Isagén agiliza obras en Amoyá para evitar sanciones de la Creg

Colprensa

El gerente General de la tercera generadora de electricidad del país, conversó sobre los históricos resultados obtenidos en 2011 y el avance de nuevas centrales de energía.

Aunque no lo demuestre, el gerente general de Isagen, Luis Fernando Rico Pinzón, se debate entre dos sentimientos opuestos. De una parte, está que la tercera generadora de electricidad del país (57,66 por ciento es propiedad del Estado) haya obtenido en 2011 la mayor generación de energía de su historia. Esto incrementó en 15% sus ingresos, hasta $1,68 billones, con unas utilidades netas que crecieron 17% y cerraron en $479.112 millones.

De hecho, hoy Isagen vende la energía que atiende el 19% de la demanda total del país con cinco centrales (una de ellas térmica, las demás hídricas) en Antioquia, Caldas y Santander.

Por otro lado, tiene la preocupación natural de concluir las obras de la central hidroeléctrica Amoyá, en el sur del Tolima. El proyecto debe entrar en operación con sus 80 megavatios de capacidad instalada en diciembre de este año. De no ser así, se harán efectivas las pólizas de cumplimiento que cobrará la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg).

Así se podría repetir, a menor escala, la historia que ya vivió Empresas Públicas de Medellín con su central Porce IV, que está suspendida. Entre tanto, la guerrilla sigue torpedeando el proyecto en el municipio de Chaparral.

Pero Rico Pinzón se muestra confiado en que los cronogramas se cumplirán y sigue empeñado en que la empresa crezca 1,5 veces en sus resultados operativos, comerciales y financieros para 2014, como lo dirá a los accionistas (son más de 40.000) que asistan el próximo martes a la asamblea general, en Plaza Mayor.

Primer sentimiento:¿Cuál fue el secreto para que Isagen tuviera resultados históricos en 2011?
Coincidieron dos factores, uno externo y otro interno. El primero es que estuvimos acompañados todo el año del fenómeno de La Niña que implicó mayores afluencias de agua de las previstas y, por ende, mayor generación hidroeléctrica. En lo interno, supimos aprovechar esa condición para desde la estrategia comercial tener unos mejores despachos reales en la Bolsa de Energía.

Pero a mayor oferta, baja el precio, entonces, ¿cómo se explican los altos ingresos?
Logramos aumentar los contratos de venta de energía a industrias (cerveceras de Bavaria, cementeras, entre otras), que no están representados por los precios de la Bolsa, sino lo pactado con el cliente y los ingresos crecieron 9% por este tema. La industria ha aumentado su consumo porque ha crecido y ha sido jalonadora del Producto Interno Bruto del país. Hemos sido exitosos en la estrategia comercial en que a los clientes industriales no solo les suministramos energía, sino que les ayudamos a ser más eficientes en sus uso de electricidad. Aparentemente es un menor consumo, pero ese valor agregado logra fidelizar a los clientes. De otra parte, sin duda, las exportaciones a Venezuela, que no estaba previstas, ayudaron mucho a subir los ingresos. Por cierto, otras empresas le huyen a Venezuela, pero a Isagen le significó ingresos por $67.708 millones en 2011.

¿Crecerán las ventas a ese país este año?
Eso esperamos. En enero se renovó el contrato de energía hasta final de 2012. Venezuela nos dice todos los días cuánta energía quiere comprar y se han mantenido los niveles de solicitud que venían del año pasado. De seguir así, pueden mejorarse las ventas porque sería todo el año. En 2011 la reactivación fue en abril.

Segundo sentimiento:¿En qué va la construcción de la central Amoyá?
Ya estamos en un 90 por ciento de la obra y ajustamos una inversión de $380.000 millones. Es un proyecto interesante con una central a filo de agua (sin embalse), que obtuvo el año pasado el registro de Naciones Unidas como Mecanismo de Desarrollo Limpio.

Pero la guerrilla ha retrasado las obras con sus ataques…
Allá trabajamos tres años continuos sin contratiempos de orden público, pero ha habido un recrudecimiento de las acciones de la guerrilla, declarando objetivo militar el proyecto, los contratistas, los trabajadores. A finales del año pasado se nos presentaron de un día para otro 400 renuncias y una suspensión del proyecto.

¿Y logrará Amoyá cumplir con los plazos a la Creg?
Estamos en el año de gracia, el compromiso para que no se disparen las pólizas de cumplimiento es en diciembre próximo. Estamos comprometidos con los contratistas para que podamos estar entrando en operación en octubre de este. En este momento, avanzan bien las obras.

¿Qué garantías pide Isagen al Gobierno para que puedan cumplir con Amoyá?
Eso es muy complicado. Uno no puede hablar de garantías ciento por ciento en estos temas. Hemos contado con apoyo del Ejército y refuerzos para tratar de garantizar la seguridad, pero cuando hablamos de terrorismo es una cosa demasiado difícil de controlar y se infunde miedo entre los trabajadores.

¿También hay contratiempos en las obras de Hidrosogamoso (Santander)?
En Sogamoso los inconvenientes han sido por tres olas invernales fuertes que hemos tenido en el último año y medio. Eso ha afectado el tema de las vías de acceso al proyecto, lo que frena insumos y rendimientos de la obra. Por eso pasamos de tener previsto entregarla en diciembre de 2013, para que opere en primer trimestre de 2014, un plazo que para un proyecto de estos no es algo considerable.

¿Y está en rangos exigidos para cumplir a la Creg?
Totalmente, porque el compromiso con la Creg es a partir de diciembre de 2014 y como vamos, debemos estar dentro de esos plazos.

Por último, ¿para este año sí se podrá dar la noticia de una compra fuera del país?
Desde 2010, tenemos la meta de lograr un negocio o adquisición en Centroamérica o países como Perú y Chile. Seguimos buscando opciones, ya que los activos que nos gustan en esos mercados son los que le gustan a todo el mundo.

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