Se atenderán 9 millones de pasajeros en el nuevo aeropuerto de Cartagena

Odinsa adquirió 70% de la iniciativa privada de la obra

Johan Chiquiza Nonsoque - jchiquiza@larepublica.com.co

Odinsa sigue consolidando su papel protagónico en lo que a aeropuertos se refiere. Tras liderar la operación de las terminales aéreas El Dorado, en Bogotá, y Mariscal Sucre, en Quito (Ecuador), ayer se anunció que la compañía adquirió 70% de la iniciativa privada que se encargará de la construcción del nuevo aeropuerto de Cartagena. El proyecto en el que se metió Odinsa, empresa dirigida por Mauricio Ossa, requiere una inversión de US$600 millones.

La filial del Grupo Argos aspira a que el aeropuerto esté listo para 2025 y que gracias a su presencia se aumente el número de pasajeros movilizados de 5 millones a 9 millones. No obstante, se aclaró que aún está en etapa de factibilidad y que para llegar a la firma de contrato, aún falta la selección abreviada.

La Fase I del nuevo aeropuerto tendrá un área total de terminal de pasajeros de 57.000 metros cuadrados (actualmente son 17.830 metros cuadrados). Adicionalmente, contará con 28.000 metros cuadrados de área de parqueaderos y una longitud de 3.100 metros de pista, con lo que aseguraría un movimiento de 25 aviones por hora en sus 564 hectáreas.

“Se separa la tierra necesaria para toda la expansión, permitiendo que el aeropuerto no quede ahogado. Las hectáreas reservadas están pensadas para 30 millones de personas. Crecer no será una cosa que moleste al pasajero, ya que se puede construir una primera pista y luego otra sin que esto interfiera en el pasajero. Además, planear siempre ahorra los costos”, dijo el presidente de Odinsa.

Cabe resaltar que, tanto expertos en movilidad como interesados en la inversión en la ciudad, ven con buenos ojos el aumento en la capacidad de recibimiento de pasajeros y carga que trae el proyecto, puesto que el actual se encuentra cercano a cumplir con sus límites de capacidad.

“Aeropuertos como el de Cartagena están llegando a su capacidad y valdría la pena pensar en tener más pistas y adecuar la infraestructura”, dijo José Stalin Rojas, director del Observatorio de Movilidad de la Universidad Nacional.

Ante la magnitud de la obra, Odinsa destacó que está en fase de estudio para encontrar la mejor solución que permita una transición sin mayores traumatismos entre el actual y el futuro aeropuerto. “Ese tema es potestativo de la Agencia Nacional de Infraestructura. Nosotros podemos ser una solución para tratar de adelantar la gestión del nuevo aeropuerto o para evaluar si se toma en administración el actual, porque acaba su concesión en 2020”, dijo Ossa.

De acuerdo con un comunicado de la organización, Cartagena se presenta como una ciudad “de excelentes perspectivas para el desarrollo del mercado aéreo”, algo que confirman analistas del sector, quienes destacaron además que no solo hay potencial en la movilización de pasajeros, sino también en el tema comercial y empresarial.

“Este tipo de proyectos reafirma que Cartagena se sigue convirtiendo en un destino de talla mundial y nos sigue abriendo las puertas”, dijo María Camila Salas, directora ejecutiva de Invest in Cartagena.

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