Con 135 años, Essa impulsa la transición energética y el crecimiento económico
miércoles, 1 de julio de 2026
Con ingresos récord de $2,25 billones y una inversión histórica de $300.000 millones, la compañía se consolida como líder en el sector empresarial
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La historia del desarrollo industrial y social de Santander está ligada al flujo eléctrico que mueve sus campos, industrias y hogares. En el marco de la celebración de sus 135 años de trayectoria, la Electrificadora de Santander, Essa, se consolida como un patrimonio histórico de la región y como la empresa líder indiscutible en ingresos y competitividad del oriente colombiano.
Según los datos del ranking de las Mil Empresas Más Grandes de la Superintendencia de Sociedades, Essa se mantuvo como líder de la región al reportar ingresos operacionales por $2,25 billones (un crecimiento de 7,24% frente a 2023). Este músculo financiero le permitió escalar ocho posiciones en el escalafón nacional, ubicándose en el puesto 107 y encabezando el bloque económico de Santander, Norte de Santander y Boyacá, por encima de firmas como Cens (puesto 163), Ebsa, Red Cárnica y Marval.
Una inyección histórica para el futuro
Lejos de acomodarse a la madurez de sus 135 años, la compañía —filial del Grupo EPM— afronta el futuro con una estrategia de inversión decidida. Guillermo Valencia, Gerente de Essa, anunció una ejecución presupuestal histórica de $300.000 millones en infraestructura eléctrica, la cifra más alta registrada por la empresa en la última década.
Estos recursos se destinarán principalmente a la expansión de redes, la construcción de nuevas subestaciones, el fortalecimiento de la generación y la electrificación rural. Entre las iniciativas clave se destacan la construcción de la subestación Yariguíes, en Barrancabermeja; las mejoras en la subestación Real de Minas, en Bucaramanga; y la puesta en marcha de las primeras cuatro granjas fotovoltaicas en San Martín.
Este giro hacia la sostenibilidad busca liderar la estrategia 'Visión 2050', cuyo objetivo es transformar a Santander en el principal hub energético de Colombia, apalancando sectores de alta demanda como la agroindustria, la producción avícola y la actividad petrolera.
El desafío inmediato: el "Súper Niño"
La solidez de la electrificadora —respaldada por la máxima calificación de riesgo ‘AAA (col)’ otorgada por Fitch Ratings— llega en un momento crucial. Con la consolidación del fenómeno de El Niño, que las autoridades locales ya catalogan como un potencial "Súper Niño", la demanda de energía se ha disparado en las zonas más cálidas del departamento.
De acuerdo con Guillermo Valencia, el incremento de la demanda de energía en el segmento residencial provocó consumos adicionales de 18 GWh en mayo sobre lo planeado. Aunque la coyuntura de precios en la bolsa elevó el costo unitario de la tarifa para el estrato 4 de $860 a cerca de $900 por kilovatio hora, la compañía registró un primer trimestre sólido, con un Ebitda de $160.197 millones y utilidades netas de $58.677 millones, manteniendo la proyección de cerrar el año con un Ebitda de $652.000 millones.
Frente a la intensidad del clima, Eduard Sánchez Ariza, jefe de la Oficina de Desastres de Santander, hizo un llamado a la articulación ciudadana, un reto ante el cual Essa ya desplegó planes de contingencia con mantenimientos preventivos y refuerzo de redes en nodos críticos.
Motor del PIB Regional
El impacto de Essa trasciende el servicio domiciliario. Las empresas del oriente aportaron $25,05 billones de pesos en ingresos operacionales al cierre del último ejercicio, dentro de un PIB regional que en 2024 alcanzó los $182,15 billones. En un entorno donde 41 organizaciones de la zona clasificaron entre las más grandes del país, el liderato de ESSA ratifica que el sector energético es el verdadero motor de la economía regional.
A sus 135 años, la Electrificadora de Santander demuestra que la experiencia y la innovación conviven perfectamente, asegurando la confiabilidad que el oriente del país necesita para las próximas décadas.