Desde pandemia, 800 colegios han cerrado sus puertas; gran preocupación en sector
viernes, 16 de enero de 2026
La caída en la matrícula y el impacto económico en las familias ponen en riesgo la sostenibilidad de muchas de estas instituciones
El cierre de colegios privados en Colombia ya no es un hecho aislado, sino una realidad que se viene repitiendo desde la pandemia. Según cifras de la Asociación de Colegios Privados de Colombia, Acopricol, cerca de 800 instituciones educativas han cerrado sus puertas en el país desde 2020, de las cuales 35 corresponden a Bogotá, solo en 2025.
“Esto no es una crisis puntual, es un problema estructural que se viene acumulando desde hace años”, explicó Juan Pablo Santiesteban, vicepresidente de Acopricol, al advertir que cada cierre implica la pérdida de un proyecto educativo construido, en muchos casos, por familias y docentes durante décadas.
La caída en la matrícula es uno de los principales golpes para los colegios. Antes de la pandemia, la mayoría operaba con una ocupación cercana a 90% o 95%, pero hoy ese nivel se ha reducido a alrededor de 60%. Santiesteban señaló que la educación privada ha perdido una parte importante de su participación en el sistema educativo.
“Antes de la pandemia, cerca de 68% de los estudiantes estaban en colegios privados; hoy esa proporción ha caído de forma dramática”, una situación que pone en riesgo la sostenibilidad financiera de muchas instituciones.
El impacto se siente con mayor fuerza en los colegios que atienden a familias de menores ingresos. Entre 87% y 90% de la educación privada está dirigida a estudiantes de estratos 1, 2 y 3, donde la inflación, la pérdida de poder adquisitivo y el aumento de los costos operativos, especialmente por el alza del salario mínimo, han llevado a muchos padres a trasladar a sus hijos a la educación oficial.
“Aquí no estamos hablando de colegios de elite, sino de instituciones populares, con pensiones muy bajas, que hoy no logran sobrevivir”, concluyó Santiesteban.
¿Qué dicen los colegios?
Natalia Zuleta, presidente de la Junta Directiva del Gimnasio Fontana, resaltó que uno de los factores más importantes es la crisis de natalidad que presenta el país. “Estamos viendo un descenso de natalidad que llega a 15% y con tendencia al aumento. Los colegios entramos en un entorno de incertidumbre que nos llama a ser cada vez más creativos y enfocarnos en una oferta de valor que no sólo sirva a las expectativas y necesidades de los estudiantes, sino también de las familias que necesitan cada vez más apoyo frente a sus desafíos e inquietudes”, aseguró.
Según el Dane, la tasa global de fecundidad pasó de 2,1 hijos por mujer en 2015 (nivel de reemplazo) a aproximadamente 1,3 en 2023, una de las caídas más aceleradas de América Latina. Mientras que Carolina Charry, rectora del Colegio Nuevo Cambridge, aseguró que “no estamos ante un problema de calidad educativa ni de gestión institucional, sino frente a un desajuste estructural: un sistema diseñado para una pirámide poblacional que ya no existe”.
Estas problemáticas que afronta el sistema educativo y principalmente las instituciones se deben tomar como una advertencia a futuro, puntualmente para los gobiernos que están próximos a tomar el mando del país.
“El cierre de colegios no puede entenderse como un efecto colateral inevitable. Es una señal de alerta sobre un sistema que corre el riesgo de achicarse sin transformarse, debilitando su capacidad de responder al país que viene”, concluyó Charry.