Estas son las 15 clínicas que suspenden sus servicios por lo que les adeudan las EPS
jueves, 25 de junio de 2026
Tras notificar que suspenderá atención de urgencias, la Clínica Infantil Colsubsidio aumentó la lista de las grandes que han mermado su oferta en Bogotá y Medellín
La crisis financiera que padece el sistema de salud alcanzó a la Clínica Infantil de Colsubsidio y trascendió a que suspenderá, temporalmente, el servicio de urgencias desde el próximo 1 de julio.
Con esta, ya son 15 las grandes IPS que, desde 2025, han cerrado total o parcialmente alguna de sus unidades en Bogotá y Medellín, regiones que albergan a casi 29% de los 52 millones de afiliados al sistema de salud. De acuerdo con lo que han notificado todas estas instituciones, el cese de servicios obedece a los impagos acumulados por parte de las EPS.
La revisión realizada con base en las notificaciones lanzadas desde el año pasado deja ver que, en la capital, congelaron servicios otras siete clínicas tradicionales: Clínica Medical, Liga Colombiana Contra el Cáncer, Fundación Universitaria Juan N. Corpas, Clínica Ciudad Roma, Clínica de Occidente, Fundación Hospital San Carlos y Hospital San Rafael.
En Medellín, dos entidades informaron suspensión de servicios, Clínica León XIII y Clínica del Prado, mientras que otras cuatro: Clínica Cardio Vid, Clínica Fundadores del Centro, Bello Salud (operadora del Hospital Rosalpi) y Clínica Somer notificaron el cese de atenciones para usuarios de Nueva EPS a causa del tamaño de la cartera que les adeudan y que dificulta costear el funcionamiento.
Situación general
La Unión de IPS’s de Colombia, Unips, ya había entregado una radiografía del sector al indicar que, con corte al primer semestre del año pasado, se detectaron cerca de 6.084 cierres en servicios de salud, de los que 83% fueron referenciados como temporales.
Además, según estudios realizados por Así Vamos en Salud, en 2025 hubo una reducción anual de 2% en las camas hospitalarias del país, que pasaron de 107.166 a 105.027, registro que arroja pistas sobre el cese de operaciones en diversas especialidades ofrecidas por las IPS.
El pasivo que las EPS tienen con las IPS, dependiendo de la fuente, se calcula entre $35 billones y $40 billones, escenario que amenaza desde hace un tiempo con ocasionar una caída sistémica entre los prestadores que atienden a los afiliados de las aseguradoras.
Paúl Rodríguez, docente de la Universidad del Rosario e investigador especialista en economía de la salud, indicó que “esto hace parte de un patrón en el que llevamos un año largo: cierre de urgencias para contener el problema financiero. La razón es que una IPS no puede frenar el acceso de las personas a urgencias por los servicios que se prestan, pero al no ser pagados por las EPS, genera un problema serio de caja”.
“Esto se agudiza al ser difícil obtener consultas por los mecanismos estándar; los pacientes acuden más a urgencias buscando alguna atención. El tema inmediato es pagar deudas y dar la garantía de que se pagarán los servicios prestados, para que las IPS puedan reabrir esos servicios”, puntualizó.