Tecnología

El emprendedor que creó una ‘píldora digital’ para combatir la depresión

Meron Gribetz es el fundador y CEO de Inner Cosmos, una compañía que busca dar a los pacientes los “superpoderes” de drogas psiquiátricas sin sus efectos secundarios

Tatiana Arango M.

¿Se imagina que con un dispositivo tecnológico diminuto, cuyo implante sea similar en tiempo e intrusión a un procedimiento odontológico, pueda controlar ciertas enfermedades psiquiátricas? Eso es lo que busca InnerCosmos, una compañía creada por Meron Gribetz, un emprendedor tecnológico de vanguardia, que ha sido reconocido internacionalmente como desarrollador de moonshots, aquellas ideas que buscan un impacto 10 veces mayor (10x), en lugar de una mejora incremental de 10%.

Inner Cosmos consiste en una píldora digital que se implanta en el cerebro para controlar enfermedades como la depresión. La idea surgió de la propia experiencia de Gribetz, quien sufrió déficit de atención desde su niñez y sintió en su adolescencia los efectos adversos de los fármacos. Pero el alcance de la empresa no se queda allí. InnerCosmos también desarrolló una aplicación que permite hacer seguimiento a las sensaciones del paciente desde que es implantada la píldora digital, acceder a estimulaciones para mejorar su condición e, incluso, tener un seguimiento permanente con su psiquiatra.

Aunque la idea inicial estaba enfocada en el tratamiento de la depresión, Gribetz señaló que podría tener muchas otras aplicaciones, como en pacientes con estrés postraumático, el TOC, ciertas adicciones y condiciones leves de Alzhéimer. Gribetz explicó en qué fase están los ensayos de Inner Cosmos, los beneficios de estos desarrollos y los mercados a los que evaluaría llegar con esta tecnología. Además, habló sobre la "agentificación" de la economía, un concepto que desarrolla en sus ensayos, y de sus consejos para los emprendedores.

¿Cómo nació la idea de Inner Cosmos y cómo funciona exactamente esta "píldora digital" dentro del cerebro de un paciente?

Nací en Israel y, a los 10 años, me diagnosticaron Tdah, como a muchos futuros directores ejecutivos. Mi madre buscó a un psiquiatra por toda Jerusalén, y cuando finalmente lo encontró, miró mi historial, ni siquiera me miró a los ojos, y me dijo: "Toma esta pastilla mágica, te curará".

Esa pastilla era Ritalin. Me ayudó académicamente: pasé de estar casi expulsado a ser el mejor estudiante de mi clase, luego ingresé a la Universidad de Columbia y fui parte del cuerpo de inteligencia israelí. Sin embargo, tuvo un efecto secundario grave: cada año que la tomaba, perdía más amigos. Ya en la universidad, decidí dejar el medicamento.

Inner Cosmos

Lo más sorprendente ocurrió entonces: mis compañeros, estudiantes sanos y aplicados, empezaron a pedirme mi Ritalin. Me pregunté por qué personas tan enfocadas necesitaban medicamentos para la atención. Además, noté un gran aumento en el uso de medicamentos para la depresión y la ansiedad. Vi esta tendencia hace 15 o 20 años, y al notar los efectos secundarios que yo mismo sufrí, decidí que mi misión sería darles a las personas el "superpoder" de estas drogas, que es la capacidad de concentrarse o sentirse mejor, pero sin perder su humanidad ni su círculo social. Así nació Inner Cosmos y la "píldora digital": una respuesta para brindar el poder de los medicamentos sin sus efectos secundarios.

Cuando hablamos de interfaces cerebro-computadora, la referencia mediática inmediata es Neuralink de Elon Musk. ¿Cuál es la diferencia fundamental entre ellos e InnerCosmos?

Elon y yo comenzamos nuestras empresas casi al mismo tiempo, alrededor de 2016. Sin embargo, él se enfocó en un mercado muy diferente: la parálisis y la ceguera cortical. Yo, en cambio, me enfoqué en la psiquiatría, específicamente en la depresión y, más adelante, en otros trastornos como el Tept (Trastorno de Estrés Postraumático) y el TOC (Trastorno Obsesivo-Compulsivo).

La otra gran diferencia es el formato. El producto de Neuralink penetra profundamente en el cerebro, mientras que nosotros nos quedamos en la parte exterior del cráneo, justo debajo de la piel. Nuestro procedimiento es mucho menos invasivo, comparable a un procedimiento dental rápido e indoloro; entra un poco en el hueso, pero no lo atraviesa.

Con Neuralink estás hablando con neuronas individuales, por lo que necesitas estar muy cerca de ellas. Con la psiquiatría, estás hablando con cientos de miles o millones de neuronas a la vez, por lo que puedes mantener cierta distancia. Desde una perspectiva de seguridad, esto nos hace muy diferentes.

¿En qué etapa se encuentran los ensayos en humanos actualmente y cuáles han sido los hallazgos más reveladores hasta ahora?

Acabamos de completar la segunda fase de nuestro proceso con la FDA. La primera fase consistió en estudios preclínicos, y luego pasamos a un estudio de viabilidad para evaluar la seguridad, el cual también mostró señales tempranas de eficacia.

Comparamos nuestro dispositivo con el tratamiento más efectivo para la depresión actual, llamado EMT (Estimulación Magnética Transcraneal). La EMT utiliza una máquina enorme del tamaño de un refrigerador en los hospitales; los pacientes tienen que ir entre 20 y 50 veces para recibir el tratamiento. Nosotros miniaturizamos esa enorme máquina al tamaño de una moneda que se implanta en 20 minutos y te acompaña toda la vida. Lo que descubrimos es que nuestro dispositivo no solo es igual de bueno, sino que los pacientes evaluados mostraron resultados entre 50% y 80% mejores que la tecnología estándar. Además, es 400% más efectivo que los medicamentos como el Prozac.

¿Cuántas personas han estado en esos ensayos que han realizado hasta ahora?

En la segunda fase de la FDA, los ensayos de viabilidad, la FDA suele pedir números pequeños. Como nuestro dispositivo no es invasivo, solo requirieron tres pacientes. Mis cofundadores y asesores han tratado a otros 16 pacientes. En términos generales, para estos 20 pacientes aproximadamente, obtuvieron resultados iguales o mejores que los de la EMT (Estimulación Magnética Transcraneal). Creemos que necesitaremos unos 50, tal vez 100, ya veremos qué nos dice la FDA, para luego salir al mercado a ayudar a los pacientes.

Puedo contar una historia de una persona que sufrió de depresión durante 17 años y también tenía Tept (Trastorno de Estrés Postraumático). Perdió su trabajo y probó todos los tratamientos con antidepresivos hasta que dejaron de funcionar. Después de 16 años encontró la máquina de EMT; le funcionó durante un mes, pero luego recayó. Volvió a estar en la cama casi todo el día. Un año después, le implantaron nuestro dispositivo y logramos sacarlo de la depresión 20% más rápido. Empezó a interactuar con su familia de nuevo, a ir al gimnasio, a hacer caminatas por la naturaleza y lo volvieron a contratar. La depresión es una enfermedad, un desorden, y si puedes arreglarlo, puedes "encender" de nuevo a la persona. Todos conocemos a personas con depresión, ansiedad, Tdah o adicciones; saber que estas personas ahora tienen la esperanza de volver a florecer como humanos es el gran mensaje de nuestra empresa.

Y la segunda cosa que compartiré es sobre nuestro dispositivo. Es del tamaño de un centavo, se desliza debajo de la piel, como un empaste dental, y te da la solución más poderosa en tu cabeza. Pero no te quitamos el control: no hay batería debajo de la piel. Tienes otro dispositivo, la cápsula de prescripción (prescription pod). Te lo pones en el cabello y se acopla magnéticamente al implante. Lo usas durante 20 minutos mientras tomas un café en la privacidad de tu hogar en la mañana. Esto alimenta el dispositivo y extrae los datos para construir tu gráfico de estado de ánimo. Luego, eso se envía a tu psiquiatra. El psiquiatra puede ver el gráfico y seleccionar de un menú de prescripciones digitales aprobadas por la FDA. Esa prescripción se envía de vuelta a través de la nube y programa la píldora. Es como las actualizaciones inalámbricas de los algoritmos de Tesla, pero en la industria farmacéutica. En lugar de pedir medio día libre en el trabajo para ir a la farmacia, tomar un medicamento de hace 50 años y esperar seis semanas a ver si funciona, con esto tienes resultados instantáneos y datos concretos. Por eso estamos muy interesados en asociarnos con empresas farmacéuticas; los pacientes van a exigir esto.

Sigo a Steve Jobs en esto: los verdaderos CEO hacen las demostraciones ellos mismos.La aplicación es muy al estilo Apple. Ingresas con credenciales seguras y lo primero que ves es tu gráfico de estado de ánimo; es una medición viva y precisa de tu depresión. En la parte inferior ves la dosis, tu próxima sesión, la última sesión y la fecha de vencimiento. Te conectas a la cápsula y puedes subir o bajar un poco la intensidad, dentro de los límites seguros fijados por tu médico, así como la duración. Deslizas para iniciar y comienza la estimulación en vivo. Puedes ver cómo se reequilibran las redes de tu cerebro en tiempo real; puedes hacer una sesión de meditación o jugar un juego mientras tanto. Todo en beneficio del compromiso del paciente, porque a las personas con depresión les cuesta adherirse a los tratamientos.

¿Qué otras condiciones neurológicas o psiquiátricas tienen el potencial de ser tratadas con esta tecnología?

El Tept es uno muy importante, y de hecho, la EMT, la máquina grande que mencioné, acaba de ser aprobada para este trastorno. El TOC (Trastorno Obsesivo-Compulsivo) también es un objetivo clave.

Otras indicaciones en proceso de aprobación incluyen adicciones, como el alcoholismo o el tabaquismo, y ya hay investigaciones en fase 2 de la FDA para la enfermedad de Alzhéimer de leve a moderada. Nuestra estimulación cerebral es mucho más efectiva que los medicamentos, pero elimina los efectos secundarios.

¿Cuándo comenzará la tercera fase de los ensayos?

Nuestro plan es comenzar en 2027, en unos meses. Tomará algo de tiempo, pero creemos que podemos llegar al mercado lo antes posible para las empresas de estimulación cerebral enfocadas en la depresión.

El mercado tradicional de la depresión se basa en el consumo crónico y diario de medicamentos. ¿Cómo está estructurado el modelo de negocio de Inner Cosmos para ser rentable y competitivo frente a la industria farmacéutica?

Nos enfocamos en 30% de los pacientes con depresión más severa; aquellos para los que los medicamentos simplemente no funcionan, que es la depresión resistente al tratamiento. Así que, inicialmente, no estamos compitiendo directamente con los fármacos.

En cuanto al modelo de negocio, utilizamos el modelo estándar de reembolso para dispositivos médicos. Dispositivos como marcapasos o estimuladores cerebrales profundos para el Parkinson suelen recibir reembolsos de alrededor de US$30.000, generando márgenes brutos de 80%. Comenzaremos de esa manera. Pero además de estimular el cerebro, también podemos "leerlo". Podemos ayudar a los pacientes a ver el gráfico de su depresión en tiempo real, similar a lo que hace un reloj inteligente con tu actividad física, pero para tu estado de ánimo.

La idea es que luego podamos construir modelos de negocio basados en software y servicios. Por ejemplo, el monitoreo de suicidios puede ser un área que sea un servicio adicional. Podemos hacer prevención y predicción de recaídas basados en nuestra IA; podemos ver cuándo van a recaer y alertar al psiquiatra, o a su familia si así lo desean, para simplemente ayudar al paciente a adelantarse a los síntomas. [...] Inicialmente, el modelo de negocio tradicional puede generar muchos ingresos, pero estos servicios adicionales se pueden sumar

¿Han explorado otros mercados o países para la expansión?

La depresión es un fenómeno global. Estamos observando muy de cerca a América Latina: Colombia, Centro y Suramérica. De hecho, estoy considerando asociarme con algunos grupos en Colombia para la difusión de esta tecnología. Esa es una de las razones por las que estoy tan agradecido de conectar con el mercado latinoamericano.

Usted es un experto en IA. ¿Cómo cree que las empresas tendrán que adaptarse cuando su cliente directo ya no sea un humano, sino una máquina, debido a la "agentificación" de la economía, que es un concepto que usted usa?

Quiero empezar con una predicción muy radical que tengo sobre el mundo. Muchas personas no estarán de acuerdo, pero creo que en 10 a 15 años, la mayoría de los trabajos humanos que no estén regulados (como los políticos o ciertas áreas de la medicina) se verán impactados por la IA y, gradualmente, esos trabajos dejarán de ser relevantes. Tenemos que entender que los próximos 10 o 15 años de vida se tratarán de nosotros asociándonos con la IA para empoderar nuestro trabajo, pero llegará un momento en el futuro en que ese ya no será el caso.

Lo que las empresas deben hacer es empoderar a su personal con agentes de IA que ellos mismos controlen. La IA no debe usarse para reemplazar a la fuerza laboral, sino para hacer a las empresas más rápidas y fuertes. Yo establecí la meta en nuestra compañía de que cada persona debe duplicarse digitalmente al menos una vez. He creado un "CEO digital" que hace muchas de las cosas que no me gusta hacer, como leer y resumir correos electrónicos. Cada empleado debería aspirar a crear un avatar digital de sí mismo para operar con mayor libertad.

Además, cuando las empresas hacen marketing, tienen que darse cuenta de que quien está mirando esa información ya no son personas buscando en sitios web necesariamente. Son chatbots que rastrean toda la información que publicas. Tienes que entender que estás haciendo marketing para agentes, para IA, para bots. La experiencia que necesitas compartir con el mundo se parece más a lo que esos bots preguntarían. En lugar de hacer marketing de la manera tradicional, deberías enfocarte en un documento de Preguntas y Respuestas (Q&A) diseñado para que los bots lo lean, respondiendo a lo que quieres que sea respondido, de la manera en que quieres que sea respondido. Estas son algunas de las innovaciones de cómo se debe comercializar en esta era completamente nueva.

¿Cómo se aplicará este concepto de agentificación a la educación?

La educación es un campo increíble. Y va a ser impactada de manera muy dramática. Quiero empezar con una predicción muy radical que tengo sobre el mundo. Muchas personas no estarán de acuerdo con lo que voy a decir, pero lo diré de todos modos porque es lo que creo: creo que en 10 o 15 años, la mayoría de los trabajos humanos que no estén regulados, como los políticos, o ciertas áreas de la medicina, van a verse impactados por la IA. Y gradualmente, esos trabajos dejarán de ser relevantes de aquí a 15 años.

Así que esa es mi predicción, y me refiero también a mi propio trabajo. No estoy hablando solo de ciertos sectores. Entonces, tenemos que entender que los próximos 10 o 15 años de vida se tratarán de nosotros 'agentificándonos' y asociándonos con la IA para empoderar nuestro trabajo. Pero llegará un momento en el futuro en que ese ya no será el caso. La IA va a hacerlo, nos guste o no... no es que los individuos de Silicon Valley tengan control sobre esto; no es que la gente en China tenga control sobre esto. Creo que esto ya está sucediendo.

Y así, para prepararnos para esos 10 o 15 años en el futuro, tenemos que planear: ¿cómo será nuestra vida en este período? Si nos enfocamos en la educación, tenemos que observar que una de las cosas maravillosas de la IA —pero también aterradora para algunos profesores— es que si a un niño le gusta el fútbol y no le gustan las matemáticas, en el pasado, simplemente no estudiaría matemáticas. Pero en el presente, puede pedirle a su IA que le enseñe matemáticas a través del fútbol, enseñar matemáticas a través de un torneo. Las personas pueden aprender de una manera más creativa y flexible, adaptada a sus intereses.

LOS CONTRASTES

  • Ana OsorioCEO de Conexión

    “Los moonshots representan la capacidad de un ecosistema para imaginar soluciones que hoy parecen imposibles y convertirlas en realidad a partir de nuevas ideas”.

Así que ahora los estudiantes tienen muchas más posibilidades de involucrarse y tener éxito, pero tiene que haber supervisión. Hay una escuela aquí en Miami llamada Alpha School donde los maestros supervisan a los estudiantes con su currículo de IA. Estudian solo dos horas al día, participan de una manera muy activa y enfocada, y durante el resto del día están jugando, conectándose como humanos. Y de hecho, este es un modelo muy exitoso que supera a los planes de estudio tradicionales de ocho horas.

Ese es un ejemplo de cómo el profesor puede cambiar su perspectiva sobre la enseñanza; es mucho más fácil en cierto sentido porque solo estás supervisando, pero también requiere mucha creatividad y reflexión. Y así serán los próximos 10 o 15 años de la enseñanza. Y por supuesto, a eso le sumas la IA física, como la robótica —Elon habla del Tesla Optimus—, así que puedes imaginar que en 10 o 15 años, ese tipo de agentes que tienen un cuerpo físico podrán estar enseñando a los estudiantes y liberando al humano para supervisar toda esa operación. Cada profesor se convierte en un director en ese punto.

Entonces, en lo que respecta a la vida del estudiante, van a tener más tiempo para involucrarse en el comportamiento social, y creo que el riesgo de nuestro mundo de redes sociales es que los niños tienden a estar más solos. Creo que el mejor escenario y en lo que los educadores deberían enfocarse es: ¿cómo uso este tiempo extra que tanto yo como mis alumnos ganamos para conectarlos más entre sí como humanos? Porque si miramos más allá de los 10 o 15 años, cuando la mayoría de las personas ya no tengan sus trabajos tradicionales, todo se tratará realmente de la conexión de humano a humano. Y creo que para eso es para lo que necesitamos entrenarnos, eso es lo que necesitamos entender: que la humanidad va hacia un nuevo capítulo donde la conexión es mucho más importante. Y creo que casi tenemos que volver a aprender cómo conectarnos entre nosotros como humanos, y si la educación puede lograr eso, sería un éxito.

Entonces, ¿estamos presenciando la muerte de la educación tal como la conocemos?

Bueno, la educación tal como la conocemos realmente es desde la Revolución Industrial. Fue entonces cuando la manera anterior, que era de boca a boca, a veces de uno a uno, y otras formas de educación, fueron reemplazadas por el aula tradicional, el currículo rígido, la estructura de exámenes y la mentalidad de ocho horas al día.

Entonces, ¿estamos presenciando la muerte de esa estructura? Absolutamente, sí. ¿Es algo malo? No lo creo necesariamente. Pienso que los estudiantes tendrán más tiempo, sus calificaciones serán más altas y realmente se involucrarán con la escuela de una manera más creativa si esto se hace bien.

Pero, por supuesto, por cada posible éxito, hay cosas malas que pueden ocurrir. Todo ese tiempo que el estudiante gana puede luego destinarse al uso de las redes sociales, en las cuales ya están pasando demasiadas horas al día en los países occidentales y latinos. Si eso ocurre, no necesariamente será un resultado tan positivo. Así que creo que tenemos que involucrarnos en esto y tenemos que diseñarlo. No deberíamos quedarnos de brazos cruzados y dejar que sea diseñado por las fuerzas del mercado.

Usted habla sobre la "agentificación", pero quiero saber si lo que dijo sobre la educación es tal vez más una "humanificación" de la educación.

Si mira mi primer artículo, hablo de cómo el algoritmo está 'gentrificando' nuestra mente. Así que hay una connotación negativa en cómo los agentes se están apoderando de nuestras facultades mentales.

Pero también escribo que aún no sabemos si es un resultado negativo o positivo para nuestro pensamiento. En cierto sentido, confiamos en el algoritmo mucho más de lo que solíamos confiar en la computadora. Y estamos relajando nuestros cerebros; ya sabes, antes teníamos que sentarnos a escribir correos electrónicos, fruncir el ceño y realmente concentrarnos en tantas cosas que ya no tenemos que hacer.

Pero realmente no está claro si eso conduce a un resultado positivo o negativo. Y de nuevo, como esa fuerza ya está sucediendo, tenemos que guiarla. Y creo que el lugar positivo hacia donde podemos guiar la educación es la humanificación, no la agentificación. La agentificación es la fuerza que nos empuja, pero la pregunta entonces es: ¿vamos a usar esa fuerza para empujarnos más hacia la computadora, como el uso de las redes sociales, o vamos a usarla más hacia la humanificación de la vida, que podría ser ese próximo capítulo de la humanidad en general? Depende de nosotros. Tenemos que involucrarnos; no podemos sentarnos a esperar a que las grandes empresas decidan por nosotros.

Ese es mi mensaje para toda mi serie de artículos. Si alguien quiere actuar, ahora es el momento. Es más fácil que nunca construir una empresa, construir una startup. Ahora puedes tener 20 agentes que están construyendo gran parte de la empresa. Y como dijo mi amigo Sam Altman, la próxima empresa del billón de dólares podría ser una empresa de una sola persona. Quiero decir, esto suena extraño, pero le da muchísimo poder a las personas. Y espero que mucha gente innove hacia la humanificación y no solo hacia la agentificación.

Usted es un creador de moonshots. En América Latina, los fondos de inversión tienden a ser muy conservadores. ¿Qué consejo les daría a los emprendedores de la región que sueñan con desarrollar deep tech o ciencia dura?

Si estás persiguiendo hardware o tecnología profunda, mi sugerencia es que hay muchísimos inversores a nivel internacional entusiasmados con eso. Cuando construyes deep tech, estás construyendo una propiedad intelectual y un foso competitivo más fuerte. El mundo es más pequeño que nunca, y puedes llegar a cualquier fondo de capital de riesgo (VC) con sede en EE.UU. Pregúntale a tu agente de IA favorito: '¿Cuáles son los 100 mejores fondos de capital de riesgo en el mundo para lo que estoy haciendo?'. Contáctalos y ábrete camino haciendo networking hacia ellos.

Ahora, respecto a la Inteligencia Artificial: no intenten construir algoritmos o modelos fundacionales de IA, porque ese mercado se está saturando con gigantes como OpenAI o Anthropic. Hay una enorme oportunidad para innovar en la capa que va por encima de eso, construyendo 'IA basada en roles'. Por ejemplo, decir: 'Mi startup va a construir una IA para CEO, y voy a escoger y reunir los mejores modelos disponibles para esas tareas'. Esa es la próxima gran frontera y hay grandes oportunidades para lograr un impacto enorme.

Inner Cosmos

¿Cuál es el mejor consejo que ha recibido?

Me lo dio un inversor y amigo. Me dijo que vivo mi vida con dos trozos de papel, uno en cada bolsillo. Uno dice: "Soy polvo y cenizas", lo que me recuerda ser humilde y recordar que no somos dioses. El otro dice: "Para mí fue creado el mundo", lo que me impulsa a hacer lo más ambicioso posible. El equilibrio entre esa humildad y esa ambición extrema es la clave para la vida empresarial.

Quiero preguntarle algo más, es personal, usted ¿tiene la píldora en su cerebro?

Me voy a implantar una muy pronto. No para la depresión, afortunadamente no tengo depresión. Pero recuerda que mi misión es ayudar a personas que, como yo cuando era niño, quieren obtener los 'superpoderes' de estos medicamentos sin los efectos secundarios. Sé lo poderoso que me permitieron ser los medicamentos para el Tdah, como el Ritalin, pero ya no valía la pena por los efectos secundarios.

Si puedes obtener ese poder de concentración sin los efectos secundarios, creo que eso podría hacerme un mucho mejor CEO. Podría concentrarme más, estar mucho más presente con cada persona, abrir más 'pestañas' en mi mente y procesar más información. Por eso, sí, me voy a implantar uno yo mismo. Es muy seguro, como un procedimiento dental, no hay riesgos mayores porque no se atraviesa el cráneo. La FDA tiene que revisar y validar todo, por eso estoy esperando un poco, pero estoy muy emocionado por lo que esto puede hacer por la humanidad.

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