Industria

Las empresas que lideran importación de fertilizantes dentro del mercado colombiano

Gráfico LR

Casi 56% de la importación total de los insumos corre por cuenta de Yara, Precisagro, Monómeros y Nitrofert. Con la guerra en Medio Oriente, la urea subió más de 50%

Juan Camilo Quiceno

Un paso marítimo a 20.000 kilómetros de distancia tiene hoy la capacidad para sacudir los precios de todo un canasto de materias para Colombia. El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, permite el tránsito de 25% de los fertilizantes movilizados en el mundo.

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Aunque en los reportes de prensa parece que el conflicto en Medio Oriente es un asunto lejano, la turbulencia se traslada hasta un renglón económico sensible como el de la producción de alimentos, porque traer los agroinsumos les cuesta más a los grandes importadores.

¿Quiénes absorben el choque? Las compañías que ingresan los fertilizantes al país son los jugadores en primera línea de fuego: 10 empresas son responsables de hasta 80% del volumen importado y solo cuatro de ellas (Yara, Precisagro, Monómeros y Nitrofert) importan más de 55% de los insumos para fertilizar los cultivos agrícolas locales.

René Fernando Puche, CEO de Grupo Evo, explicó recientemente que, por ejemplo, Medio Oriente produce cerca de 35% de todos los nitrogenados en el mundo y la guerra ha distorsionado la cadena logística.

LOS CONTRASTES

  • René Fernando PucheCEO del Grupo Evo

    “La guerra ya ha tenido una implicación importante en cuanto a los precios de los fertilizantes. La urea, en los últimos 25 días, ha subido más de 50%”.

  • Guillermo RodríguezLíder Fertilizantes PazdelRío

    “La estrategia ha sido intensificar nuestra producción, que es 100% nacional, y así darles la seguridad a los agricultores de contar con más producto”.

No es un asunto menor si se tiene en cuenta que el costo de vida en Colombia todavía no está en el rango meta fijado por el Banco de la República (3%) y los mayores precios en los fertilizantes, inevitablemente, se trasladan a los agricultores que alimentan a 52 millones de colombianos con sus cosechas.

“La guerra ya ha tenido una implicación importante en cuanto a los precios de los fertilizantes. En el caso de la urea, en los últimos 25 días, ha subido más de 50%, lo que impacta los costos para los agricultores, y estamos en un momento en el que tenemos que revisar cuál es el punto de inflexión para determinar hasta dónde los agricultores pueden resistir ese incremento y, hasta dónde, habrá reducción o aplicación de fertilizantes en el campo”, comentó Puche.

Agregó que hay dos inquietudes que rondan hoy en el mercado nacional: la primera, si habrá disponibilidad de estos insumos para cubrir toda la demanda. Y la segunda, ante la potencial reducción en la aplicación de fertilizantes, si posiblemente se impactará la producción de alimentos.

“Esto será algo que tendrá, indiscutiblemente, un efecto importante. En el caso de los alimentos, creo que ese impacto no lo vamos a ver inmediatamente, sino cuando baje la productividad por la falta de aplicación de esos fertilizantes”, comentó.

Mitigar el riesgo

Frente a la exposición del país a ese coletazo de la guerra, Puche señaló que “esa zona no es tan redundante para Colombia. Nosotros importamos fertilizantes desde el norte de África, desde Asia y desde los países bálticos. Tenemos otras fuentes; por ello, creería que, más allá de un incremento en los precios, no debe haber una falta de abastecimiento”.

“Lo que sí vamos a ver es el efecto en los costos, no solo en los nitrogenados, sino en el fósforo, que tiene mucha presencia de azufre, y este es uno de los nutrientes impactados por el conflicto”, añadió.

Es posible que alguien todavía pueda preguntarse cómo la guerra infla el precio de los fertilizantes. Ahí es necesario mencionar que los buques mercantes han tenido que alterar las rutas y, más grave aún, Irán, como autodeclarado dueño del estrecho de Ormuz, ha cobrado hasta US$2 millones para garantizar el paso seguro de los pocos barcos que se atreven a cruzar por la zona. Si al proveedor de los agricultores le cuesta más el insumo, en algún punto el margen de sacrificio llegará al límite.

Guillermo Rodríguez, líder de Fertilizantes PazdelRío, indicó que, para cubrirse de la volatilidad del mercado, “la estrategia ha sido intensificar nuestra producción, que es 100% nacional, y así darles la seguridad a los agricultores colombianos de contar con un mayor producto local que no está determinado por las interrupciones, cada vez más frecuentes, de la cadena de suministro internacional”.

Añadió que “por ello, desde hace un año Fertilizantes PazdelRío viene adelantando una estrategia de expansión que nos ha permitido poner mayor oferta en el mercado, y ampliar los cultivos que acompañamos. Esto nos llevó a terminar el año pasado con un crecimiento de más de 12% en volumen despachado, y en este primer trimestre estamos superando de lejos ese crecimiento, mostrando así nuestro compromiso con el país, sus agricultores y la seguridad alimentaria de los colombianos”.

César Palacios, gerente de ForteAgro, expuso que “la producción local también depende en gran medida de materias primas de origen internacional, por lo que su capacidad de compensación es limitada. No obstante, los productos de origen nacional, como los fertilizantes térmicos, orgánicos, minerales y los biofertilizantes, pueden contribuir a mitigar parcialmente la situación”.

Sobre el impacto de la anomalía en la cadena logística para el Índice de Precios al Consumidor, IPC, hizo notar que “diversas entidades han corroborado esta relación a través de estudios técnicos. Organismos como la FAO, la ONU y la Ocde han evidenciado que la volatilidad en los precios de fertilizantes y alimentos ha sido un factor recurrente en episodios de inflación, especialmente en el componente alimentario”.

La tregua entre los bandos todavía no ayuda

Aunque hay una tregua entre EE.UU. e Irán, los sondeos de Bloomberg indican que todavía no se restablece la normalidad en el estrecho de Ormuz, pues el paso está lejos de registrar los 135 buques que lo atraviesan en un día normal.

La sensación de inseguridad todavía reina entre las navieras, especialmente porque Irán, posiblemente, instaló minas para impedir el libre tránsito como medida de presión ante la escalada de hostilidad por parte de Donald Trump. Los días de incertidumbre a causa de la guerra no han terminado para el comercio internacional.

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