El Atanasio inicia su renovación con desmonte de cubierta en occidental
viernes, 10 de julio de 2026
Durante 75 días, se trabajará en retirar la estructura de 73 años. Avanza la transición hacia escenario para 60.000 personas
El estadio Atanasio Girardot inició su esperada transformación. El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, anunció la aprobación de la licencia de construcción, lo que da luz verde al desmonte de la cubierta occidental, una estructura que durante 73 años fue testigo de la historia deportiva y cultural de la ciudad.
La licencia, otorgada por la Curaduría Urbana, autoriza las obras de ampliación, modificación y demolición parcial necesarias para ejecutar el ambicioso proyecto de renovación, que busca posicionar al coliseo como uno de los mejores de América Latina.
Un desmonte gradual y controlado
La primera intervención visible será el desmonte de la cubierta occidental, que se realizará de forma gradual y controlada a lo largo de aproximadamente 75 días calendario. Durante los primeros 15 días se movilizará maquinaria especializada, como grúas móviles telescópicas, plataformas hidráulicas y equipos de corte con hilo diamantado. Los 60 días restantes estarán dedicados a la demolición técnica.
El alcalde aseguró que el estadio no cerrará sus puertas durante los trabajos. “Todas las actividades del segundo semestre de 2026 se ejecutarán con normalidad. Se suspenden las obras cuando haya partidos o conciertos, como los de la Feria de las Flores”, explicó el funcionario. Además, precisó que el Puesto de Mando Unificado y las luminarias se mantendrán operativos hasta culminar la primera fase, y que el cierre total del estadio solo se contempla para el segundo semestre de 2027.
Una inversión histórica
El Instituto de Deportes y Recreación de Medellín, Inder, a través de la Empresa de Desarrollo Urbano, EDU, ha destinado $752.000 millones para esta renovación. La intervención abarcará aproximadamente 55.600 metros cuadrados del escenario deportivo y 53.056 metros cuadrados de espacio público.
Entre los principales cambios, se contempla el aumento de la capacidad del estadio de 45.200 a cerca de 60.000 espectadores, la construcción de una nueva gradería para 20.000 personas y la renovación completa de la silletería.
Avances paralelos
Mientras avanza el desmonte de la cubierta occidental, también se desarrollará el proceso de contratación para la obra nueva, la adjudicación del contrato de la primera etapa y el inicio de los trabajos, todo conforme al cronograma establecido.
“Este es el estadio que la ciudad se merece”, destacó el alcalde, al tiempo que felicitó al equipo técnico de la Alcaldía por los estudios de ingeniería y los detalles normativos que permitieron obtener la licencia.