La San Martín presenta nueva imagen y oferta académica

La fundación universitaria cerrará este año con 4.200 alumnos.

Lina María Guevara Benavides

Luego de que en 2014 las directivas de la Fundación Universitaria San Martín fueran investigadas por la desviación de los recursos de la institución para intereses personales de directivos, y tres años después de haberse iniciado el proceso de reorganización al que se sometió la entidad, Mayra Vieira, rectora de la universidad, habló con LR sobre la “re-evolución” de la San Martín, que incluye: un cambio de imagen, la reestructuración de su Gobierno Corporativo, y la reforma de su oferta académica.

¿Cuál es la radiografía actual de la San Martín?
En 2015 tuvimos un cambio importante porque, con las medidas de Inspección y Vigilancia del Ministerio de Educación, se removieron las anteriores directivas y al llegar las nuevas, junto con estudiantes y profesores, empezó una renovación que hemos llamado la re-evolución. Este proceso fue inédito porque fuimos la primera institución que pasó por eso, en el marco de la Ley 1740. En ese proceso, se generó una confusión y se mezclaron líos financieros y administrativos con problemas de calidad académica que la institución nunca tuvo. Tenemos resultados muy por encima de la media, el problema fue la desviación de los recursos. Eso se subsanó y llevamos tres años con normalidad.

¿Cuántas sedes están operando a la fecha?
Hay una sensación de que la Fundación estuvo cerrada y nunca fue así. Toda nuestra capacidad instalada siempre ha estado en operación. Cuando llegamos en 2015, había 14.000 estudiantes y en los últimos tres años hemos graduado a más de 11.000. Lo que no podíamos era tener admisiones porque parte de lo que hizo la administración anterior fue no renovar los 45 Registros Calificados que tenían. Fue ahí cuando la comunidad empezó a preguntar qué estaba pasando. De ese número, ya tenemos 15.

LOS CONTRASTES

  • Luis Fernando MartinDirector PhD de Aden Business School

    “El cambio de imagen funciona siempre que se hagan estrategias paralelas para la intervención de la identidad”.

Parte de esos desafíos es recuperar la confianza, ¿cómo lo van a hacer?
El mensaje es que Colombia tiene que conocer la verdadera historia de la San Martín porque así sabrían que la institución nunca tuvo problemas de calidad académica, sino unas directivas corruptas que desviaron los flujos de caja de la institución a intereses personales. La San Martín tiene 43.000 egresados y esa tradición se vio afectada por un malentendido. Lo segundo que corregimos fue el diseño del Gobierno Corporativo porque no representaba los intereses de la comunidad. Por eso, hoy hay un estudiante, un docente, un decano y dos miembros externos, entre ellos un representante del Ministerio de Educación.

¿Van a ampliar la oferta académica este año?
Nos dimos cuenta que tenemos todavía más por hacer. Somos muy fuertes en Ciencias de la Salud y programas a distancia. Estamos empezando las discusiones académicas para crear los currículos y pedir los registros. Pero, por ahora, la tarea es recuperar los programas que tenemos, la meta es tener 30 Registros a 2022. Además, vamos a hacer una reestructuración de la oferta para concentrar varios programas en una facultad. Hoy tenemos 3.500 estudiantes y esperamos cerrar con 4.200.

¿Cree necesaria la creación de una superintendencia?
Creemos que las instituciones de educación superior, como prestan un servicio, que a la vez es un derecho, requieren de acompañamiento, nuestra regulación es compleja, así que para ser justos, sí. Sin embargo, más allá de la regulación, lo que hace falta es una conciencia de que las instituciones de educación superior son entidades sin ánimo de lucro.

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