Las tres empresas de telefonía que América Móvil todavía no agrega a la marca Claro

Mónica María Parada - mparada@larepublica.com.co

A pesar de que ya se ha dicho que Comcel podría estar cercana al cambio de la marca para ser unificada con las demás compañías de telefonía celular de América Móvil que operan bajo el nombre de Claro, no se trata de la última empresa que Carlos Slim tiene pendiente para meter en la tendencia de consolidación de marca.

Actualmente, el Grupo América Móvil tiene operaciones en 18 países del continente americano, de ellos, 15 ya tienen en sus mercados la marca Claro, los tres restantes (México, Estados Unidos y Colombia), serían los próximos en dar el paso. Se trata de tres gigantes de las comunicaciones móviles cuyas marcas tienen mucha fuerza y tradición, razón por la que para un cambio de nombre, se deben considerar diversos factores.

Tracfone es la compañía de servicio prepagado que funciona en Estados Unidos y cuenta con 19,3 millones de suscriptores. Opera con otras tres marcas: Net10, Straight Talk y SafeLink, cada una de ellas está dirigida a un público objetivo. En cuanto a su presencia, la compañía tiene 80.000 tiendas distribuidoras en los diferente estados del país norteamericano, incluyendo Alaska, Puerto Rico y Hawaii.

Telcel, por su parte, es la marca que rige en México desde 1978, donde al igual que Colombia también funciona Telmex. La unidad de estas dos empresa representa el 70% del mercado de las telecomunicaciones inalámbricas en dicho país, según cifras oficiales de la compañía.

Además, su número de suscriptores asciende a 65,6 millones. También reportan que su porcentaje de penetración en cobertura inalámbrica es de 83%.

Finalmente, la filial en Colombia: Comcel, con presencia en el país desde el primero de julio de 1994, cuenta con más de 33 millones de abonados y a cierre de 2011 reportó ingresos operacionales por $7 billones.

El cambio de estas tres marcas, dejaría a los 225 millones de clientes móviles de América Móvil, suscritos a una sola marca. De acuerdo con los expertos esto sería una movida que le daría a la compañía mayor consolidación internacional y que estaría en línea con la tendencia del sector. Sin embargo, cambiar marcas con tanta historia, podría costarle a Slim el 10% del valor de cada una de las marcas que están vigentes.

¿El fin de 18 años de lucha por el mercado local?
Ante la posibilidad del cambio de nombre de Comcel, los expertos señalan que no debería tratarse de una operación traumática para la empresa, pues no es la primera vez que una firma de telecomunicaciones en el país realiza una transformación de esta magnitud, sin embargo, señalan que el gran reto al que tendría que enfrentarse el operador móvil, estaría ligado a la transmisión de los valores de una firma con 18 años de historia y de recordación. La movida vista desde la publicidad, tendría que acarrear la creación de unas campañas de comunicación importantes y del despliegue del cambio de los avisos publicitarios prácticamente de la noche a la mañana, pues al tratarse de una compañía con una marcada presencia nacional, sería muy arriesgado hacerlo por etapas. El cambio costaría entre US$50 millones y US$100 millones.

La opinión

Andrés Mazuera Cammaert
Presidente ejecutivo de DDB Colombia

'Un cambio radical de marca está acompañado de una altísima inversión en publicidad y comunicaciones y de mucha novedad, lo que tendría un efecto positivo en el top of mind'.