BYD apuesta por cargas en cinco minutos para operación de buses eléctricos
jueves, 28 de mayo de 2026
La marca presentó avances en tecnologías de carga ultrarrápida que permitirían que los vehículos recuperen gran parte de su batería en apenas cinco minutos
El mercado global de buses eléctricos continúa acelerando su crecimiento y, junto con la expansión de las flotas en distintas ciudades del mundo, la industria comienza a enfocarse en uno de sus principales desafíos: el tiempo de recarga. En ese contexto, BYD presentó avances en tecnologías de carga ultrarrápida que permitirían que los vehículos recuperen gran parte de su batería en apenas cinco minutos.
De acuerdo con cifras de Global Market Insights, el mercado mundial de autobuses eléctricos fue valorado en US$54.100 millones en 2025 y proyecta alcanzar US$255.100 millones hacia 2035, con una tasa de crecimiento anual compuesta de 16,5%. Sin embargo, pese al crecimiento del sector, los tiempos de carga siguen siendo uno de los factores que más afectan la operación de los sistemas de transporte masivo.
Según explicó Juan Luis Mesa, gerente general de BYD Buses y Camiones, la nueva generación de baterías podría pasar de 10% a 70% de carga en cerca de cinco minutos, reduciendo considerablemente los tiempos de inactividad de las flotas. El avance permitiría que los buses permanezcan menos tiempo detenidos en patios y terminales, mejorando la disponibilidad operativa en corredores urbanos de alta demanda.
La compañía aseguró que esta evolución tecnológica también tendría impactos en los costos operativos y en la flexibilidad de las rutas, especialmente en sistemas de transporte que requieren alta frecuencia y operación continua. Entre los beneficios señalados están una mayor disponibilidad de buses en horas pico, menores tiempos muertos y la posibilidad de ampliar rutas eléctricas intermunicipales y de larga distancia.
América Latina se ha consolidado como una de las regiones líderes en adopción de buses eléctricos fuera de China, con ciudades como Bogotá, Santiago y São Paulo impulsando grandes flotas para reducir emisiones contaminantes. En el caso colombiano, Bogotá cuenta con una de las mayores flotas eléctricas del mundo fuera del mercado chino, mientras la industria avanza hacia nuevas tecnologías enfocadas no solo en la autonomía de los vehículos, sino también en la velocidad con la que pueden volver a operar.