Villavicencio es la ciudad con la gasolina más cara tras el reciente incremento de $400
lunes, 4 de mayo de 2026
Cali y Bogotá completan el top 3 de las ciudades que cuentan con los precios más altos, con tarifas de $16.200 y $16.191, respectivamente
La guerra en Medio Oriente no cesa y sus efectos ya empiezan a reflejarse en el país, por las presiones en el sector de hidrocarburos.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, anunció en la reunión de tasas de interés del Banco de la República de la semana pasada un aumento de $400 en el precio de la gasolina, medida que empezó a regir desde el 1 de mayo. Con este ajuste, el precio promedio del combustible se ubica en $15.749 por galón.
Las ciudades con la gasolina más cara son Villavicencio, Cali y Bogotá, con $16.291, $16.200 y $16.191, respectivamente. Les siguen Manizales, con $16.164; Pereira, con $16.136; y Medellín, con $16.111. En contraste, las ciudades con el galón más barato son Pasto, Cúcuta y Cartagena, con $13.787, $14.165 y $15.781, respectivamente.
Según el ministro, este incremento responde a la coyuntura global marcada por el creciente conflicto en Medio Oriente y la volatilidad en los precios del petróleo, que han llegado a superar los US$120. “No es sostenible ni lógico para el país que, ante precios internacionales elevados, el Gobierno mantenga un esquema de subsidios a la gasolina. No es sostenible, viable ni conveniente. Es el peor subsidio que puede hacer el Estado”, afirmó.
Este conflicto en Irán tiene impactos mixtos en la economía colombiana, ya que, por un lado, mejora los términos de intercambio gracias al aumento de los precios del petróleo y, por otro, encarece bienes básicos como el gas y los fertilizantes. Este incremento ya comienza a sentirse en la vida cotidiana.
Ávila señaló que los ajustes son necesarios dadas las condiciones internacionales. “Hoy en día, la ciudadanía lo comprende. Cuando fue posible reducir el precio de la gasolina, lo hicimos sin dilaciones; pero la coyuntura internacional nos obliga a revertir la decisión de mantener estas reducciones”, explicó.
“Creemos que es lo responsable y lo conveniente. La sociedad colombiana lo entenderá porque, cuando es posible, bajamos el precio, pero cuando no es sostenible, debemos tomar la decisión de hacer estos incrementos”, agregó Ávila.
Cabe recordar que esta medida revierte la tendencia observada en febrero, cuando el precio bajó $1.000 tras dos reducciones de $500 en ese mes. Sin embargo, estas rebajas ya estaban en medio del debate por la brecha entre el precio nacional e internacional de la gasolina, especialmente por el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, Fepc, asociado al diésel.
Mayo comenzó con nuevos ajustes en la gasolina y, mientras no cese el conflicto en Irán, iniciado el 28 de abril, los precios podrían mantener una tendencia al alza, impulsados por el comportamiento del petróleo.
Por ahora, los analistas insisten en que la ruta es cerrar la brecha que existe entre los precios internacionales y la referencia nacional.