y media de aguardiente y menos de una de ron.

En el Eje Cafetero la bebida alcohólica preferida es el aguardiente; en la región cundiboyacense, la cerveza, y en la Costa Caribe, el whisky y el ron.

Lo que no conoce ese colombiano es que por lo menos una de cada 10 botellas de licor que consume, específicamente de aguardiente y ron, puede estar adulterada. Esta es una de las conclusiones que arroja el estudio 'Una estimación de la adulteración y la falsificación de bebidas alcohólicas en Colombia', realizado por Fedesarrollo.

Este informe solo contempla el aguardiente y el ron, ya que se encontró que son las bebidas más susceptibles de adulteración, a diferencia de la cerveza, la cual se excluye del estudio. Ésta enfrenta menos estos problemas debido a su complejo proceso de producción, los precios por unidad son menores y las compañías tienen política de reutilización de envases.

Para la estimación del volumen de adulteración y/o falsificación potencial de bebidas alcohólicas se analizó desde la perspectiva de las materias primas, en particular, el alcohol etílico. Es decir, es una medición específica para las bebidas derivadas de la caña de azúcar.

Con base en la metodología empleada por Apoyo Consultoría para el mercado de Perú, el estudio de Fedesarrollo encontró que en Colombia existe una oferta residual sistemática de alcohol etílico potable que podría emplearse en la elaboración de bebidas alcohólicas adulteradas y/o falsificadas. Esto se explica por cambios en la normatividad relacionada con la producción de alcohol carburante y normas técnicas y ambientales más exigentes que han hecho que producir el alcohol etílico en el país sea muy costoso. A esto se suma el aumento de las importaciones.

Todo este panorama es ideal para que los adulteradores puedan tener acceso al insumo sin necesidad de destilar. Ya no se trata de una actividad marginal o del pequeño adulterador con un alambique casero (aparato que sirve para destilar). Según este estudio, se trata de empresarios profesionalizados en la producción de bebidas ilícitas.

El informe, realizado por los investigadores principales Juan Gonzalo Zapata y Adriana Sabogal, concluyó que entre 2006 y 2009 el excedente de alcohol etílico promedio fue de alrededor de 5,1 millones de litros. Esto representa que potencialmente 12,7% del total de producción legal e ilegal de bebidas alcohólicas y el 10,8% del consumo aparente estarían en manos de los adulteradores.

Con esa oferta residual de alcohol etílico en promedio se podían producir unas 21,5 millones de botellas de 750 cc. Se estima que, entre 2006 y 2009, por año se produjeron 13 millones de botellas de aguardiente adulterado y 7 millones de ron con esas mismas características.

En Antioquia, el departamento con mayor incidencia en adulteración y falsificación, el potencial de estas problemáticas fue en promedio anual de 9 millones de botellas de ron y aguardiente. En Bogotá y Cundinamarca fue de 1,5 millones. Zapata explicó que entre los incentivos a la adulteración se encuentra la crisis del monopolio rentístico de las bebidas alcohólicas. Las pocas licoreras departamentales, según el estudio no son, en general, empresas sólidas ni financiera ni productivamente.

Se dejaron de percibir $690.000 millones
La producción de cerca de 21 millones de botellas de aguardiante y ron adulteradas/falsificadas, entre 2006 y 2009, fechas que analiza el estudio de Fedesarrollo, representa una pérdida en el recaudo de impuestos por un valor promedio anual de $172.632 millones, con lo cual el país dejó de percibir un total de $690.500 millones. El valor del mercado de la producción ilegal de bebidas alcohólicas alcanza en promedio, para este mismo periodo, los $381.000 millones de 2011. A nivel regional, la adulteración y falsificación de aguardiente y ron se concentra fuertemente en Antioquia, pero también se destacan Cundinamarca y Bogotá, Meta y Tolima.

Las opiniones

Juan Gonzalo Zapata
Investigador de Fedesarrollo y autor del estudio

“Entre el 10% y el 12% de lo que se consume en Colombia puede ser adulterado y, en su mayoría, es aguardiente y ron”.

Germán Chica Giraldo
Director Ejecutivo de la Federación de Departamentos

“Hay redes internacionales del crimen detrás del negocio y a nivel nacional hay Bacrim y redes que generan una cadena delictiva en torno al ilícito”.