Los nuevos dueños de Oma pretenden abrir más de 30 locales en 2012 y quieren llegar a la bolsa

Vanessa Pérez Díaz - vperez@larepublica.com.co

Mientras corrían los últimos días de 2011, una empresa colombiana de 44 años de tradición pasaba a manos de uno de los grupos de inversión más fuertes de Centroamérica, y lo hacía bajo un silencio y una estrategia de comunicación interna totalmente hermética.

Ante el total desconocimiento de la prensa colombiana, a finales del año pasado la familia Martignon se desprendió del 85% de su marca Oma para abrirle la puerta a un nuevo inversionista: Mesoamérica.

Para esa misma fecha, otros movimientos empresariales, que finalmente estarían vinculados a Oma, se estaban gestando por otro lado sin ningún conocimiento público. Y es que el hasta entonces gerente general del Grupo CBC, Ricardo Ospina, renunciaba a su cargo ante la noticia, que le daba una firma headhunters, de que había calificado para ocupar un alto puesto en una nueva empresa.

Todo esto se mantuvo bajo perfil hasta que el 1º de enero de 2012 el año comenzaba diferente para Ospina, quien asumía el cargo como presidente de Oma; y también para Mesoamérica, que sumaba a su cartera de inversiones una empresa con alto potencial de crecimiento en dos mercados diferentes: el de Food Services, con ventas anuales en Colombia superiores a US$10.000 millones, y el de café empacado, cuyos ingresos al año ascienden a más de US$500 millones.

'No somos un grupo que esconda sus negocios, solo somos un consorcio de bajo perfil. Por esta razón no quisimos hacer un evento para notificar este negocio. La transacción se comunicó a los más de 1.000 empleados que tiene Oma durante un día y medio de actividades. Así mismo, llamamos a los socios, proveedores y a las firmas de financiamiento para que estuvieron al tanto de los cambios', dijo a LR uno de los socios-directores de Mesoamérica, Reynaldo González, quien se encarga de la oficina del grupo en Colombia.

Aunque Enrique Martignon, como representante y miembro de la familia dueña de Oma, no sale de la composición accionaria, Mesoamérica queda con la mayor parte de la compañía y ya actúa como líder de un agresivo plan de expansión que como meta principal propone abrir más de 30 puntos de venta en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga y localidades del Eje Cafetero.

'En el mercado doméstico aún tenemos mucha oportunidad para crecer, por lo que la llegada al mercado internacional con barras y cafés-restaurantes no está contemplada en el proyecto corto plazo. El proceso de internacionalización lo continuaremos desarrollando por el lado del café empacado, pues lo estamos exportando a más de 20 países repartidos en Europa, Asia y América Latina', explicó González.

Según explicó Ospina, esta estrategia le permitirá a la marca crecer un 20% en cuanto a número de locales operativos (actualmente son aproximadamente 177 puntos) y también un 20% en el tema de facturación, tras registrar en 2011 ingresos totales por $82.000 millones.

Más allá del crecimiento
Si bien no es una estrategia discutida, González aseguró que el fortalecimiento de la bolsa de valores en Colombia es una opción que no está muy desarrollada en Centroamérica, y por esta razón no descartan que Oma ingrese a este mercado. 'Me parece interesante la oportunidad que ofrece la Bolsa de Valores de Colombia. Es una buena forma de encontrar nuevos recursos', indicó.

A Ospina también le suena esta estrategia y ante la pregunta de cuándo sería la posible fecha de ingreso, comentó que de ejecutarse este plan sería en un plazo menor de 5 años.

'Tenemos mucho por crecer y eso es lo bueno de tener una empresa tan sana como Café Oma. Somos los primeros en el mercado en cuanto a número de locales, pero los segundos en cuanto a la facturación', dijo Ospina.

¿Quién es quién?
Después de San José de Costa Rica, Bogotá es la segunda ciudad donde Mesoamérica tiene una oficina de operación, la cual abrieron hace tres años.
Además del capital propio que desembolsó Mesoamérica en la compra de Oma, González precisó que el dinero también fue aportado por varias familias empresariales de Centroamérica y a algunos empleados del consorcio, a quienes se les da la oportunidad de ser inversionistas.

'Estuvimos durante 8 meses haciendo diferentes tipos de conversaciones con la familia Martignon. El negocio se concretó a finales de la segunda mitad del año 2011. Estamos muy contentos porque queríamos entrar de lleno al mercado colombiano y Oma es la vía perfecta', dijo González.

Mesoamérica fue el consorcio que se desempeñó como socio de Movistar en Centroamérica entre 1998 y 2004, además de la firma de TV por cable Amnet, entre 2006 y 2008, la cual fue vendida a Milicon, que es Tigo.

Una marca que significa abuela en alemán
La marca Oma, palabra que en alemán significa abuela cariñosamente, nació en 1968 como la primera tienda de café gourmet en la ciudad de Bogotá, la cual se inauguró en el actual local que queda en la carrera 15 con calle 82. En 1975, se inauguró un nuevo punto en el Centro Internacional, que incluía un menú para almuerzos. En los años 90, empiezan las actividades de las barras con la apertura de puntos en el Aeropuerto Eldorado y Almacenes Éxito. Oma tiene dos líneas de negocios: la tostadora, llamada Toscafé, que fue inaugurada en 2002; y las barras y café-resturantes, bajo el nombre Restcafé. Con la compra de Mesoamérica, ambas se unifican en Restcafé S.A.S.

Las opiniones

Reynaldo González
Socio director de Mesoamérica

'No somos un grupo que esconde sus negocios, solo somos un consorcio de bajo perfil. Esta transacción la comunicamos durante día y medio a todos los empleados de Oma'.

Ricardo Ospina
Presidente de OMA

'Ya llevaba 9 años en el Grupo CBC, tras un compromiso de estar con ellos por un plazo de 5 años. Oma es una marca muy retadora que está en el corazón de los colombianos'.

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