Empresarios europeos que estuvieron detrás del registro de la marca Frisby en España
miércoles, 14 de mayo de 2025
Gonzalo Barrenechea Correa, primer representante legal, se desvinculó de la sociedad y advirtió irrespeto por principios éticos
Un total hermetismo ha rodeado, hasta ahora, a los encargados de registrar la marca de Frisby en España, pero la escritura de constitución reveló que se trata de dos ciudadanos europeos: Gonzalo Barrenechea Correa, español, y Jacqueline Gillemine Pérez, belga.
El primero aparece como administrador único de la sociedad recién fundada con capital de 2.000 euros y participaciones sociales iguales entre los socios.
Barrenechea, además de aparecer a cargo de Frisby España, también es referenciado como el responsable de otras cuatro sociedades: La Txula Dreams, empresa dedicada a la venta de productos textiles; MS Indo Industria, dedicada a la intermediación en operaciones de comercio; Veintiure 2020, que presta asesoría legal; y Strong Shoots, empresa de consultoría.
Ninguna de las anteriores supera los 15 años, la más antigua es Veintiure, constituida en 2010, también en Bilbao, con un capital de 3.010 euros.
Barrenechea, de 50 años, es un abogado con especialidad en “contratación civil y mercantil y en prevención y resolución de conflictos en el ámbito empresarial”, como se lee en el portal especializado Legal Today, que además lo reseña como “asesor jurídico de varios grupos empresariales”.
Acerca de su vínculo con la marca, Barrenechea aclaró que su participación "fue exclusivamente jurídica en la fase de constitución de la sociedad, con carácter transitorio". El abogado indicó que durante el tiempo en que ejerció como administrador de Fribsy España "la sociedad permaneció completamente inactiva", y afirmó que "no soy el promotor ni el impulsor del proyecto, ni el autor de la web frisby.es ni de la cuenta de Instagram, cuyos contenidos no fueron realizados ni autorizados por mí".
Además, detalló que renunció a su vínculo con la sociedad el 16 de mayo de 2025. Adicionalmente, indicó que desconocía previamente la existencia de Frisby Colombia, su implantación de mercado y elementos de marca.
"Motivo por el que dejé la sociedad: advertí que se habían creado varios materiales sin mi autorización, operando la sociedad sin compliance ni respeto de principios éticos que considero innegociables", añadió.