La ayuda del sector privado por los damnificados se mide en toneladas, litros y kits
martes, 18 de agosto de 2026
Alimentos, agua, leche, materiales de construcción, insumos médicos, maquinaria y hasta capacidad logística hacen parte de la respuesta en especie de las empresa
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La respuesta de las empresas y organizaciones a la emergencia causada por el terremoto del 10 de agosto se está viendo en productos concretos. Toneladas de alimentos, miles de litros de agua y leche, insumos médicos, cemento, acero, ventanas, maquinaria, elementos de protección y capacidad de transporte forman parte de una movilización que busca atender tanto las necesidades inmediatas de las comunidades como los trabajos que vendrán durante la reconstrucción.
D1 anunció 1.000 toneladas de alimentos y artículos de primera necesidad, uno de los mayores aportes en especie reportados hasta el momento. Tiendas Ara agregó 39 toneladas de alimentos y productos básicos, mientras Grupo Éxito y Fundación Éxito concentraron su ayuda alimentaria en 3.500 familias afectadas.
La lista crece al sumar empresas de diferentes sectores. Organización Ardila Lülle, Grupo Olímpica y McDonald’s participan con alimentos e insumos mediante iniciativas de atención conjunta, mientras compañías como Alquería, Alpina, PepsiCo, Nestlé, Grupo Nutresa, Ferrero, Granos & Cereales de Colombia, Productos Ramo, Cofca y Unibol han aportado alimentos y otros productos, varios de ellos articulados a través de la Andi.
Uno de los aportes más grandes en términos de alimentación llegará en forma de un producto básico de los hogares colombianos: arroz. Organización Roa Florhuila y la Fundación Amigos Como Arroz anunciaron tres millones de porciones, con participación de las marcas Roa, Florhuila y Doña Pepa. La ayuda está dirigida a comunidades de Chocó, Eje Cafetero y Valle del Cauca. A esto se suma Grupo Diana, que reportó $400 millones representados en alimentos.
En una emergencia de esta magnitud, el acceso al agua se convierte en una de las necesidades más urgentes. Allí varias compañías han concentrado buena parte de sus capacidades. Postobón anunció la entrega de más de 86.000 litros de agua y bebidas, con los que se espera llegar a más de 17.200 personas. La compañía señaló además que su meta es superar los 100.000 litros entregados. La distribución se realiza con autoridades locales y regionales y por medio de iniciativas que reúnen a diferentes organizaciones de atención humanitaria.
Cencosud reportó 100 toneladas de productos de hidratación, mientras Bavaria puso a disposición 250.000 unidades de agua y Pony Malta, además de su capacidad logística para responder a la emergencia. Bbva agregó 3.500 kits de alimentos y aseo.
Grupo Argos y Fundación Grupo Argos también enfocaron parte de su capacidad en garantizar agua potable y llevarla hasta las zonas afectadas.
La emergencia también produjo alianzas en las que el aporte no depende de una sola empresa. Los productores afiliados a Analac aportaron los 30.000 litros de leche cruda. Después, Alpina asumió su procesamiento para convertirla en leche UHT, un producto que puede conservarse durante más tiempo.
Tetra Pak aportó los empaques necesarios para esos 30.000 litros y Alpina también asumió tareas de logística y transporte hacia Quibdó. La Cruz Roja participa en la etapa de entrega a las comunidades. Así, una misma donación reúne producción agropecuaria, transformación industrial, empaque, transporte y distribución.
La reconstrucción ya inicia
Mientras alimentos y bebidas responden a las necesidades de los primeros días, otro grupo de compañías ya dirige sus aportes hacia una segunda etapa: reparar y reconstruir lo destruido. Acerías PazdelRío anunció acero para el Banco de Materiales de Construcción y, adicionalmente, entregará la totalidad del acero requerido para las obras de reparación y reconstrucción de la Catedral de Manizales, una de las edificaciones afectadas.
Ultracem y Cemex se comprometieron con cemento, mientras Cerámica San Lorenzo aportará materiales de construcción, entre ellos cerámica y porcelanato.
Tecnoglass anunció otro aporte de gran tamaño: $5.000 millones representados en ventanas para la reconstrucción.
No todos los aportes pueden medirse en toneladas de alimentos o unidades entregadas. Una máquina, un vehículo o una red logística pueden resultar determinantes. Celsia, por ejemplo, puso a disposición maquinaria amarilla para las labores de rescate. Grupo Trinity entregó equipos y elementos de protección destinados a los rescatistas que trabajan en los territorios afectados.
Colombia Fintech también combinó productos y capacidad de transporte. El gremio envió al Chocó un camión con ocho toneladas de donaciones y, además, puso a disposición otro vehículo con capacidad superior a 20 toneladas para movilizar ayuda.
La atención médica es otra de las áreas cubiertas por las donaciones en especie. Boston Scientific y Becton Dickinson se vincularon con insumos médicos, articulados con la respuesta empresarial coordinada por la Andi.
Las necesidades cotidianas también están siendo atendidas con productos listos para entregar. Organización Corona reportó más de 6.700 kits de supervivencia y 4.300 artículos de habitabilidad, destinados a personas afectadas. KFC Colombia anunció más de 1.600 menús para voluntarios y comunidades golpeadas por el terremoto, mientras Brinsa participa con productos de limpieza, desinfección y alimentación. Ecopetrol, por su parte, incluyó dentro de su respuesta kits de ayuda humanitaria, alimentos y elementos de aseo y cocina, mientras que Bavaria, además de sus bebidas, puso capacidad logística al servicio de la emergencia.