El rol de las mujeres y el liderazgo femenino en la nueva era empresarial
viernes, 22 de mayo de 2026
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El liderazgo se entiende también como la capacidad de construir ecosistemas conectar talento, capacidades y visión para generar impacto real
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Hablar hoy de liderazgo femenino no es solo referirse a inclusión o equidad, es reconocer una forma distinta y necesaria de entender el futuro de las empresas. Ahora que la competitividad ya no depende solo del tamaño, sino de la capacidad de adaptarse, innovar y anticiparse, las mujeres aportan una mirada que trasciende lo operativo y redefine el rumbo de las organizaciones.
El caso de María Luisa Escolar refleja ese cambio. Como directora ejecutiva de la Unidad de Mercado Corporativo de Claro, su liderazgo no se limita a gestionar un segmento. Conecta estrategia, innovación y negocio para responder a una pregunta clave para cualquier empresa en Colombia: ¿cómo competir en un entorno digital en constante evolución?
La respuesta es que ya no se trata de conectividad. Durante años, el país avanzó en cerrar brechas de acceso. Sin embargo, el punto de inflexión llegó cuando las empresas y la sociedad dejaron de ver la tecnología como un soporte y la entendieron como el eje de su crecimiento. Hoy, el verdadero valor está en la capacidad de crear, de operar en la nube, de gestionar datos y de construir modelos de negocio más eficientes, seguros y escalables.
En ese contexto, liderar implica mucho más que adaptarse. Representa anticiparse, y ahí el liderazgo cobra relevancia. Desde el segmento corporativo, María Luisa ha acompañado a las grandes empresas del país en ese tránsito, entendiendo que la transformación digital, más que ser homogénea ni lineal, requiere cercanía, conocimiento del negocio y una visión integral que articule lo comercial, el producto y el marketing.
Pero esta transformación exige que las compañías evolucionen. El paso de Claro de ser una telco a consolidarse como una empresa de tecnología es una redefinición de su propósito en el mercado. Con la infraestructura tecnológica más robusta del país, el reto está en habilitar soluciones que impacten la productividad y la competitividad de toda la economía, y no solo en conectar.
Los cuatro pilares que sostienen esta evolución: conectividad, data center, ciberseguridad y soluciones en la nube responden justo a esa nueva realidad. Son la base para que las empresas puedan innovar, crecer y competir. Pero, sobre todo, son el reflejo de la tecnología como motor de desarrollo.
Desde esta perspectiva, el liderazgo se entiende también como la capacidad de construir ecosistemas conectar talento, capacidades y visión para generar impacto real. No se trata solo de ofrecer soluciones, sino de habilitar condiciones para que otros puedan desarrollar su propio potencial.
Por eso, hablar de mujeres que proyectan futuro es reconocer liderazgos que inciden directamente en la manera en que el país se transforma y que entienden que el cambio no es una amenaza, sino una oportunidad, y que la verdadera competitividad no está en reaccionar, sino en marcar el rumbo.