USO plantea aumentos salariales y nuevas condiciones en plena crisis de Ecopetrol
domingo, 19 de abril de 2026
Uno de los puntos más sensibles es el incremento salarial. La USO propone un aumento de 20% en el salario básico para 2026
En un momento de alta sensibilidad para Ecopetrol, la Unión Sindical Obrera, USO, presentó un extenso pliego de peticiones con el que busca fijar las condiciones de una nueva convención colectiva y, al mismo tiempo, evitar un eventual cese de actividades. Según reveló El Tiempo, las propuestas incluyen incrementos salariales significativos, beneficios económicos de gran escala y una mayor participación sindical en las decisiones de la empresa.
El documento, que supera las 150 páginas, define la negociación para el periodo 2026-2028 y llega tras un giro inesperado: la convención anterior fue finalizada de manera anticipada el 31 de diciembre de 2025, pese a que estaba vigente hasta 2026. Esta decisión se tomó durante la administración de Ricardo Roa, en medio de tensiones internas y cuestionamientos sobre su continuidad.
Uno de los puntos más sensibles es el incremento salarial. La USO propone un aumento de 20% en el salario básico para 2026. A esto se sumaría un esquema de ajustes anuales que combinaría la inflación, 10% adicional por productividad y la diferencia entre el aumento del salario mínimo y el costo de vida. También plantea un reajuste adicional de 5% en las escalas salariales, lo que elevaría el impacto financiero en una empresa que, según el sindicato, enfrenta una deuda cercana a los US$30.000 millones.
El pliego también contempla un paquete de beneficios. Entre ellos, una transferencia única de $4.500 millones en 2026, indexada posteriormente, la entrega de siete camionetas 4x4 para uso sindical y recursos para construir y mantener sedes. Asimismo, se incluyen auxilios de seguridad con montos diferenciados para directivos y otros miembros del sindicato, sustentados en preocupaciones por el orden público.
En cuanto a condiciones laborales, la propuesta plantea reducir la jornada semanal a 39 horas para el personal administrativo y a 42 horas para quienes trabajan por turnos. También sugiere recargos de 50% para el trabajo nocturno, viáticos internacionales de entre US$400 y US$500 diarios, subsidios de combustible y primas de traslado equivalentes a 70 días de salario.
Las solicitudes se extienden a beneficios familiares, como el cubrimiento total de estudios en idiomas e informática para los hijos de los trabajadores, así como créditos de hasta 100 salarios mínimos para proyectos de energías alternativas en vivienda. Además, incluye la condonación de deudas con la empresa para empleados con incapacidades prolongadas, un punto que podría tener efectos directos sobre las finanzas de la petrolera.
Más allá del plano económico, la USO busca ganar espacio en la estructura de decisión de la compañía. Entre sus propuestas está participar en la selección del representante de los trabajadores ante la junta directiva y tener presencia en instancias clave cuando lo considere necesario. También plantea la contratación de 1.000 nuevos trabajadores y la asignación de recursos para proyectos sociales y de memoria histórica del sector.
Desde la dirigencia sindical, encabezada por Martín Ravelo, se ha defendido el pliego como una herramienta para proteger a la empresa y a sus trabajadores. “El pliego contiene elementos de orden político que apuntan a detener el marchitamiento de la empresa”, señaló uno de sus voceros, al insistir en que las propuestas buscan evitar un deterioro del principal activo petrolero del país.