La canadiense Aphria entra a competir en mercado de cannabis medicinal

La farmacéutica cultivará 25.000 toneladas de la planta al año.

Lina María Guevara Benavides

Luego de que hace un año el Congreso de la República votara a favor, Colombia se convirtió en el cuarto país de América Latina en legalizar el uso de la marihuana con fines medicinales y científicos.

La construcción de un marco regulatorio robusto, pero también la formación de médicos capacitados en el uso de cannabis, han impulsado no solo el nacimiento de compañías colombianas enfocadas en esta alternativa, sino también la llegada de jugadores internacionales con mayor experiencia. Vic Neufeld, presidente y CEO de Aphria, habló sobre los proyectos que tiene la canadiense en Colombia, donde producirá 25.000 toneladas de la planta al año.

¿Por qué Colombia resultó ser un mercado interesante?
Colombia es un país nuevo, pero si miramos hace cuatro años esto también era nuevo en Canadá y, aún así, hemos logrado un crecimiento muy importante. Sentimos que el Ministerio de Salud y los cuerpos regulatorios están pensando en cómo se debe manejar esto.

Desde ese punto de vista, estamos mirando en dónde podría estar Colombia en cuatro años si pudiéramos replicar, al menos una parte, de nuestro éxito en Canadá. Por eso, en términos de expansión global, vemos cuáles son los países en los que las autoridades están analizando el uso de cannabis con fines medicinales y para Aphria es importante estar en Colombia e incluso evaluar la posibilidad de hacer exportaciones. Para todo esto contamos con Colcanna como nuestro socio local.

¿En qué consiste el proyecto que tienen en Colombia?
Para que una compañía tenga éxito, hay que pensar en una integración vertical. Por eso vamos a estar presentes en cultivo, crecimiento, producción, extracción, empaque y distribución, lo que significa que, solo para entrar al país, invertimos US$20 millones.

¿Cuáles son los tiempos de esa cadena de negocio?
La primera fase involucra una compra que ya hicimos, de un terreno de más o menos 15 hectáreas en Chinchiná, Caldas. Pero nuestra operación en Colombia no solo aumentará en hectáreas de cultivo, sino también en lo científico, a través de creación de laboratorios, por ejemplo. El tema es que el mercado solo crecerá en la medida en que aumente la base de pacientes y para que esto ocurra debe haber un mayor número de doctores capacitados para identificar y medicar.

Hace cuatro años, cuando empezamos en Canadá, teníamos cero pacientes, ninguna licencia y medio acre (4.000 metros cuadrados) de invernadero, con inversiones por US$50 millones y sin producir nada. Hoy hemos tenido siete expansiones (6,5 millones de kilómetros cuadrados) y US$700 millones invertidos.

En ese orden, ¿cuándo empezarían a cultivar?
A través de Colcanna ya tenemos la licencia del CBD (uno de los compuestos del cannabis). Estamos por conseguir otra que es de proceso y extracción y una última de THC (el compuesto químico psicoactivo predominante en el cannabis). Adicionalmente, se debe tramitar una licencia para las semillas con el ICA. Por la situación electoral, los trámites han tardado, pero esperamos tener todo a finales de julio para empezar.

LOS CONTRASTES

  • Alejandro Urdanetagerente general de colcanna

    “Mientras educamos a la comunidad y aumenta el consumo local, podremos exportar desde Colombia a otros mercados de la región”.

Una vez inicia el cultivo, ¿en cuánto tiempo se podría ver el producto final en el mercado?
Son más o menos cuatro meses: tres de crecimiento y uno más de proceso.

Con esas 15 hectáreas, ¿qué capacidad de cultivo tendrían y eso cómo se traduciría en número de pacientes?
Teniendo en cuenta las métricas que utilizamos en Canadá, de allí surgirían 25.000 toneladas de cannabis al año que, luego de todo el procedimiento, atenderían más o menos a 50.000 pacientes.

¿Cuál es su opinión sobre la regulación colombiana?
Encontramos que el proceso de licencias es bastante completo y está bien organizado para que los actores del delito no entren en él. Una de las razones por las que estamos en Colombia es precisamente porque su marco regulatorio está enfocado en lo medicinal y eso hace parte de nuestro ADN. Nuestro éxito se medirá en el grado en que podamos introducir productos seguros, capacitar médicos y proveer calidad sostenible para educar al mercado.

 

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