La saturación del espacio aéreo es una de las consecuencias de la época de lluvias
miércoles, 25 de marzo de 2026
Mayores exigencias operacionales, reprogramación de vuelos y cierre de pistas son algunas de las otras afectaciones para las aerolíneas
En estos meses, ¿siente que los vuelos se retrasan más seguido? ¿O ha pospuesto su hora de llegada o esperado más tiempo para abordar? Esto se puede explicar por la temporada de lluvias que atraviesa Colombia, la cual influye en las operaciones de las aerolíneas.
Aunque la temporada invernal no detiene la operación aérea y no pone en riesgo la vida de los usuarios, sí complica a las operaciones, en las que pueden resultar una serie de afectaciones como mayores exigencias para su desarrollo, reprogramación de los vuelos, cierre de algunas pistas o hasta la saturación del espacio aéreo.
Este último aspecto, de acuerdo con Felipe Páez, gerente de operaciones Latam Airlines Colombia, se da por la baja visibilidad que pueden causar en especial las tormentas, lo que requiere la aplicación de procedimientos instrumentales más estrictos, con una posible necesidad de hacer desvíos o esperas en vuelo para evitar estas nubes, lo que genera una saturación del espacio aéreo al alargar el trayecto.
“Las pistas mojadas implican cálculos adicionales de performance para garantizar márgenes adecuados de seguridad. En aeropuertos con infraestructura más limitada debemos tomar más medidas para tener todos los posibles escenarios mapeados, por lo que la planificación anticipada y la coordinación operativa resultan fundamentales”, recalcó Páez.
Además de la saturación en infraestructuras limitadas, otras aerolíneas cuentan con mayores problemas para el normal desarrollo de sus operaciones, como lo es el caso de Clic.
Isaac Herrera, gerente general de Clic, destacó que la temporada invernal afecta a las aerolíneas, sobre todo a las que operan con aeropuertos “no controlados” (sin un controlador aéreo) y que tengan una infraestructura limitada.
Herrera informó que este es el caso de la aerolínea, ya que operan en zonas donde las terminales aéreas no cuentan con “una infraestructura tecnológica tan alta”, lo que deriva en reducción de las operaciones, restricciones o cierres de algunos de los aeródromos.
“Básicamente el tema del clima nos afecta, sobre todo en estos destinos donde la infraestructura tecnológica no es tan alta”, enfatizó Herrera.
Aunque las afectaciones son mayores en terminales aéreas con menor tecnología y poca afluencia, en los aeropuertos con alta densidad de tráfico, según Mario García, country manager de JetSmart en Colombia, en escenarios de lluvia intensa o baja visibilidad, la operación aérea puede requerir ajustes temporales en la secuencia de aterrizajes y despegues o en los tiempos entre aeronaves.
García dijo que estas medidas buscan mantener márgenes de seguridad establecidos para la operación, pero que también pueden reflejarse en demoras operativas, mientras se restablecen las condiciones óptimas para continuar la operación.
“Las condiciones climáticas hacen parte del entorno natural en el que opera la aviación y forman parte de los factores dentro de la planificación de sus operaciones para cada aerolínea”, concluyó el directivo.
Seguridad y temporada invernal nacional
Aunque la primera temporada de lluvias, de acuerdo con el Ideam, va hasta la mitad de junio, y tendrá mayor fuerza en valles interandinos y los piedemontes llaneros y amazónicos en regiones como Boyacá, Cundinamarca, Santander, Norte de Santander, Meta, Vichada, Arauca y ciertas áreas de La Guajira; no representa un peligro para los pasajeros, ya que, según las aerolíneas, se cuenta con herramientas como radares meteorológicos a bordo, monitoreo satelital, centros de despacho, control de tránsito aéreo y procedimientos estandarizados.