La financiación dirigida a iniciativas sostenibles necesita más incentivos para crecer
miércoles, 27 de mayo de 2026
El apalancamiento orientado a proyectos sostenibles ha dejado US$2.200 millones emitidos en los últimos diez años
Colombia es uno de los países más destacados de la región en lo que respecta a la financiación para iniciativas sostenibles. Sin embargo, durante el panel llamado Taxonomía Verde y capital sostenible: cómo se financiará la transformación empresarial de Colombia, los expertos coincidieron en que hacen falta estímulos para ampliar el alcance.
Nicolás Mayorga Mora, gerente senior de emisiones y operaciones especiales de la Bolsa de Valores de Colombia, enfatizó en que es posible pensar, por ejemplo, en crear incentivos tributarios aplicables a los bonos verdes; instrumentos que, por el volumen de negociación, son los más relevantes hoy día a la hora de fondear esos proyectos con enfoque ambiental.
"No hay mandatos ni incentivos claros para tener bonos verdes y activos de ese tipo en los portafolios (...) "Estamos muy avanzados en regulación y controles. Falta voluntad e incentivos para hacer que esto funcione", comentó.
El apalancamiento orientado a proyectos sostenibles ha dejado métricas relevantes. Una de ellas, tal como lo resaltó Mayorga, los más de US$2.200 millones emitidos en los últimos diez años. No obstante, otro reto, a juicio de María Fernanda Manrique, líder de sostenibilidad de Bancóldex, consiste en bajar todos los instrumentos actuales al universo de las micro, pequeñas y medianas empresas, mipyme, que conforman 99% del tejido empresarial en Colombia.
En ese sentido, Álvaro Puyo, director de sostenibilidad y créditos estructurados de Bbva Colombia, enfatizó en que las grandes empresas tienen claro cuál es el camino y tienen dominio de las dinámicas para emitir bonos o atar el financiamiento y las tasas a hitos ESG (Ambiental, Social y de Gobernanza), "pero cuando te bajas a las mipyme no estan claro y nuestra responsabilidad es acompañarlas. Ya no es una moda integrar la sostenibilidad, es una obligación para exportar y los consumidores piden visibilidad. Hay todavía un camino por recorrer".
Con respecto a los instrumentos más recurrentes, Santiago Bernal, head de inversión sostenible en Sura Investments, reconoció que los bonos verdes son los que se han llevado el protagonismo, pero resaltó la potencia de activos alternativos, como los proyectos de infraestructura energética.
"Un parque eólico suele ser un activo predecible con contratos de largo plazo y se puede ver el impacto para las comunidades. En el caso de los bonos, hay de por medio pantallas de compra y venta y al final del día es más difícil medir su impacto", señaló.
Los beneficios
Para un sector de las empresas, la sostenibilidad muchas veces es un concepto que se ha convertido en tendencia. Y aunque la inversipon en proyectos con alcance social y ambiental deja huellas en las comunidades, muchos aun no dimensionan cómo estas iniciativas pueden impulsar a sus compañías.
Inicialmente, ya se mencionó que hay territorios o clientes que no aceptan servicios o productos sin una trazabilidad clara de sus emisiones y de sus estrategias para compensarlas. Tampoco hacen negocios con quienes no demuestran acciones de responsabilidad en toda su cadena de valor.
Más allá de esas consideraciones, María Fernanda Manrique, hizo notar que la inversión sostenible traer retornos operativos. Entre esos, ahorros en costos de neregía: "Las empresas más intensivas en uso de energía pueden ver pesos de hasta 35% de ese consumo en sus costos".
Es posible, según subrayó, ahorrar agua y materia prima. En ese punto, se cruzan el beneficio económico, el ambiental y el social. Indicó que aquellas empresas que cumplen con esos requisitos, pueden abrir nuevos mercados y encontrar clientes dispuestos a pagar más por el valor agregado de la sostenibilidad.
Sobre la hoja de guía en el país, detalló que "el reto de la taxonomía verde es la simplificación y entrega de la información".