El acuerdo que pone fin al pleito Bridgewood-Tcherassi por EPK

El empresario colombiano pagará US$2 millones a la fundadora de la marca EPK

Johan Chiquiza Nonsoque - jchiquiza@larepublica.com.co

Todo apunta a que la disputa entre el empresario Samuel Tcherassi, presidente de EPK Kids Smart; y Bridgewood Capital, fundadora de la marca EPK, llegaría a su fin.

LR conoció que la situación se solucionará mediante un acuerdo de pago de US$2 millones, que deberá entregar Tcherassi a los dueños de la marca venezolana para continuar haciendo uso del sello de EPK en un mercado (ropa infantil) que mueve más de $2 billones al año.

El desencuentro inició en octubre del año pasado, cuando Bridgewood Capital, titular de la marca de ropa infantil, manifestó que no se podía garantizar la originalidad de las prendas que se comercializaban en el país, por parte de la distribuidora gerenciada por Tcherassi.

La afirmación se dio con base en que EPK aseguraba que la distribuidora nacional no compraba las prendas con los productores autorizados. No obstante, Tcherassi rechazó dicho cuestionamiento argumentando que su comercializadora contaba con los permisos necesarios para distribuir las colecciones.

Para diciembre de 2017, la Superintendencia de Industria y Comercio desestimó una solicitud que había pasado Bridgewood Capital ante la entidad, en la cual se buscaba una medida cautelar frente a EPK Smart Kids puesto que faltaban pruebas para afirmar que se había incurrido en una infracción marcaria, ya que el acuerdo de frente al proveedor de insumos se habría pactado por un contrato verbal, del que no hubo evidencia de su alcance. Esa fue la primera pelea que ganó Tcherassi a la firma Bridgewood Capital.

Juan Carlos Martínez, experto en Derecho de la Universidad de La Sabana, explicó que los contratos verbales son en un inicio consensuales, pero que existen algunas formas de contratos que requieren de especificaciones de solemnidad para que tengan validez en la vida jurídica.

Carlos Amaya, socio de Amaya Propiedad Intelectual, comentó que ante este tipo de procesos el paso a seguir es que la casa matriz haga efectiva la transferencia de la marca y que se habilite la licencia de uso para que la empresa, en este caso EPK Smart Kids, pueda operar bajo este nombre.

Los encargados legales de ambas partes del caso decidieron no emitir comentarios al respecto, puesto que aún se manejan cuestiones de confidencialidad que, una vez rotas, podrían obstaculizar la negociación.

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