“Nosotros tenemos la capacidad de producir más de 2,5 millones de prendas al año”
martes, 27 de enero de 2026
Andrés Felipe Falero, director general de URA Industries, habló de las proyecciones de producción para el futuro y el aumento del salario mínimo en el segmento de textiles
En el marco de Colombiatex, en Medellín, Andrés Felipe Falero, director general de URA Industries, explicó cómo la compañía estructuró una plataforma industrial con capacidad superior a 2,5 millones de prendas al año, apoyada en una red de más de 50 proveedores aliados.
¿Cuántas prendas pueden producir anualmente?
Tenemos una capacidad de producir más de 2,5 millones de unidades al año. Esa capacidad está apalancada en capacidades internas, como las plantas de producción, y en una red de más de 50 proveedores aliados, que le proveen a 10 marcas nacionales, con los que ampliamos la operación y somos capaces de responder al mercado.
¿Tienen previsto aumentar su capacidad productiva?
Sí. Hoy el mercado nos está jalando con fuerza y nuestra propuesta ha sido bien recibida por las marcas nacionales. A medida que ellas crezcan, nosotros creceremos de la mano para responder a esa demanda.
En un modelo distinto al retail, ¿qué niveles de rentabilidad se están proyectando hoy?
Es muy variable y depende en gran medida del segmento. Puede tratarse de paquetes completos para marcas de bajo costo, donde los márgenes son mínimos, o de marcas de alto valor, que entienden lo que hay detrás de la calidad y su costo, caso en el que los márgenes pueden ser significativamente mayores. En términos generales, el sector maneja márgenes brutos entre 10% y 30%, según el nicho.
¿Cómo se preparan para acompañar el crecimiento de las marcas?
Buscamos ser su aliado técnico y creativo estratégico, apoyándonos en el principal valor agregado colombiano: la integración de la cadena completa, desde el diseño y el desarrollo de producto hasta la producción y la capacidad exportadora.
¿Cuáles cree usted que son las tendencias que impulsan la compra de marcas nacionales?
En Colombia particularmente hay algo muy interesante: como con la música, somos consumidores del producto nacional. Ves que gran parte de la música que se escucha en Colombia es música hecha en Colombia. Eso se puede extrapolar perfectamente a la industria de la moda. Gran parte del consumo de ropa en Colombia es de marcas locales porque hay una afinidad muy grande con la visión estética, la visión ética, el propósito de las marcas y la propuesta de valor, que conecta con identidad, cultura y cercanía.
¿Cuál es el principal reto para internacionalizar ese éxito de las marcas nacionales?
El reto que tenemos es que esas marcas encuentren, y junto con nosotros encontremos, el camino para que ese mismo éxito que tenemos nacionalmente se multiplique internacionalmente y que todos crezcamos.
¿Cómo ven ustedes la subida del salario mínimo?
Nosotros veníamos con un salario base por encima del salario mínimo. El incremento de 23%, que evidentemente fue alto, para nosotros significó igualarnos al salario mínimo en la base. Creemos que es un salario justo y que, si bien plantea muchos retos para los empresarios, también puede ser positivo para las personas. Esperamos que los efectos macroeconómicos no sean negativos para todos.
Ante este escenario, ¿qué ajustes hicieron en su esquema de compensación?
Lo que creemos es que cuando te ponen una ola, tienes que aprender a surfearla; esa es la ola que tenemos. Entonces, lo que hicimos fue igualarnos en la base, pero seguimos con un nivel de beneficios y bonificaciones que nos dan un valor agregado y nos permiten tener una propuesta de valor muy diferencial para las personas del sector aquí en Medellín y en Colombia, en el largo plazo.
¿Por qué la tela es uno de los elementos más valiosos dentro del proceso productivo?
De lo más valioso que hay en el proceso que nosotros hacemos es la tela, por muchas razones. Primero, porque una gran proporción de la percepción de calidad de un producto está en la tela, evidentemente. Segundo y tercero, porque es donde está la mayor oportunidad de disminuir el impacto en el planeta. Porque cuando se desperdicia la tela, que es uno de los procesos donde hay más uso de agua y de otros tipos de recursos, cuando tú cuidas la tela, cuidas el planeta. Además, optimizar su uso reduce costos, mejora la eficiencia productiva y fortalece procesos responsables y sostenibles.
*Invitado por Inexmoda