Así es el plan de Sencia para adaptar conciertos y fútbol en el estadio El Campín
jueves, 5 de febrero de 2026
La empresa avanza en la hibridación de la grama del estadio con una inversión de $1.700 millones, en un contexto de lluvias que ha implicado ajustes en el calendario deportivo
La nueva temporada de lluvias se volvió un factor clave en el debate sobre el estado de la grama de El Campín, en un inicio de año que normalmente es seco en Bogotá, pero que esta vez ha registrado precipitaciones constantes que afectan la infraestructura y el estadio.
Según el Ideam, las lluvias han aumentado más de 64% en la región Andina por la influencia de un frente frío y, aunque el fenómeno empezará a ceder, se prevé que las precipitaciones continúen hasta mediados de febrero, lo que ha afectado la remodelación de la grama de El Campín, prevista para el primer semestre.
En medio de este contexto climático, el aplazamiento de partidos reactivó el debate sobre la grama y abrió la discusión sobre si Bogotá puede integrar el fútbol profesional y los espectáculos en un mismo escenario, un reto que, para Mauricio Hoyos, CEO de Sencia, empresa encargada de la remodelación del estadio, va más allá de lo inmediato. “Por primera vez este proyecto nos pone a pensar que la música y el deporte pueden convivir en un mismo espacio”, señaló el ejecutivo.
Hoyos explicó que, a nivel global, el fútbol y la música han estado históricamente entrelazados como parte de una misma categoría, el entretenimiento. Eventos como el Super Bowl combinan deporte y espectáculo como una experiencia integral.
La apuesta, según Sencia, es que Bogotá se consolide como un hub regional de entretenimiento, capaz de atraer eventos que no necesariamente llegarían a otros países de la región. En ese escenario, El Campín se proyecta como un espacio formal con las condiciones necesarias para que ese “matrimonio” entre fútbol y conciertos pueda darse sin conflicto, algo que hasta ahora no había sido posible.
Mientras ese modelo de largo plazo toma forma, el reto inmediato sigue siendo la cancha. La actual intervención de la grama responde a una tendencia global hacia la hibridación, una solución que permite superficies más resistentes a la lluvia, al uso intensivo y a los cambios climáticos. “No es un experimento, es la tendencia mundial”, recalcó Hoyos.
La inversión
En la conversación, Hoyos afirmó que la intervención contempla una inversión cercana a $1.700 millones, la más alta destinada a la grama desde 2016. El proceso cuenta con el acompañamiento de una de las compañías líderes a nivel mundial en hibridación de canchas, la misma que participa en la adecuación del Estadio Azteca para el próximo Mundial. El objetivo es lograr una superficie más resistente a la lluvia, a los cambios climáticos y al desgaste de un estadio con alta rotación de eventos.
Desde Sencia señalan que el deterioro de la grama no puede atribuirse únicamente a los conciertos. En el último año. El Campín albergó más de 70 partidos de fútbol frente a menos de 20 eventos musicales, una proporción que evidencia que la mayor carga sobre la cancha proviene del calendario deportivo, sumada a condiciones del clima y a los tiempos de recuperación.
La discusión sobre la grama se conecta con una visión de largo plazo para el estadio. El proyecto de renovación contempla infraestructura de estándar internacional, como un techo retráctil que permitirá reducir el impacto de la lluvia sobre la cancha y mejorar la experiencia tanto para el público como para los organizadores de evento.
Para Hoyos, la modernización del Campín va más allá del estadio. Ha señalado que el proyecto podría detonar una transformación urbana en su entorno, impulsando la llegada de inversión, el turismo y el desarrollo económico alrededor del entretenimiento. El plan completo prevé movilizar inversiones entre $2,4 y $2,6 billones en total hasta 2029.
Por ahora, la grama es el principal indicador del proceso y su recuperación será clave para definir si El Campín puede ser, a la vez, la casa del fútbol y el escenario de importantes conciertos en Bogotá.
Los otros Proyectos
La remodelación de El Campín no es la única que está en los planes del país. Otros dos grandes escenarios del fútbol colombiano, el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla y el Atanasio Girardot de Medellín, avanzan en procesos de transformación y renovación de gran escala.
En Barranquilla, el estadio Metropolitano inició hace dos semanas su proceso de remodelación y ampliación. La planificación de las obras llevó al club Junior, el ‘Tiburón’, a ceder la sede de la final de la Superliga con el objetivo de acelerar una de las intervenciones más ambiciosas del escenario. Con las obras, el aforo pasará de cerca de 46.000 espectadores a más de 60.000, consolidándolo como un estadio de talla internacional, apto para recibir a la Selección Colombia y grandes eventos deportivos y culturales.
Por su parte, la Administración Distrital de Medellín anunció una inversión superior a $750.000 millones para la renovación total del Atanasio Girardot, financiada en su totalidad con recursos públicos. El proyecto contempla el aumento de la capacidad y la modernización de la infraestructura.