Confianza para creer y capacidad para responder
viernes, 25 de septiembre de 2026
La confianza es lo que sentimos cuando creemos en el futuro. La capacidad es lo que construimos para responder cuando ese futuro nos pone a prueba
En los últimos años he hablado de una palabra que considero fundamental para el desarrollo de cualquier país, la confianza. Esa que impulsa a las personas a emprender, a las empresas a invertir y a las sociedades a avanzar. Pero este año entendí que la confianza necesita una aliada indispensable y es la capacidad.
La confianza es lo que sentimos cuando creemos en el futuro. La capacidad es lo que construimos para responder cuando ese futuro nos pone a prueba. En ese contexto, el Claro Tech Summit 2026 es un espacio para conversar sobre las tendencias que están redefiniendo los negocios y, sobre todo, cómo convertirlas en capacidades.
Hace pocas semanas Colombia vivió una situación que nos recordó esa diferencia. Un terremoto afectó a miles de personas y puso a prueba la resiliencia de comunidades, instituciones y empresas. En momentos como ese entendemos que la capacidad de respuesta no se improvisa. Se construye.
La misma reflexión aplica a los retos que enfrentan las organizaciones. Un ciberataque, una interrupción operativa o la irrupción acelerada de la inteligencia artificial nos obligan a preguntarnos qué tan preparados estamos para responder. Por eso, la conversación sobre tecnología ya no puede centrarse únicamente en las herramientas, sino en las capacidades.
Durante más de tres décadas, en Claro hemos apostado por Colombia con inversiones sostenidas en infraestructura, conectividad y tecnología, convencidos de que la transformación digital es una herramienta para generar productividad, competitividad y oportunidades. Esa visión se resume en tres capacidades fundamentales. La primera es conectar. La conectividad es parte de la infraestructura sobre la que funciona la economía moderna. Pero el verdadero valor de una red está en lo que permite hacer, como optimizar una operación, llevar conocimiento a una escuela rural o tomar mejores decisiones gracias a la información.
La segunda es procesar. La inteligencia artificial requiere centros de datos, redes robustas, energía, talento y visión de largo plazo. Colombia tiene condiciones para participar activamente en esta nueva economía, pero convertir esas ventajas en crecimiento exige coordinación entre empresas, academia y Estado.
La tercera es proteger. A medida que las organizaciones se vuelven más digitales, la confianza depende cada vez más de la seguridad. La ciberseguridad dejó de ser un asunto exclusivamente tecnológico para convertirse en un factor de competitividad. Innovar requiere confianza. Y la confianza exige protección.
Construir estas capacidades también exige una transformación cultural. La tecnología puede comprarse. La capacidad de convertirla en resultados se construye. El desafío ya no es únicamente estar conectados, sino estar preparados para innovar, competir y proteger nuestras operaciones.
Colombia tiene una oportunidad histórica. Tenemos talento, creatividad y potencial. Pero también necesitamos capacidad para transformar la tecnología en desarrollo, responder ante los desafíos y construir un futuro más competitivo.