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“La Licorera de Caldas necesita reestructurarse”

Teresita Celis

La última vez que Bruno Seidel estuvo sentado en la silla de la gerencia de la Industria Licorera de Caldas (ILC), fue hace 13 años y lo hizo sólo por seis meses. Salió corriendo, según él mismo lo ha contado, porque no aguantó el ‘tejemaneje’ político que históricamente ha envuelto a la principal y única firma pública que les queda a los caldenses.

Seidel se posesionó ayer como gerente de la licorera y no se ha entendido cómo dejó la comodidad de un puesto en el Grupo EPM, para meterse en la ‘boca del lobo’ y manejar una empresa en crisis, con tres sindicatos, con el reto de hacerle una reestructuración urgente y con un sueldo menor. LR habló con Seidel, quien reconoció que la ILC sí necesita una reestructuración.

¿Qué lo hizo volver?
Son dos momentos históricos distintos. Hace 13 años, eran los últimos seis meses de un gobierno y eso hacía una realidad compleja para hacer gestión. Era una empresa distinta a la de hoy. Creo que tenía una muy fuerte injerencia política de quienes tenían el control del departamento y era difícil maniobrar y tomar decisiones.

¿Y es que hoy es distinto?
Hoy es diferente. Es una empresa en crisis y estoy convencido que todos los grupos de interés y actores que tenemos que ver con la licorera, llámese empleados, gobernantes, grupos políticos, diputados, distribuidores, son conscientes de la crisis y de los riesgos que ello implica. Eso hace que el momento sea diferente y estoy convencido que de las crisis salen las grandes soluciones y oportunidades. El Gobernador de turno (Julián Gutiérrez), me está entregando toda la independencia política y esta empresa hay que manejarla de manera independiente de los políticos.

¿El Gobernador le garantizó independencia?
Sí y fue muy claro.... y eso no significa que no podamos trabajar con los grupos políticos, por el contrario, debemos trabajar con ellos.

¿Por qué deja EPM y llega a una empresa dónde va a ganar menos?
Ya había cumplido mi ciclo en EPM y me estaba haciendo mucha falta la ‘tierrita’ (Manizales). También me gustan los retos. Me faltan 15 años para jubilarme y necesito gasolina que es aportar y poder tomar decisiones. El sueldo es sustancialmente menor. Existen conversaciones con el Gobernador de buscar jurídicamente una solución que permita mejorar el salario del Gerente que son $9,6 millones. Hay datos referentes, en Aguas de Manizales se gana $19 millones, Efigás, por encima de $25 millones.

¿Cómo ve la licorera?
Primero voy a llegar a conocer y entender en qué está el negocio. Todavía no tengo números, ni datos. Ya me senté con el exgerente (Miguel Trujillo) y la información que me ha dado es que se cumple la meta para este año (un poco más de 23 millones de botellas).

¿Qué han hablado de la reestructuración de la firma?
Hay una propuesta que la administración saliente dejó. Hay que mirar la pertinencia y la oportunidad, cómo se puede mejorar, socializarla. Son temas que hay que abordar con toda la fortaleza. Creo que la empresa necesitaría una reestructuración, hace tiempo no tiene una de fondo.

¿Va a llegar con su gente?
Tendré que definir mi equipo, pero me voy a sentar a conocer la gente y el personal. No llego a arrasar.

¿Cómo ve el mercado?
Muy competido pero tenemos un producto estrella, que es el ron y esa es una gran oportunidad que tiene la licorera. Los licores nacionales deben repensarse porque el mercado cambió radicalmente y hay que hacer una reingeniería de mercado completa.