Grupo Keralty contestó a Gustavo Petro tras calificarlo como "genocida"
martes, 21 de julio de 2026
La compañía resaltó que no se retiró de las discusiones cuandos otros actores prefirieron callar y la justicia les ha concedido razón
Grupo Keralty, propietario de EPS Sanitas y Colsanitas, respondió al presidente saliente, Gustavo Petro, luego de que este último lo calificara como "genocida" y, en un comunicado, aseguró que la misma justicia ha desmontado aquellos señalamientos que definió como calumnias.
"En los últimos días de su mandato, el presidente saliente de Colombia ha vuelto a lanzar acusaciones gravísimas e infundadas contra Keralty y sus colaboradores, llegando a califi carnos de 'genocidas'. Estas palabras no solo son falsas: son profundamente injustas con miles de profesionales de la salud que han dedicado su vida a cuidar a los colombianos. Frente a esta nueva agresión, reafi rmamos nuestra confianza absoluta en la justicia, en la verdad y en el trabajo digno y honesto de nuestro equipo", manifestó la organización.
La compañía indicó que "durante cuatro años hemos enfrentado un gobierno que eligió el odio, el resentimiento y la división como método de acción política. Un gobierno que mintió y calumnió, que utilizó falsedades para justificar intervenciones arbitrarias, que persiguió a quienes defendíamos el modelo de salud vigente y que, en no pocas ocasiones, cruzó líneas legales e institucionales que luego la justicia le obligó a rectificar. Nada de esto es opinión: las decisiones de la Corte Constitucional y del Consejo de Estado han ido desmontando una a una las medidas ilegales adoptadas contra Keralty y EPS Sanitas".
Keralty añadió que "el gobierno saliente quiso destruir un sistema de salud que, con todos sus desafíos, había sido reconocido dentro y fuera del país como una experiencia valiosa de aseguramiento, acceso y cobertura para millones de personas. En su afán de imponer una reforma ideológica, improvisada y carente de soporte técnico, se impulsaron decisiones que deterioraron la prestación de servicios, incrementaron la incertidumbre y el déficit financiero del sistema y pusieron en riesgo la continuidad de la atención. La evidencia y los análisis independientes han señalado que muchas de esas políticas debilitaron, en lugar de fortalecer, la protección en salud de los colombianos".
Keralty aseguró que, en ese contexto, "se convirtió en una muralla ética, jurídica e institucional frente a los intentos de destrucción del modelo. Resistimos presiones, campañas de desprestigio, intervenciones administrativas y ataques verbales directos desde la más alta autoridad del país. Mientras algunas empresas se rindieron, se retiraron, se ocultaron o incluso colaboraron con decisiones que sabían injustas, nosotros tomamos una decisión consciente: defender la legalidad, los derechos de nuestros usuarios y la dignidad de nuestro equipo, aunque ello implicara asumir costos reputacionales, económicos y personales muy elevados".
"No fuimos parte del coro del miedo ni del silencio cómplice. No nos arrodillamos, no negociamos nuestros principios y no nos prestamos para validar un relato que buscaba convertir a quienes cuidamos la salud en enemigos del pueblo. Nuestra resistencia no fue estridente ni violenta: fue la resistencia de los hechos, de las demandas jurídicas, de las tutelas, de los argumentos técnicos y de la defensa paciente, día a día, de cada atención, de cada paciente y de cada familia", agregó Keralty.
Hoy los fallos de la Corte Constitucional y del Consejo de Estado, tal como lo resaltó el grupo "han dejado claro que muchas de las decisiones adoptadas contra Keralty y Sanitas violaron el debido proceso y desconocieron obligaciones previas del propio Estado. La devolución de la administración de la EPS, las órdenes de rectificación de declaraciones y el reconocimiento de los perjuicios causados son hitos que confirman que no era nuestra organización la que estaba al margen de la legalidad. Fueron otros quienes utilizaron el poder público para perseguir, desinformar y asfixiar a un actor clave del sistema, y ahora tendrán que responder ante la justicia colombiana".
Unas líneas más abajo, la compañía indicó que lejos de sentirse abatida por las últimas palabras del presidente saliente, las entiende como "el grito final de un proyecto que no logró derrotar la institucionalidad, ni quebrar la columna vertebral de quienes defendimos, con serenidad y coraje, un sistema de salud que ha protegido a millones de colombianos. Sin quererlo, sus ataques reiterados nos reconocen como el bastión que nunca pudieron doblar, arrodillar ni cooptar".
A nuestros colaboradores en Colombia y en todos los países donde Keralty está presente, queremos decirles con orgullo: resistimos con honor, con fi rmeza y con valentía. Lo hicimos apoyados en la Constitución, en la confi anza en los jueces, en la evidencia científica y en nuestros valores fundacionales: respeto a la vida, dignidad de la persona, solidaridad, ética del cuidado y compromiso con el bien común. Cada médico, cada enfermera, cada trabajador administrativo y cada aliado que no se dejó intimidar forma parte de esta historia de resistencia.
Cualquier acusación sobre supuestos crímenes, genocidio o financiación ilícita, de acuerdo con lo anotado en el comunicado, "ha sido desmentida en los escenarios judiciales, y que Keralty ha acudido y seguirá acudiendo a las instancias nacionales e internacionales que sean necesarias para proteger su buen nombre y el de sus directivos y trabajadores. Confiamos en que los procesos penales, disciplinarios y fiscales en curso clarificarán las responsabilidades de quienes usaron el Estado para perseguir y difamar, y permitirán restablecer plenamente la verdad frente a todos los colombianos".
"Keralty seguirá en Colombia. Seguiremos cuidando la salud y la vida, trabajando hombro a hombro con nuestros pacientes, con nuestros profesionales y con todas las instituciones que creen en un país donde la ley está por encima del capricho, donde el desacuerdo político no se convierte en odio y donde la defensa del sistema de salud es un deber ético, no un delito. En este nuevo ciclo institucional, reafirmamos nuestro compromiso de contribuir a reconstruir la confianza, a fortalecer el sistema y a poner nuestra experiencia al servicio de un futuro más justo y humano", puntualizó la compañía.