Empresas

¿Cuál es la mejor edad para ser un emprendedor?

María Alejandra Solano Vargas

Una de las conclusiones a las que llegamos es que a pesar de que es común ver gente joven creando nuevas ideas (sobre todo en tecnología), no hay una edad específica para estar motivado a empezar una idea de negocio. 

Los estudios segmentan la edad, el género o el estrato social; y los académicos llegan a conclusiones como que el periodo en el que una persona se vuelve un emprendedor oscila entre los 29 años y los 36 años. Una etapa de la vida en donde, probablemente, las responsabilidades familiares son menores, ya se han tenido experiencias laborales previas y hay una estabilidad económica relativa. 

No obstante, la teoría no funciona en la práctica, pues hay personas que, después de los cuarenta, se dan cuenta que su vocación está encaminada al desarrollo de nuevos conceptos empresariales.

Otros, aunque menos frecuentes, son los que se jubilan y buscan en el emprendimiento un estilo de vida y no una forma de volverse rico.

Una de las personas que me acompañaba en la conversación aseguraba que las mujeres creaban más emprendimientos, motivadas por alguna necesidad, mientras que los hombres se centraban más en los de alto impacto, con el fin de obtener facturaciones elevadas.

El emprendimiento tiene que ir más allá de una clasificación académica, más allá del género, la edad y la estadística. 

Una persona tiene que cumplir con requisitos básicos como orientar sus ideas hacia lograr proyectos, querer mejorar los entornos, tener ganas de crear oportunidades para los demás. Los emprendedores también tienen que ser líderes, creativos e innovadores. 

Las empresas que creen tienen que responder a las necesidades no resueltas de los consumidores, para así poder perdurar en el tiempo y que esto es una garantía del triunfo de los proyectos.

Estos personajes tienen prácticamente prohibido rendirse pues van a encontrar en su camino mil y una forma de fracasar en el intento.