Cerro Matoso no descarta cierres de indefinidos de producción ante crisis con Canacol
jueves, 9 de julio de 2026
Ricardo Gaviria, presidente de Cerro Matoso, habló de los efectos de la crisis de suministro de gas, que impactaría la producción en hasta 40 toneladas diarias de ferroníquel
Los efectos de la crisis financiera de Canacol Energy empiezan a manifestarse con fuerza.
Después de que una corte canadiense autorizó a la compañía a terminar unilateralmente sus contratos de suministro de gas, se han generado importantes restricciones de entrega y desabastecimiento,lo que afecta a importantes actores en el sector productivo nacional.
Es el caso de Cerro Matoso, el gigante del ferroníquel en el sur de Córdoba, que debido a esta situación se encuentra en un momento crítico, pues la falta del gas entregado por Canacol hoy no solo amenaza sus metas de producción, sino también su infraestructura y sus puestos de trabajo.
Ricardo Gaviria, presidente de Cerro Matoso, habló acerca de la situación que hoy vive la compañía, advirtió sobre la gravedad de la falta de certidumbre contractual con la empresa canadiense y lanzó una alerta frontal sobre las decisiones de política energética que, según parece, dejan al sector industrial sin un respaldo real.
¿Cómo se han visto afectadas sus operaciones por este cierre de suministro de Canacol?
Tuvimos que reducir 25% de la producción por falta de suministro de gas; es una situación que impacta a más de 120 puestos de trabajo. La obligación de Canacol con nosotros era de entregarnos 16.000 mbtu de gas al día. Desde hace unos meses nos entrega 11.000, pero empezaron a suministrarnos menos y hoy estamos en 5.600 mbtu.
Si no se arregla la situación en los próximos días con Canacol, nos vamos a ver obligados a parar la línea de producción indefinidamente. Hoy la tenemos detenida temporalmente, pero si no se arregla en los próximos días, nos toca suspenderla indefinidamente.
¿Cuál sería el impacto para la región si tuvieran que tomar la decisión de parar?
Nosotros, entre regalías, impuestos y contratos de servicios, generamos más o menos $3.000 millones diarios, pero operando con una sola línea se reduce a la mitad, un efecto parecido a lo que pasaría con nuestros 2.000 empleados, entre directos e indirectos.
¿Qué efectos ha tenido esta situación en su infraestructura?
Parar una línea de manera indefinida puede eventualmente generar un daño catastrófico, y las reparaciones pueden costar $450.000 millones en una línea y en la otra línea más o menos $740.000 millones. Esto sucede porque son equipos que trabajan a altísimas temperaturas. Los secadores trabajan a 400 °C, los calcinadores trabajan entre 760°C y 800°C y los hornos eléctricos trabajan a 1.450°C.
Estos equipos en su interior tienen cerámicas, una especie de ladrillos, y si estos equipos se enfrían, esto se reduce y se contrae, y entonces no quedan unidos los ladrillos y, cuando haya que arrancar el horno otra vez y utilizar calcina, que se derrite a 1.450°C, va a entrar entre las grietas a esa temperatura y va a derretir el casco del horno.
En ese caso, ¿cómo proyectan sus metas este año?
Este año el plan y el presupuesto que tenemos es hacer 32.100 toneladas de níquel contenido en ferroníquel, pero con esta coyuntura que tenemos hoy, parece que no lo vamos a cumplir.
¿Han tenido conversaciones con Canacol para buscar soluciones sobre esto?
Tuvimos conversaciones con los directivos de Canacol en mayo, cuando empezó este proceso con la corte canadiense, pero nada más que eso.
Hay que dejar algo claro, ninguno de los clientes de Canacol quiere que la compañía se acabe, pero el tema se ha estado trabajando de una manera unilateral donde ellos simplemente quieren que la Supersociedades acepte lo que dijo la corte, que es la cancelación de todos los contratos y que ellos pongan los precios y los volúmenes a entregar a sus clientes, algo que no es aceptable en lo absoluto.
Hemos enviado mensajes de que la demanda está dispuesta a aumentar en algo el precio, pero estas conversaciones no han sido directamente con los directivos de Canacol porque ellos no han querido tener conversaciones con nosotros.