América Móvil tiene éxito con su oferta por holandesa KPN

Reuters

La empresa líder latinoamericana de telecomunicaciones del magnate mexicano Carlos Slim, logró su objetivo de controlar hasta un 27,7% por ciento de la firma de telecomunicaciones holandesa KPN, al cierre de una oferta de compra que culminó el miércoles.

La compañía, que tiene 246 millones de clientes celulares en el continente americano, dijo en un comunicado enviado a la bolsa mexicana que había elevado su participación en KPN hasta un 24,91% en operaciones previas al cierre de su oferta.

América Móvil agregó que recibió propuestas por el equivalente a un 39,66% de las acciones del grupo holandés, en el marco de una oferta parcial de adquisición de 8 euros por acción, que anunció a finales de mayo.
 
"El número máximo de acciones que pueden ser aceptadas (…) conforme a la oferta, asciende a 40’000.000 de acciones que representan el 2,82% del capital" de KPN, añadió.
 
La suma del capital que ya posee América Móvil en la empresa y el 2,82% que aceptaría como parte de la oferta equivale a un 27,73% de KPN, le daría a Slim el control efectivo de la compañía, según observadores.
 
"Slim querrá tener una significativa influencia después de la compra. Con un 27%, puede controlar las juntas de inversionistas mientras no aparezca mucha gente", comentó un banquero del sector.
 
El miércoles las acciones de América Móvil cerraron con una leve alza del 0,06% en la bolsa mexicana, a un precio de 17.21 pesos mexicanos.
 
Gerardo Copca, analista de mercado de capitales de MetAnálisis, comentó que "yo creo que es una buena estrategia de América Móvil, el hecho de estar tratando de incursionar en otros países".
 
Agregó que "hay que considerar que son estrategias (…) buscando un beneficio a largo plazo sobre el valor de la empresa, es una inversión simplemente en la cual no va a necesitar tener que hacer inversiones mayores".
 
KPN no es la única nueva iniciativa europea de América Móvil. La compañía cerró recientemente la compra de un 21% de Telekom Austria por unos US$1.100 millones, aprovechando también la debilidad de las acciones del sector de telecomunicaciones de ese continente.