Comercio

El país exportará ‘abrazos’ a México y EE.UU. con emprendimiento Hugger Island

La empresa con foco social espera vender 12.000 unidades de ‘abrazadores’ en 2021. Con la pandemia aumentó sus ventas 400%

Sofía Solórzano Cárdenas

El abrazo, tal como explica Viviana Otálvaro, fundadora y CEO de Hugger Island, es un acto universal que “no tiene barreras de edad, género, religión, ni nacionalidad”, y bajo esa premisa, este emprendimiento social colombiano ha logrado llegar a más de 28.000 personas con sus ‘abrazadores’.

En 2015 y con una inversión inicial de $3 millones, Otálvaro creó un muñeco de tela con brazos largos diseñados para abrazar y que, junto con un libro, buscaba ayudar a formar en inteligencia emocional a quien lo recibiera. El negocio continuó creciendo, pero el mayor impulso lo tuvo en 2020, cuando sus ventas aumentaron 400%.

“Solo entre abril y mayo vendimos 3.000 abrazadores y en todo el año llegamos a 10.000. Ha sido el año en que más producción hemos tenido, la triplicamos y logramos entrar al Éxito y Carulla. Más allá de donaciones o del dinero, logramos conectar personas, acompañar a otros en momentos difíciles”, contó Otálvaro.

LOS CONTRASTES

  • Viviana OtálvaroFundadora y CEO de Hugger Island

    “El año pasado se triplicó la producción, vendimos 10.000 abrazadores. Más allá de donaciones o del dinero, logramos conectar personas y queremos llegar a más países”.

Este año y tras el espaldarazo que les dio 2020, la empresa planea superar sus ventas al menos 20% con más de 12.000 ‘abrazadores’, aumentar sus talleres de inteligencia emocional, con los que han llegado a más de 6.000 personas, y exportar sus productos a otros mercados.

A la fecha, los abrazos de Hugger llegan a Perú y Argentina con su mismo foco social: una vez se compra el producto, por un porcentaje adicional se puede donar una unidad idéntica a personas y niños en hospitales y centros de adopción.

“Quisiéramos abrir México a finales de año, con una franquicia social y el año entrante la meta es Estados Unidos y Europa; estamos conversando también con Guatemala y Panamá. Que llegue un abrazador de regalo de un desconocido es poder decir que no está solo, que estamos juntos, además de darle oportunidades laborales a mujeres”, indicó la fundadora de Hugger Island.

El emprendimiento, en Colombia, emplea a madres cabeza de hogar de las comunas 7 y 8 de Medellín para la producción de los muñecos, pero la meta, según dice Otálvaro, es emplear a mujeres vulnerables en cada país al que lleguen, para generar un impacto local.

A corto plazo, y tras ganar una convocatoria de ‘crea digital’ con el Ministerio de Cultura, la nueva meta de Hugger Island es convertir al ‘abrazador’, personaje de sus muñecos y libros, en una caricatura digital con la cual seguir acompañando y educando a sus usuarios.

“Esperamos que a fin de año podamos salir y que además nos ayude a venderlo afuera de Colombia”, concluyó Otálvaro.

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