Con aspectos de libro, arte y fútbol, Fundación Tiempo de Juego apuesta a una nueva sede
jueves, 18 de junio de 2026
Andrés Wiesner, director ejecutivo de Fundación Tiempo de Juego, dijo que la gira internacional servirá para acelerar la construcción de su nueva sede en Soacha
Mientras el Mundial concentra la atención en los grandes estadios, la Fundación Tiempo de Juego decidió celebrarlo donde lleva 20 años jugando: en los territorios y las comunidades. Tras impactar a más de 120.000 personas a través del deporte y el arte, la organización llevará a Ciudad de México y Miami una gira que une literatura, arte y fútbol para recaudar fondos y avanzar en la construcción de la Sede de los Sueños en Altos de Cazucá, Soacha.
Andrés Wiesner, fundador y director ejecutivo de Fundación Tiempo de Juego, habló sobre el papel del fútbol como herramienta de encuentro y cómo un proyecto que comenzó con una escuela para apenas 20 niños hoy tiene presencia en más de 30 municipios y busca beneficiar cada año a miles de personas.
¿En qué consiste esta gira internacional?
El objetivo principal es la celebración de los 20 años de la fundación. Y lo vamos a hacer con dos acciones principales. Una es el lanzamiento de un libro que se llama ‘La pelota de atrapo’, escrito por diferentes periodistas y escritores del país que cuentan cómo el fútbol se ha convertido en Colombia en un escenario de diálogo y reconciliación en lugares que están afectados por el conflicto armado. Y, desde ese lugar, queremos enviar ese mensaje de que también existen estas acciones que nos permiten encontrarnos como colombianos y cada uno desde su orilla aportar a la construcción de un mejor país. Entonces, vamos a lanzar ese libro en Ciudad de México. Y en Miami, en el marco de los partidos de la selección mundial.
¿Cuál es el objetivo con estas ventas?
Con las ventas del libro y las entradas al evento de Miami, lo que esperamos es aportar a la construcción de una sede que estamos construyendo en Altos de Cazucá, Soacha. Ese es como un gran sueño que teníamos toda la vida, tener una sede propia, con cancha, con vestieres, con gimnasio, iluminada, sostenible, con huerta, y también los espacios para el estudio de producción musical, los salones de música, o sea, una sede que reúna todo lo que nosotros hacemos, y por eso hacemos estos eventos.
Lanzamos también la campaña de ‘Dona un ladrillo’, que consiste en proponerle a cualquier persona que pueda comprar un ladrillo para la sede.
¿Qué avances han logrado con ‘Dona un ladrillo’?
Tenemos como 50% de la financiación de nuestra meta de $3.210 millones. Ya tenemos socios como Adidas, Tamarin Foundation y la Fundación Gloria Sea, que fueron como los primeros aportantes. Y ahora, nosotros, por medio de estos eventos y de las acciones con personas naturales, estamos buscando completar lo que falta.
¿Cómo se puede participar en estas iniciativas?
En México la entrada es gratuita. Es el, este, el viernes 19 de junio, a las 7 de la noche, en Av. Homero 664, Polanco, Ciudad de México.
Y en Miami, que también hay una subasta de arte, de artistas super top latinoamericanos que hicieron obras de fútbol, vamos a hacer una subasta.
El porcentaje de lo que se venda también va a ser para la fundación. Tenemos a Vik Muniz (Brasil), Camilo Restrepo (Colombia), Glenda León (Cuba), Carlos Castro (Colombia), Iván Sikic (Perú), Johan Samboní (Colombia) y Gastón Ugalde (Bolivia, 1944-2023), o sea, unos artistas latinoamericanos muy reconocidos internacionalmente, que hicieron obras para la fundación.
También tendremos una fiesta mundialista en Miami. Allí la entrada cuesta US$50 y los fondos recaudados serán destinados a apoyar la construcción de la Sede en Altos de Cazucá, Soacha.
¿Cuántas personas han impactado hasta ahora en sus 20 años de historia?
Llevamos 20 años. Nosotros comenzamos con una escuelita de fútbol muy precaria, con 20 niños en los Altos de Cazucá, y ya, después de 20 años, son más de 120.000 personas las que han pasado por Tiempo de Juego. Hemos aportado también en infraestructura en los diferentes lugares donde trabajamos, construyendo canchas, entre otros espacios.
A los 20 años de trayectoria, es valioso mirar hacia atrás y constatar que la iniciativa comenzó de forma genuina con el propósito de generar bienestar en la infancia. Sin contar con recursos iniciales, el aporte colectivo y el respaldo de la comunidad durante estas dos décadas han consolidado ese objetivo.
Asimismo, la organización registra cerca de 200 jóvenes empoderados que ejercen como líderes dentro de la fundación; varios de ellos accedieron a formación universitaria y realizaron titulaciones en Europa. El aspecto central del proyecto radica en su naturaleza colectiva, donde múltiples actores sumaron esfuerzos, consolidándose como el principal logro de la fundación en sus 20 años de historia.