"Lunia ahora lanzará una línea deportiva y llegará a Madrid de la mano de Malva"
viernes, 30 de octubre de 2026
Laura Ángel y María Fernanda Richter, cofundadoras de Lunia Shapewear, explicaron sus planes de expansión y la apuesta por nuevos productos y más canales de venta
Del vestido de fiesta al gimnasio y de Bogotá a Madrid. Esos son los próximos pasos de Lunia Shapewear, que prepara una línea deportiva y llegará a la capital española de la mano de Malva. María Fernanda Richter y Laura Ángel, cofundadoras de la marca, explicaron cómo buscan ampliar los momentos de uso de sus prendas y abrirse espacio en nuevos mercados, después de cinco años de construir un negocio que comenzó en el comercio electrónico y ya tiene su primera tienda propia.
¿En qué consiste la nueva línea que lanzará Lunia?
M. F. R.: Queremos sacar una línea de athleisure a la que le hemos puesto alma y corazón. Para nosotras lo más importante era tener un producto del que estuviéramos muy convencidas. Es una línea para pilates y para ir al gimnasio, pero también para salir de allí e ir a llevar a los niños al jardín o a la universidad. Su esencia es deportiva, para el movimiento, pero se adapta a otros momentos. Próximamente vamos a hacer ese lanzamiento. Hemos tenido retos durante el desarrollo, porque queríamos mantener la comodidad y las características de las telas.
¿Qué otros planes tienen para el próximo año?
M. F. R.: Queremos intervenciones en los bodys, colaboraciones y estar presentes en momentos importantes de Colombia. Ni Laura ni yo somos diseñadoras y llegamos a un punto en el que teníamos ideas, pero necesitábamos conocimiento técnico. Ahora tenemos una diseñadora que nos ha ayudado mucho a hacer cosas nuevas y ya contamos con el equipo para desarrollarlas.
L. Á.: A medida que crecemos podemos tener personas más especializadas. Antes Mafe y yo hacíamos todo, pero llegamos a un techo porque no teníamos el conocimiento en todos los temas. El próximo año será de mucho foco, para aprovechar los aprendizajes con colaboraciones y presencia en eventos. Siempre hemos buscado tener prendas funcionales y esa será también la base de lo que viene.
¿Cómo será la llegada a Madrid?
L. Á.: Tenemos un aliado muy grande que es Malva. Han tenido un crecimiento impresionante y vamos muy de la mano. Ellos ya han abierto en Panamá y Perú, y próximamente estarán en España, en Madrid, con su siguiente tienda. Allá estaremos también. Ha sido una manera de probar el mercado internacional, porque cada país tiene sus particularidades y las mujeres son diferentes. Nuestro producto es un básico que puede complementar un vestido o un pantalón de diseñador, por eso funciona dentro de la oferta que ellos tienen.
¿En cuáles mercados internacionales venden hoy?
L. Á.: Hoy vendemos en Costa Rica, Panamá y República Dominicana, y próximamente estaremos en Perú. Son clientes que manejamos al por mayor y que tienen sus propias boutiques, no son grandes cadenas. Empezamos a recibir mensajes de personas que querían comprar desde otros países y, después, en una rueda de negocios de Bogotá Fashion Week, vimos que existía un mercado de compradores interesados en tener Lunia en sus puntos.
Es un mercado en expansión que seguimos explorando. También hemos aprendido sobre la negociación y la manera en que se presenta la marca en cada lugar. Al principio nos preocupaba cómo iban a mostrar el producto, porque ni siquiera teníamos una tienda física propia. Hoy tenemos una relación muy cercana con quienes lo venden en sus boutiques.
¿Por qué decidieron abrir una tienda después de concentrarse en el comercio electrónico?
M. F. R.: Si hace un año nos hubieran preguntado, nos habríamos presentado como un comercio electrónico de shapewear, porque así nació la idea de negocio. Pero empezamos a ir a ferias y las cosas cambiaron. Aunque el comercio electrónico ha crecido, en Colombia sigue gustando la experiencia física. Las ferias nos permitieron conocer a las clientas, entender qué les gustaba y conectar con ellas. Fuimos entendiendo que Lunia tiene varios canales y que cada persona quiere comprar de maneras diferentes.
L. Á.: También queríamos tener nuestra casa, un lugar donde la clienta pudiera vivir la experiencia de la marca y medirse las prendas. A la tienda han llegado novias con sus vestidos y personas que tienen un evento, se prueban el producto y ven cómo les queda. Llevamos dos meses con la tienda y allí celebramos nuestro aniversario de cinco años. Abrirla implicó aprender sobre una logística y un manejo de personal diferentes a los del comercio electrónico.
¿Qué presencia tienen hoy y dónde ven oportunidades?
M. F. R.: Tenemos nuestra tienda en la 109, presencia en Paraíso, en el aeropuerto, una isla en Colina y aliados como Malva, Falabella y Casa Precis. La idea es que la clienta pueda encontrarnos en distintos canales, según cómo prefiera comprar. El aeropuerto también ha sido importante porque nuestras prendas funcionan como básicos para diferentes climas y ocasiones, incluso para resolver una compra de último minuto.
L. Á.: Barranquilla es nuestro segundo mercado y ha sido un descubrimiento muy importante. También estar con aliados en ciudades como Bucaramanga y Cali nos ha permitido conocer mejor a las clientas y escuchar qué están buscando.
¿Cómo diferencian su propuesta de las fajas tradicionales?
M. F. R.: Desde el principio queríamos que el shapewear se volviera una especie de maquillaje del cuerpo y que las mujeres dejaran de sentir pena por usarlo. Nunca hablamos de cambiar tu cuerpo, sino de complementarlo y resaltarlo. La versatilidad siempre fue importante: una prenda puede moldear, ayudar a que un vestido caiga mejor o resolver un tema de transparencia. Nuestros pilares son diversidad, seguridad y comodidad.
L. Á.: Fuimos cuidadosas con la comunicación. No queríamos enfocarnos en imperfecciones, sino en realzar la belleza y en que las mujeres se sintieran mejor consigo mismas. Esa idea también nos permitió mostrar diferentes momentos de uso y acercarnos a otras generaciones.
¿Qué caracteriza a las telas de sus prendas?
L. Á.: Trabajamos con tejidos circulares. No es una tela que se compra en un rollo y después se corta, sino un proceso en el que las máquinas van tejiendo con un hilo y el tejido sale en forma de tubo. La composición es un secreto de la marca. Lo que más escuchamos de las clientas es que sienten la prenda como una segunda piel y que pueden usarla todos los días.
M. F. R.: Esa construcción permite que los bodys no tengan costuras en el tronco. También hemos encontrado que la tela se adapta a distintos climas: tenemos clientas que usan referencias de manga larga en Barranquilla y otras que las usan en Bogotá debajo de sus prendas.
¿Qué papel tuvieron las influenciadoras y las ferias?
L. Á.: La presencia en ferias y puntos físicos fue muy importante para darnos a conocer. También lo fue la estrategia con influenciadoras. Al principio no era fácil pedirles que se pusieran una prenda interior y salieran con ella, pero hablar del producto ayudó a romper los tabúes.
¿Cuál ha sido el mayor reto de esta etapa de crecimiento?
M. F. R.: El crecimiento también puede ser abrumador. Este año hicimos un alto para organizarnos y tener más personas en el equipo. Los lanzamientos del próximo año vienen de esa planeación. El día a día de un emprendimiento consume mucho, por eso hay que tener claros los objetivos y la estrategia. Desde el principio nuestro foco fue construir marca y eso sigue siendo importante, aunque ahora tengamos más líneas de negocio.
L. Á.: También hemos aprendido a ser flexibles, a entender cuándo es importante abrir una tienda o tener distribuidores. Son cinco años de aprender a ver las oportunidades donde realmente están. No todo va a ser perfecto y la comunicación dentro del equipo es fundamental para tomar esas decisiones.
EL PERFIL
María Fernanda Richter y Laura Ángel son cofundadoras de Lunia Shapewear, marca colombiana de prendas moldeadoras que nació en 2021. Richter estudió Publicidad y Diseño Gráfico, nació en Medellín y creció en Barranquilla. Como gerente de Mercadeo y Comunicaciones, lidera las campañas, la estrategia con influenciadoras y la construcción de marca. Ángel es administradora de empresas, tiene una maestría en Mercadeo Integrado de New York University y cuenta con experiencia en el sector de consumo masivo. Desde la Gerencia Comercial dirige la relación con las clientas y la operación de tiendas.