Los 16 grupos económicos que están detrás de los medios de comunicación en la región

Mónica María Parada - mparada@larepublica.com.co

Con la entrada de Luis Carlos Sarmiento como socio mayoritario de Casa Editorial El Tiempo, un negocio que se anunciaría en los próximos días, el banquero se une a los conglomerados detrás de los servicios de información en América Latina y en Colombia, entre los que hoy figuran nombres como la Organización Ardila Lülle, Grupo Santo Domingo, Grupo Prisa, Grupo Cisneros y Grupo Salinas.

En Colombia detrás de los medios de comunicación están los sellos de grandes conglomerados económicos: Caracol Televisión y El Espectador pertenecen al Grupo Santo Domingo; RCN Televisión y radio, son de la Organización Ardilla Lülle; Caracol Radio del grupo español Prisa; y Casa Editorial El Tiempo, cuya participación mayoritaria está hoy en manos del Grupo Planeta, pasaría al empresario colombiano Luis Carlos Sarmiento Angulo. Esto, sin embargo, no es una forma de negocio exclusivamente local, sino que está en línea con la tendencia mundial de adquisición de empresas periodísticas por parte de conglomerados en las economías locales.

Lo que pasa en otros países
En Argentina figuran jugadores como el Grupo Clarín, propietario del diario Clarín, y La Nación, que además del periódico del mismo nombre también cuenta con las licencias locales de publicaciones como Rolling Stone, ¡Hola! y OHLALÁ.

En Chile, el Grupo Copesa tiene bajo su potestad varias marcas de radio, prensa, televisión e internet, entre ellas Pulso, La Tercera, La Hora, La Cuarta, El Diario de Concepción, Qué Pasa, Paula, BizHoy, Biut, Agrupémonos, Zoom Inmobiliario, Zoom Automotriz, Promo Service, y las estaciones Zero 97.2 y Duna 89.7, entre otros.

También es fuerte el Grupo Claro, cuyo nombre se debe al empresario Ricardo Claro, está detrás de Ediciones Financieras S.A. a la que pertenece el Diario Financiero; también es dueña de Ediciones e Impresos S.A. casa a la que está suscrita Revista Capital. De acuerdo con la más reciente información, la firma vendió Megavisión, su único canal de televisión, al Bethia que a su vez es accionistas de LAN.

Un tercer grupo importante en dicho país es El Mercurio, la empresa periodística más grande, con 15 periódicos de circulación nacional y regional, entre ellos El Mercurio de Valparaíso, El Mercurio de Santiago, Las Últimas Noticias, El Mercurio de Antofagasta, La Estrella de Valparaíso, El Líder de San Antonio y La Prensa de Tocopilla.

En Venezuela, el Grupo Cisneros es dueño de Venevisión y Venevisión Continental, uno de los principales canales privados del vecino país. En cuanto a impresos, los dos periódicos más grandes, El Nacional y El Universal, pertenecen a las familias Otero Silva y Mata, respectivamente. Finalmente, otro caso de conglomerados es el de Brasil, en donde el medio más importante, O Globo, hace parte de InfoGlobo, un conglomerado de medios con presencia en radio, prensa y televisión.

En México, entre los grupos económicos y medios destacados, están: Televisa, cadena perteneciente a Emilio Azcárraga Jean; El Universal, periódico de Juan Francisco Ealy Ortiz; TV Azteca, cadena del Grupo Salinas, el conglomerado económico de Ricardo Salinas Pliego; y Grupo Imagen, perteneciente al Grupo Empresarial Ángeles cuyo dueño es Olegario Vázquez Raña.

Otra figura importante allí es Carlos Slim, que si bien no cuenta con ningún medio de comunicación, si controla una porción importante de la infraestructura privada de Telecomunicaciones.

¿Por qué comprar medios?
Esta dinámica es explicada por los analistas del sector como una forma de adquirir poder simbólico y una tendencia de los conglomerados en el mundo, pues con ello respaldan la influencia que ya tienen sobre las decisión relevantes en la economía y la política de un país.

De acuerdo con Juan Carlos Gómez, investigador del observatorio de medios de la Universidad de la Sabana, las movidas de los empresarios al entrar a ese sector, tiene que ver con la 'posibilidad de ampliar su capacidad de influencia y de poder'.

Cuando buscan estos fines, dijo el experto, no lo hacen solo desde la perspectiva económica, sino también desde la simbólica y es precisamente allí donde un medio de comunicación puede parecer una inversión llamativa. 'Los grandes inversionistas económicos necesitan respaldo para ampliar su capacidad de juego en las sociedades donde están inmersos, entonces invierten en medios de comunicación porque les dan poder simbólico, que a su vez respalda el poder económico y así van ampliando su capacidad de influencia en el poder político, y también su rentabilidad', concluyó.

Gómez también indicó que cuando esto sucede no significa un cambio en la línea editorial de los medios de comunicación, pero lo que seguramente sí hacen, si se trata de conglomerados locales, es afianzar la cultural del país en lugar de llevarlos a parecerse cada vez más a las dinámicas internacionales.

Frente a este último punto y concretamente con respecto a la adquisición de El Tiempo por parte de Sarmiento, LR consultó a Mario Morales, analista de medios, quien indicó que en caso de darse un negocio con el banquero colombiano o con otra empresa, las posibilidades de cambio en términos de línea editorial no se verán a corto plazo, sobretodo porque el Grupo no tiene intereses periodísticos definidos y si los tuviera, dijo, ya se hubieran hecho evidentes en El Tiempo puesto que su porcentaje accionario es del 31%, lo que le permite tomar decisiones. 'En el corto plazo lo que uno ve es que sí los procesos económicos de la casa editorial son viables, se van a mantener', agregó.

La historia de El Tiempo
La última movida de los medios de comunicación locales tiene que ver con Casa Editorial El Tiempo. La historia con este medio empezó el 17 de septiembre de 2007 cuando se anuncia la alianza estratégica entre el Grupo Planeta y el entonces conglomerado mediático de la familia Santos. La española adquirió en ese momento el 55% de las acciones de Ceet y el 40% de las de City TV.

Posteriormente, en marzo de 2010, el banquero Luis Carlos Sarmiento Angulo compra el 10% de las acciones restantes por $70.000, once meses después adquirió un 21% adicional.

Negocios de medios deben dar rentabilidad
De acuerdo con Mario Morales, analista de medios de comunicación, en caso de darse un negocio con Sarmiento Angulo para la compra del 55% de Planeta en Ceet, podría tratarse de tres razones: una es que sea un negocio que se cierre por la rentabilidad del negocio de Ceet; dos, por el respaldo periodístico y por el poder que representa ser dueño de un periódico con la tradición e historia de El Tiempo y de los medios adyacentes al periódico (esto también incluiría un punto de vista publicitario: poder anunciar sus productos); y tres, que lo compre para venderlo nuevamente a otra empresa.

Las opiniones

Juan Carlos Gómez
Investigador de la Universidad de la Sabana

'Los grandes inversionistas económicos necesitan respaldo para ampliar su capacidad de juego en las sociedades donde están inmersos'.

Fidel Cano
Director de El Espectador

'Si un grupo económico tiene un medio para defender sus intereses es grave para el periodismo, si no, es un apoyo para hacer buen periodismo'.