Aumentó en 9% número de ejecutivos que están dispuestos a pagar un soborno

Bloomberg

Vanessa Pérez Díaz - vperez@larepublica.com.co

Así lo reveló la versión 12 de la Encuesta Global de Fraude 2012 “Creciendo más allá: un lugar para la integridad” que realizó la firma Ernst & Young.

 

En el estudio se destaca que 15% de los 1.700 altos directivos de empresas mundiales consultados aseguraron que estaban dispuestos a realizar una práctica ilícita con el fin de ganar o retener un negocio. Esta cifra es un considerable aumento frente a lo registrado en 2010.
 
La encuesta contó con la participación de altos ejecutivos en 43 países incluyendo directores financieros y jefes del área jurídica, de cumplimiento y de auditoría interna, que respondieron preguntas sobre sus puntos de vista en materia de fraude, soborno y corrupción. Posteriormente, se contactaron a ejecutivos de compañías líderes para debatir, a través de entrevistas cara a cara, los resultados de la encuesta y conocer sus propias fórmulas para mitigar los riesgos.
 
La firma explicó que más de un tercio de los encuestados consideran que en sus países el soborno y las prácticas corruptas ocurren frecuentemente. "Esta situación es aún mayor en mercados de rápido crecimiento, por ejemplo, Brasil (84%), Indonesia (72%), Turquía (52%). Otro riesgo importante es el fraude en los estados financieros, de tal forma que en el Oriente Asiático, el 15% de los encuestados piensa que los errores en el desarrollo financiero pueden ser justificados", se explica en el informe.
 
Sobre las juntas directivas, más de la mitad del total de los encuestados, piensan que las juntas necesitan comprender  con más detalle el negocio para que puedan ser una medida eficaz contra el fraude o las prácticas corruptas. El estudio reveló que los mensajes enviados por la dirección se ven disminuidos por la falta de entrenamiento formal y el hecho de no penalizar una mala conducta: casi el 50% de los encuestados cree que, si bien la dirección comunica fuertemente su compromiso frente a las políticas anti- corrupción y la lucha contra el soborno, las personas no son sancionadas por cometer faltas contra dichas políticas.
 
 
David Stulb, líder Global de Investigación de Fraudes y Servicios de Disputas de Ernst & Young, afirmó que "el crecimiento y la conducta ética en los negocios, pueden posicionarse como prioridades a la hora de competir en los mercados. Nuestros resultados muestran las compañías siguen buscando oportunidades en nuevos mercados, sin embargo, muchos ejecutivos no reconocen que nuevos mercados, implican nuevos riesgos. Las Juntas y la gerencia necesitan implementar evaluaciones frecuentes de anti-soborno/anti-corrupción, al igual que obtener mejor información y no sólo más información."
 
 Los directores financieros, centro de atención 
 
Los CFO’s se encuentran entre los ejecutivos más influyentes en el momento de informar a las juntas sobre fraudes, sobornos y corrupción. Sin embargo, como se ha visto en numerosos fraudes de estados financieros de alto perfil, un CFO no ético puede sobrepasar los controles. "Las respuestas de los casi 400 CFO’s encuestados, sugieren que solo una minoría podría estar relacionada con el problema.  Es allí, donde el 15% de los directores financieros encuestados, admiten estar dispuestos a realizar pagos en efectivo para ganar negocios, mientras que otro 4% estaría dispuesto a presentar resultados financieros falsos. Este grupo de ejecutivos no es un número representativo, pero teniendo en cuenta su responsabilidad, representan un gran riesgo para sus negocios y sus Juntas.
 
"Los CFO’s con los que trabajamos están siempre comprometidos con los más altos estándares éticos. Sin embargo, la creciente influencia del CFO en las compañías significa que tienen un papel clave en la prevención del fraude, soborno o corrupción y por ende deben redoblar sus esfuerzos para encontrar el tono adecuado. Tienen que asegurarse de que ellos mismos están capacitados, que son más conscientes de los riesgos y demostrar su apoyo a las iniciativas de lucha contra la corrupción", dijo Stulb. 
 
Ernst & Young dijo que las compañías que buscan oportunidades en mercados de rápido crecimiento, se enfrentan a nuevos riesgos que deben ser administrados activamente. Por ejemplo, la revisión de las diligencias debidas por parte de terceros -se requiere tanto en la política exterior de Estados Unidos, la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA) y la Ley Anti-soborno del Reino Unido (UK Bribery Act)-, sin embargo, el 44% de los encuestados informaron que no se efectúan búsquedas de antecedentes. 
 
 
La adquisición de compañías sigue siendo una parte importante de las actividades de control. Muchas empresas también están expuestas a un riesgo adicional, al no actuar adecuadamente en contra de la corrupción, ya sea antes o después de efectuadas las adquisiciones. Las compañías americanas siguen liderando la práctica de efectuar la debida diligencia antes y después de realizar adquisiciones: el 84% de los encuestados de Estados Unidos respondió que siempre o con mucha frecuencia realizan la debida diligencia antes de este proceso, mientras que en otros lugares la frecuencia es mucho menor (32% en China, el 9% en Nigeria).