Merck seguirá en el país aunque vendió su planta a Altea

Vanessa Pérez Díaz - vperez@larepublica.com.co

El laboratorio farmacéutico alemán Merck inició hace varios años un estrategia global de simplificación de operaciones y Colombia no escapó de esa iniciativa ante el cierre la semana pasada del acuerdo de venta de su planta en Bogotá, activo que paso a manos de la firma local Altea Farmacéutica S.A.

Aunque se reservó el monto al cual ascendió esta transacción, debido a lineamientos de la multinacional, los directivos de ambas compañías informaron que la operación incluye el mantenimiento de la marca Merck en el mercado colombiano, así como la actual nómina de empleados de la fábrica.

'Podemos estar seguros de que la calidad del proceso de fabricación se mantendrá y que Altea Farmacéutica S.A. seguirá ofreciendo excelentes productos a Merck y otras empresas de renombre en la región de América Latina. Esperamos una relación mutuamente beneficiosa', indicó el director General de Merck S.A. en Colombia, Hernán Briceño.

El equipo gerencial de esta firma de origen alemán reiteró que la decisión estratégica de vender la planta de producción de Merck es parte del esfuerzo global de la multinacional para optimizar su red de sitios de fabricación. 'Merck ha estado en Colombia durante 54 años y seguirá creciendo con sus negocios Merck Serono, Consumer Health Care y Químicos'.

Briceño comentó a LR: 'Dentro del proceso de negociación se estudió al comprador de forma tal que cumpliera con los mismos requisitos y calidad de los productos de Merck. Altea fue escogida como la mejor entre varias opciones'.

La empresa colombiana Altea fue creada recientemente y está integrada por tres miembros del equipo directivo de la antigua planta de producción de Merck, más un inversionista estratégico. Su operación en el sector salud, a nivel regional, incluye farmacias, ópticas y hospitales, entre otros.