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La deportividad impregna a la sexta versión del Sandero

Vanessa Pérez Díaz

La planta de Envigado de Renault-Sofasa ensamblará un vehículo que no solo ofrece una imagen más moderna, sino también una pieza pensada exclusivamente en el consumidor colombiano: el tablero. Hablamos de la sexta versión del Sandero, un modelo del cual se han matriculado 3.600 unidades desde su lanzamiento en 2010.

Desde el apellido del nuevo vehículo, GT Line, hasta la apariencia que ganó con la incorporación de una nueva carrocería, lo común en el nuevo Sandero es su deportividad.

A primera vista, lo que permite hacer esta afirmación es su frontal, donde reposa un nuevo bómper y rejilla con luces más alargadas y un fondo negro con relieve que aportan a la parte delantera del auto mayor robustez. En lo laterales llama la atención los retrovisores de color negro, mientras que en la parte trasera se modificaron las luces (también con fondo negro) que se integran al baúl, un spoiler pequeño en el techo y toques cromados en el escape.

Tres detalles que ofrecen autenticidad al vehículo son: el sello del modelo Sandero cromado y en alto relieve, la frase ‘GT Line’ a un lado de la nueva parrilla y los rines de aluminio de 15 pulgadas, llamados Cross.

Por dentro también se respira deportividad. Un juego de colores negro y rojo en el panel de instrumentos y las luces del tablero lo hacen posible. Así mismo, la nueva cojinería y el tapizado que destaca por los altos relieves complementan esta apariencia más moderna, la cual se disfruta con un equipo de sonido más potente.

El Sandero GT Line, que estará disponible en $35.100.000, conserva el mismo motor K4M de 1.6 litros, 16 válvulas y 110 caballos de potencia, así como la caja manual de cinco velocidades.