“El mundo seguirá necesitando carbón para garantizar seguridad energética”
jueves, 23 de julio de 2026
Edgar Alfonso, nuevo presidente de Cerrejón, habló de los retos que prevé en su administración, y comentó sobre el presente del sector minero en el mundo
Luego de casi una década bajo la administración de Claudia Bejarano, Cerrejón, el gigante carbonífero de La Guajira, se topa con un entorno de inestabilidad jurídica y tensión normativa nacional, todo esto en un momento crucial para la estabilidad energética del país.
Mientras los mercados internacionales registran picos históricos en el consumo del mineral debido a las exigencias de seguridad energética global, y las políticas gubernamentales buscan acelerar la descarbonización, Edgar Alfonso asume la presidencia de Cerrejón, con una hoja de ruta enfocada en la “excelencia operativa, la eficiencia y el diálogo con las comunidades”.
Alfonso comentó acerca de las metas operativas de la compañía, su posición acerca del marco normativo para el sector y detalló la estrategia que seguirá la firma durante su administración.
¿Cómo se mantienen competitivos en medio de las políticas de descarbonización?
Hay que entender que el mundo seguirá necesitando carbón durante muchos años para garantizar la seguridad energética y seguimos viendo un aumento en el consumo mundial del carbón, con cifras récord de consumo en los últimos 2 años.
En Cerrejón, nos preparamos haciendo las cosas bien: operando con excelencia, manteniendo altos estándares de seguridad y sostenibilidad, fortaleciendo el trabajo con las comunidades y siendo cada vez más eficientes.
Sin embargo, la conversación sobre la transición es necesaria y debe darse considerando las realidades que enfrenta cada región y los factores que pueden afectar la soberanía energética.
¿Cuáles son sus metas de producción para 2026?
Para cierre de año, nuestra meta de producción es de 16,9 millones de toneladas de carbón.
¿Cómo se sitúa Colombia en el sector minero hoy?
Como país debemos creer en el valor de nuestra minería. Colombia cuenta con uno de los carbones térmicos de mejor calidad del mundo y tiene la oportunidad de consolidarse como un proveedor confiable para los mercados internacionales mientras avanza la transición energética.
Para lograrlo, es fundamental contar con un entorno que promueva la competitividad y brinde confianza a la inversión. Además, el carbón que producimos continúa siendo una fuente importante para la seguridad energética de numerosos países, pues mientras avanza la transición energética gradual en cada país, muchas economías siguen dependiendo de este recurso para garantizar el suministro de energía.
¿Cómo describiría el momento que vive hoy la compañía?
Somos una empresa que ha venido construyendo unas bases sólidas en territorio, con más de 40 años esforzándonos en hacer las cosas bien.
Sin embargo, es cierto que hoy enfrentamos un entorno desafiante, marcado por la volatilidad de los mercados, mucha inseguridad jurídica y retos sociales. En ese escenario, nuestra prioridad es mantener una operación competitiva que genere valor para nuestros trabajadores, las comunidades guajiras, nuestros clientes, los proveedores y Colombia.
¿Cuáles serán las prioridades para fortalecer la compañía en su administración?
Seguiremos haciendo nuestra parte: operar con excelencia, fortalecer el diálogo con las comunidades y avanzar en nuestros compromisos ambientales y sociales.
Confiamos en que Colombia continúe construyendo un entorno de confianza y estabilidad que permita que empresas como Cerrejón sigan invirtiendo en el país, generando empleo y aportando al desarrollo de la economía nacional.
¿Cómo ve el futuro del sector minero en Colombia?
El país tiene un gran potencial en el sector, con proyectos actualmente en exploración que pueden convertirse en importantes fuentes de trabajo e ingresos, con áreas que aún no han sido exploradas y podrían atraer nuevos inversionistas, pero también con proyectos como el nuestro, que están en operación y pueden seguir beneficiando al país y la región. Para que esto sea posible, se requiere rodear a esta industria de las decisiones adecuadas, empezando por la decisión real de ser un país minero, para dejar de hablar de potencial y construir un marco legal, institucional y regulatorio.