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“No terminan la presa Ranchería porque La Guajira no tiene ni un senador”

Salud Hernández Mora

Este año fueron diez meses sin lluvia en el sur de La Guajira. El futuro puede ser aún peor, no sólo por el cambio climático sino por la mina de carbón a cielo abierto que planea explotar una compañía turca. De ahí que los integrantes de Asoranchería (la Asociación de Usuarios del Distrito de Riego del Ranchería), cuyo presidente es José Ramón Molina, pretendan que se inicie ya la segunda fase de la presa Ranchería. Pero sienten que su voz llega muy débil a Bogotá.

¿Por qué sigue paralizada la obra?
Por los costos y por razones de orden político. Según los diseños del año 2005, la segunda fase cuesta $450.000 millones. Con el déficit de $12,5 billones que tiene el gobierno, no es fácil hacer una obra de estas porque a pesar de que hay una riqueza minera, políticamente no tenemos ninguna importancia. La Guajira no tiene ni un senador, mientras Atlántico tiene once, Córdoba, ocho, Sucre seis y Bolívar, cuatro. Las grandes obras de la costa hoy están radicadas entre Barranquilla y Cartagena. Ahí se ve la necesidad de tener una clase dirigente que mire por La Guajira; desafortunadamente, no la tenemos, no hay dolientes.

Si en 2005 se sabía que iba a costar esa cifra cuando se empezó la obra, ¿por qué ahora el costo es un obstáculo para continuarla?
No pienso que sea muy costosa. Calculen cuánto le estamos aportando nosotros al Estado con las regalías del gas y el carbón, sacados de las entrañas de las tierras guajiras. Lo que ocurre es que para el Estado no es una obra relevante aunque el carbón es una riqueza no renovable y dentro de 25, 30 años, habremos cambiado la energía en el planeta y será un recurso que nadie quiera.

Les quedarán a ustedes de recuerdo los cráteres gigantescos de las minas.
Y las enfermedades, y el daño medioambiental. Si no buscamos obras que impacten, que generen desarrollo, un mejor nivel de vida, La Guajira va a quedar peor de lo que estamos hoy. Mire la cantidad de gente que se ha venido de otras partes de Colombia a vivir aquí por las sucesivas bonanzas, la algodonera, marimbera, cafetera, la de Venezuela, la minera, ahora la del combustible. Pero esas bonanzas no quedan aquí.

En este momento la presa produce energía y es depósito de agua…
Se proyectó como una presa multipropósito, entre otros, en el 2010 hizo un control de inundación; de no estar, Riohacha se habría inundado. Alrededor de la presa antes se sembraban 700 hectáreas, hoy sembramos alrededor de 3.000 de arroz. La segunda fase sería para cultivar 18.000 hectáreas.

¿Cuántos empleos generaría la agricultura?
Le calculo entre 25.000 y 30.000 empleos directos. El proyecto sería hortifrutícola por sus condiciones metereológicas, y el objetivo es sembrar para la exportación. Hemos hecho unos ensayos de fruta, de melón, lo sembramos y los exportamos a España. Aquí se sembrarían también hortalizas, patillas, papaya, pepino, tomate. Adolecemos de comercializadoras y se podrían hacer plantas para darle valor agregado a la producción. El distrito de riego abastecería Fonseca, Distracción, San Juan del Cesar. Y serviría a los acueductos de nueve municipios.

La presa Ranchería ha tenido mucha oposición. Es como si a las minas las bendicen y a las represas las maldicen.
Toda La Guajira está concesionada para la minería. Si usted quiere explotar una caliza aquí cerca, ya tienen dueño. Las locomotoras mineras han desplazado a la agricultura. En esta zona tienen 30.000 hectáreas para la mina, si las explotan, va a ser un desastre ecológico muy grande.

¿Cómo se puede destrabar el epara ponerlo en marcha?
Con voluntad política del Presidente Juan Manuel Santos. Germán Vargas Lleras ha manifestado su interés en el Rancherías, pero no está licitada. Hay que comenzar por hacer la actualización de los diseños para saber el costo hoy. La otra es que el gobierno está viendo cómo se estructuraría el negocio que allí se genere y cómo se manejarían los distritos de riego. Pero con la deuda social que tiene el Estado con La Guajira y la gran implicación social que supondrían los distritos de riego, se debería hacer. No es una obra para los 1.000 dueños de predios, el impacto es mucho mayor.

¿Qué aporta más al desarrollo de la región, la segunda fase o tres mil casas gratis?
Este es un proyecto generador de riqueza, garantiza de cara al futuro la seguridad alimentaria, que tanto preocupa al mundo, y el empleo. Si le da una casa a cualquier persona, tiene que pagar servicios públicos, pero si no tiene trabajo, con qué.